Por qué se desnudan los ídolos teen: ¿la "madurez" artística exige un destape sexual?

Justin Bieber y Miley Cyrus causan revuelo por exhibir sus cuerpos en público; Peter Lanzani y la China Suárez lo hicieron con un objetivo artístico; qué hay detrás
Silvina Ajmat
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15 de septiembre de 2015  • 19:32

Primero, ser chico o chica Disney, naif, divertido y encantador. Cantar, actuar, bailar. Sin escalas, convertirse en ídolo teen, con el mundo a los pies y solo entonces, arrancarse la niñez de un tirón... y la ropa también.

Cuando Miley Cyrus quiso sepultar a Hannah Montana, no dio lugar a medias tintas: se desnudó por completo y se subió a una bola de demolición a cantar "Wrecking ball" -valga la redundancia- provocando un sinnúmero de reacciones en contra y alguna que otra voz a favor. No se dejó amedrentar ni siquiera por Sínead O'Connor, que le escribió una carta abierta pidiéndole que no se prostituyera. Volvió a desnudarse decenas de veces más y lo seguirá haciendo, al tiempo que ofrece por doquier declaraciones provocadoras como que es "pansexual" y que Hannah Montana le provocó una "dismorfia corporal".

Britney Spears y Christina Aguilera nacieron en The Mickey Mouse Club. Eran por entonces dulces niñas histriónicas con voces maravillosas. Más tarde, ambas arrasaron con sus hits teens "Baby, one more time" y "Come on over, baby" (Ven conmigo) respectivamente. Toda una generación adolescente bailó sus canciones. ¿Cómo pasaron del pop escolar a ser estrellas de la música internacional?

Con un cambio drástico de perfil basado, claro, en la sexualidad. Britney grabó entre jadeos "I'm a slave for you" y Christina fue casi tan literal como ella: se operó las lolas y lanzó un disco que se llamó Stripped. ¿Habría entrado su música al mundo adulto sin esta transformación?

Entre actores teen pasó algo similar. Para dejar de ser Harry Potter, tarea difícil si las hay, Daniel Radcliffe se jugó el todo por el todo: protagonizó Equus, obra de teatro que exige a su protagonista desnudarse durante una escena larga y muy comprometida desde lo emocional, un verdadero desafío que superó con éxito en el West End, recibió elogios de la crítica y le abrió muchas puertas: protagonizó la misma obra en Broadway y más tarde llegaría la propuesta de realizar La dama de negro, una película de terror que lo alejó definitivamente del mago adolescente.

El uso artístico del desnudo no es ninguna novedad, basta con repasar mentalmente miles de ejemplos de pinturas y esculturas de todos los tiempos: desnudos sobran. Tampoco es llamativo que el adolescente explore su desnudez como paso a la adultez. La desnudez y la aceptación del propio cuerpo es, en términos psicológicos, una etapa que se debe atravesar, y que ahora se resignifica a través de las nuevas tecnologías. La exhibición está al alcance de un clic y las estrellas teen lo saben mejor que nadie. Si no, echen un vistazo a las cuentas de Instagram de Justin Bieber, Selena Gomez, Vanessa Hudgens y la larga lista que sigue. Pero ¿cuál es el objetivo? Según explica el doctor Juan Eduardo Tesone, médico psiquiatra de la Universidad de París XII y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, el adolescente busca en la desnudez "afirmarse": "Siente que abandona su infancia y tiene que hacer el duelo de quitar su cuerpo infantil. Al mismo tiempo, se muestra curioso y deseoso de explorar su nuevo cuerpo erógeno fuente de placer. Esa exploración la puede hacer en privado pero también públicamente. Expone la desnudez de su cuerpo de manera exhibicionista como in modo de afirmarse y provocar la reacción del otro, ya sea de sorpresa o de escándalo... pero en todo caso en búsqueda de una confirmación desde el afuera de los cambios que siente en su cuerpo".

"[En su paso a la adultez, el adolescente] expone la desnudez de su cuerpo de manera exhibicionista como un modo de afirmarse y provocar la reacción del otro, ya sea de sorpresa o de escándalo".

Hay, sin dudas una necesidad de reafirmarse: el desnudo da poder y seguridad. La mirada del otro opera como disparador de ese proceso porque lo que buscan los ídolos teen es instalarse en el lenguaje adulto. En este sentido, Tesone advierte sobre la falta de un "ritual de pasaje", de la adolescencia a la adultez y señala que esas ceremonias hoy fueron reemplazadas por el evento social y la interacción en redes sociales: Justin Bieber muestra su trasero en Instagram, y el mundo puede disponer de esa imagen; Vanessa Hudgens le manda fotos íntimas a su novio que se filtran y se viralizan. No se miden riesgos. "Como en toda ceremonia de pasaje es fundamental el reconocimiento social y la mirada del otro. El adolescente contemporáneo se encuentra más solo en esta transición, y quizá no mide los riesgos de exponer la desnudez de su cuerpo en las redes sociales, donde no sólo no existe el equivalente de una contención social al difícil tránsito de la niñez a la adolescencia o de la adolescencia a la adultez, sino que existen adultos que pueden abusar de su necesidad de reconocimiento", explica y las duras palabras de Sinead O'Connor a Miley Cyrus resuenan inevitablemente: "He estado en este negocio lo suficiente como para saber que hay hombres haciendo más dinero que tú gracias a que te desnudas", le advirtió. Miley continúa reivindicando su bandera de libre albedrío y atrayendo al público adulto como un imán. Hay quienes dicen que Madonna no hubiera sido Madonna sin su presentación de alto voltaje erótico (para la época) en los premios MTV de 1984, cuando cantó "Like a virgin" y comenzó a conquistar el mundo. Muchos auguran un recorrido similar para la polémica Miley, aunque hasta ahora el escándalo eclipsa el talento.

Los teens locales también se desnudan

La telenovela se llamó Casi Angeles, y la banda adolescente que surgió de ella, Teen Angels. Como salidos de una factoría Disney local, los chicos Cris Morena enfrentaron históricamente las mismas dificultades para despegarse del segmento infanto-juvenil que los chicos Disney. No todos lo lograron. El primero en migrar hacia el mundo adulto fue Nicolás Riera. De novio con la polémica Silvina Escudero, entró al "barro mediático" de cabeza cuando se animó al "Bailando por un sueño" y sus mil y un conflictos. Una "foto íntima" de su novia se viralizó en Internet y causó un revuelo que costó dejar atrás. Desde entonces, Tacho busca otros horizontes artísticos.

"Este fue el papel que me terminó de colocar en otro lugar, que me miren de otra forma". Gastón Soffritti, sobre su personaje en Sexo con extraños.

Mejor suerte tuvieron los otros protagonistas de la tira: Lali Espósito dejó atrás su imagen de niña buena para convertirse en una bomba sexy y tras arrasar como cantante solista en los escenarios con pronunciados escotes, ajustadas mallas y botas bucaneras, se convirtió en la nueva heroína de telenovelas de la mano de su apasionado romance con Mariano Martínez en Esperanza Mía, con escena de sexo "cuidado" mediante. Mientras sus apariciones televisivas luego de Casi Angeles no tuvieron grandes repercusiones, la China Suárez cambió drásticamente su perfil a partir de su debut en cine y redobló la apuesta: en Abzurdah se anima a una jugada escena de sexo con el personaje de Esteban Lamothe.

Pero es Peter Lanzani quien quizás marcó el gran quiebre: consiguió los derechos de Equus, la obra que marcó un antes y un después en la carrera de Daniel Radcliffe, y la produjo en la Argentina con el apoyo de Sono Films porque quería protagonizarla. Peter encarna a Alan, un personaje oscuro y muy perturbado, y se anima al desnudo total. "Es un personaje súper interesante, es complejo de seguir, me parecía un desafío muy grande", dijo a Personajes.tv.

"La escena del desnudo es recontra fuerte. El desnudo es el renacer. Lo tomé como un desafío actoral". Peter Lanzani, sobre Equus.

Esta obra cuenta la historia de un joven que es internado en un psiquiátrico luego de mutilar a cinco caballos. En las sesiones de terapia irá develando su relación con un dios al que llama Equus, que habita en los caballos, y que le exige una entrega total -sexual- como vía de salvación. Alan alcanza el éxtasis montado a caballo, desnudo, en una suerte de ritual místico que dispara preguntas acerca de las pasiones humanas. "Me gustaba que hable de la pasión, de vivir libre para poder expresarse y tratar de ser feliz con las más mínimas cosas. Obviamente es un personaje que se pasó de lado, pero el texto es interesantísimo. El desafío fue lo que más me llamó la atención, me gustaba ponerme en ese lugar más comprometido como actor", dice Peter, quien antes de Equus solo había hecho teatro con Camila, el musical, basado en la dramática historia de amor de Camila O'Gorman y el sacerdote Ladislao Gutiérrez, asesinados en tiempos de Rosas. Allí, Peter todavía era un ídolo teen. Con Equus, decidió cambiar su carrera: "La escena del desnudo es recontra fuerte. El desnudo es el renacer. Lo tomé como un desafío actoral. Entré como productor artístico por haber comprado los derechos de la obra. Sabía que era muy compleja, estaba bueno exigirme hacer algo así de complejo para seguir creciendo y cultivándome. Con obras así, con un contenido perturbador, psicológico, de alguna manera u otra crecés". Sin embargo, aclara que no reniega de su pasado de "casi ángel": "Estoy donde estoy gracias a eso. Ahora tengo más formación y trato de seguir superándome. Ganando oficio. Aprendiendo. Hoy en día estoy en esa postura, la de aprender y seguir probando. Esas cosas siempre llevan a buenos lugares". Además de esta obra, Peter alcanzó una notoriedad inesperada luego de su personaje en El Clan, la película de Pablo Trapero basada en la historia real de la banda de secuestradores y asesinos conocido como el clan Puccio.

Gastón Soffritti , de la usina Patito Feo -de donde salieron Laura Esquivel y Brenda Asnícar, por ejemplo-, encontró su forma de separarse del mote de galancito adolescente por una vía similar y una palabra en común con los demás: "sexo". El actor que venía probando suerte en variados elencos televisivos desde hacía algunas temporadas y se lanzó de cabeza en el mundo "adulto" con una jugada apuesta: Sexo con extraños, obra que marcó su debut con un protagónico en calle Corrientes y como productor teatral. Junto a sus socios, Diego Corán Oria e Isidoro Sorkin, compró los derechos de la obra de Laura Eason (autora de House of cards), y la trajo a la Argentina para ponerle cuerpo junto a Guillermina Valdes. En la obra, Gastón es un escritor veinteañero que se enamora de una mujer muchos años mayor. Y hay sexo, bastante. También amor. "Hay personajes o productos que hacen que cambie tu carrera y tu vida", reconoce Soffritti en diálogo con Personajes.tv. " Patito feo me dio el primer protagónico en un infanto-juvenil. Graduados el primer elenco que hizo que me dejaran de llamar por el nombre del personaje de Patito. Y este fue el que me terminó de colocar en otro lugar, que me miren de otra forma. Hacer un protagónico en una obra de teatro te corre del 'pibe que hacía un programa de tele', me pone muy contento cuando me dicen que tenían mucho prejuicio y me dicen 'me cerraste la boca'. Es lindo porque hay mucho laburo detrás de eso", explica, y destaca que le llegaron propuestas muy diferentes a partir de este rol, y de su apuesta a la producción.

Excepciones que hacen a la regla

Aunque son minoría, hay ídolos teen que no pasaron por el destape sexual para instalarse en el mundo adulto. En el plano internacional se puede mencionar a Taylor Swift , la cantante country que no deja de alzar premios, ostenta títulos como "la mujer del año" mientras mantiene su imagen de pulcritud moral, belleza virginal, sofisticada y cool, sin referencias sexuales y un modesto sex appeal. Impoluta, lidera además una banda de chicas it donde parece no haber competencia y predomina la amistad y el compañerismo.

Un modelo similar siguió la ex Harry Potter Emma Watson, concentrada en cultivar su perfil como activista - lidera la ong feminista HeForShe - y embajadora de buena voluntad de las Naciones Unidas, al tiempo que se instala como ícono fashion y es una de las caras más buscadas por las firmas de lujo.

Entre las locales, Laura Esquivel , ex Patito Feo, logró encontrar un lugar en el mundo artístico adulto a través de su talento para la música. Como cantante ya tiene una buena cosecha en musicales de gran repercusión como Los Locos Addams, cantó junto a grandes de la canción argentina como Ana María Cores y Julia Zenko en los espectáculos Primeras Damas del Musical y Damas y Señores del Musical en el Gran Rex, y alcanzó un público masivo como una de las estrellas de Tu cara me suena.

Todavía está por definirse el destino de Martina Stoessel , ex Violetta, la chica Disney argentina que conquistó literalmente el mundo entero. En plan de continuar con su carrera como solista y sin el respaldo del "mágico mundo", habrá que ver cómo se reinventa sin perder la frescura y la inocencia que fueron, hasta ahora, su marca registrada.

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