Rodrigo Guirao: de su vida en Italia a su relación con su novia española y por qué cambió su apellido
El actor argentino está grabando la tercera temporada de Viola come il marce, en donde será protagonista
9 minutos de lectura'

Hizo algunas ficciones en nuestro país, pero Terra Ribelle le abrió las puertas del mercado internacional y él aprovechó la oportunidad. Desde entonces, Rodrigo Guirao vive entre México, España e Italia. Su casa está en Buenos Aires; su novia, Arianna Aragón, en Madrid, y él actualmente está en Italia, grabando la tercera temporada de Viola come il mare. LA NACION dialogó con el actor sobre cómo es su vida repartida entre tres países y cómo logra sostener una historia de amor a distancia
Utiliza sus días libres para descansar y también para recorrer Calabria y Sicilia, en el sur de Italia, donde está desde hace algunas semanas filmando la serie Viola come il mare. “Mi personaje entra en la tercera temporada y es un protagónico. Estoy contento porque después de tantos años vuelvo a trabajar en Italia. Lo último que hice fue Terra ribelle, hace 12 años y luego hice cuatro series en España y de ahí me fui a México. Así que estoy disfrutando esta vuelta”, detalló el actor.
—¿Hablás en italiano o te doblan?
—Mi personaje es siciliano. Es imposible imitar el acento. Estoy actuando casi todo en italiano, pero me van a doblar. Cuando hice el casting mandé las dos opciones, en castellano y en italiano. Pero, la verdad, no hablaba el idioma desde hace 12 años y cuando estuve acá tampoco lo había aprendido perfecto. Pasó mucho tiempo, pero justo estuve de vacaciones en Italia, de casualidad, pasé diez días tratando de hablar con todo el mundo y cuando volví me llamaron para hacer este casting y me animé porque lo tenía un poco más fresco. Estudié italiano en la Argentina y acá con un coach, pero los acentos son complicados, sobre todo el siciliano.
—Y debés tener muchas escenas...
—Claro, tengo muchas escenas y mucha letra, con un lenguaje muy técnico porque es un inspector de policía. El director me pidió que pusiera toda mi energía en la actuación, sin pensar en el acento. Al principio empecé haciendo todo en argentino y ahora me voy animando más al italiano. Empezamos en Roma, viajamos a Palermo, en Sicilia, y ahora estamos en Reggio Calabria. Nos quedan tres semanas en Diamante, provincia de Cosenza, y volvemos a Roma para terminar a fin de junio.
—¿Cómo se proyecta el resto de tu año?
—Cuando termine, me voy a España y después tengo ganas de volver algunos días a Buenos Aires porque no estoy ahí desde enero. Y siempre soy de volver. Extraño mucho Buenos Aires. Y en algún momento tengo que regresar a Italia para hacer la promoción de este proyecto. En este último tiempo estuve trabajando en España y México.
—¿Pero dónde vivís?
—[Risas] Mi departamento y mis cosas están en Buenos Aires. Esa es mi casa y viajo por trabajo. Igual, es difícil responder la pregunta, la verdad.
—¿Y cómo es vivir en tantos lugares al mismo tiempo?
—Te acostumbrás, son tantos años... Me gusta viajar, aunque no es fácil porque tenés todo en dos maletas. Y llegás a un lugar y hasta que no hacés grupo con tus compañeros de trabajo, estás solo. Conozco ciudades increíbles y estoy súper agradecido porque me siguen llamando de estos países preciosos, me convocan para roles de protagonista y me tratan súper bien. Así es más fácil que ir a algún lugar y probar suerte. Pero cuando llego, tengo guiones larguísimos que estudiar y ensayos. Entonces, hay momentos de trabajar y muchos de extrañar.
“El extranjero”
—Abrirse al mercado internacional es el sueño de muchos actores...
—Tuve suerte. Trabajé en Miami, mucho en México, en España protagonicé La encrucijada, y ahora en Italia. Todo se dio a partir de Terra Ribelle, la primera novela italiana que hice, y que gran parte se grabó en Tandil. Hacía tiempo que me decían que probara suerte en México, donde ya había varios actores argentinos trabajando. Entonces había hecho algún que otro casting, pero salió esta novela italiana antes y le fue increíble, así que seguí trabajando con la misma directora en ese mismo canal. Después me fui a España para hacer otra serie y una película y más tarde llegué al mercado mexicano. Una cosa fue llevando a la otra. Me ayudó también aprender el neutro. En todos lados trato de dar lo mejor de mí, pero siempre sos el extranjero.
—¿Así te sentís, el extranjero?
—De alguna manera, soy el extranjero. En todos los países hay excelentes actores que podrían estar ocupando el rol que me están dando a mí. Soy el argentino en cada lugar al que voy. Trabajo con humildad, con buena onda, soy empático con mis compañeros y doy lo mejor porque quiero dejar un buen recuerdo. Porque, de alguna manera, siento que para eso soy el argentino. Quiero que se queden con una linda imagen de cuando trabajaron con un argentino. Y además para que también me vuelvan a contratar y contraten más argentinos [risas].
-En la Argentina casi no hay ficción ya...
—Sí, y es una pena... Tengo muchas ganas de hacer teatro, un área en la que casi no tengo experiencia. Sería un súper desafío. Hasta me da un poco de nervios pensarlo. Subir a un escenario sin cortes, sin saber dónde está la cámara, si es un plano corto. Estoy muy acostumbrado al audiovisual, pero me gustaría hacer una linda obra de teatro.
Amor a distancia

—Hablemos de amor. Estás de novio con la nieta de Fofó, toda una institución en nuestro país y en el mundo de habla hispana. ¿Cómo se conocieron con Arianna Aragón?
—Es una linda historia que surge en Madrid grabando La encrucijada. Hace un año que estamos juntos, aunque en el medio me salió una novela en México y ahora estoy en Italia. Estoy súper agradecido porque muchas veces hizo un esfuerzo muy grande para viajar y venir a verme y suspendió sus actividades. A veces grabo de 7 a 22 y lo valoro mucho. Arianna hace mucho teatro y ahora va a participar de un festival en Mérida, que es el más importante de España. Vamos congeniando, a veces viaja ella y otras me toca a mí. Espero poder acompañarla al festival. Tratamos de que no pasen muchas semanas sin vernos; máximo tres.
—¿Proyectan vivir juntos o de eso no se habla?
—Sí se habla [risas]. Lo hablamos y ya empezamos a proyectar. Yo la voy a apoyar siempre y sé que ella a mí. Estamos proyectando mitad y mitad entre Buenos Aires y Madrid.
—Cuando la conociste, ¿sabías que venía de una estirpe de payasos y actores?
—No. Yo cantaba las canciones de Gaby, Fofó y Miliki en el jardín de infantes. Me acuerdo de muchas letras. Cuando nos estábamos conociendo, me invitó al circo a ver a su papá, Rody, que sigue en funciones, y cuando empezaron con las canciones, recordé mi infancia. En Italia hay algunos compañeros que hablan en español y aprovechan para charlar conmigo, y una de las actrices empezó a cantar una canción de ellos que es súper conocida ahí. Son parte de la cultura.
“No tengo el foco en la belleza”
—¿Sabías que en una encuesta de la plataforma X quedaste en primer lugar como el hombre más lindo de la Argentina? ¿Qué te provoca?
—No me enteré. ¿En serio? No tengo X. Seguro quedé primero porque hace mucho que no me ven [risas]. Después de tantos años, esas cosas me sacan una sonrisa; puedo hacer un chiste y no más.
—¿Acaso lo padeciste o te encasillaron por ser lindo?
—Hace un tiempo que estoy pensando solo en mi trabajo, en ser interesante como actor y dar lo mejor. No tengo el foco en la belleza. Empecé como modelo; hice comerciales y algunas campañas publicitarias. Tenía 22 años y pensaba que me llamaban por la facha, entonces tenía que ir al gimnasio y cuidarme para aprovecharlo. Cuando empecé a trabajar como actor, las cosas cambiaron y me relajé porque quería hacer algo más y se me daba la oportunidad. Estudié y trabajé mucho, y me di cuenta de que la belleza es un plus que me ayuda. Pero ya hace muchos años que eso no me define. Hice muchos personajes protagónicos en países tan importantes donde no faltan actores facheros porque con eso solo tampoco se hace nada. Es una característica física que debe servir para algunos tipos de roles. Dejé de mirar para ese lugar nada más porque el trabajo del actor es mucho más complejo.
Su prima, una gran consejera
—Cuando empezaste, se remarcaba que sos primo de Rocío Guirao Díaz, que ya había hecho sus primeros pases en el mundo artístico. ¿Pensás que fue una ayuda?
—Rocío tenía 15 años cuando arrancó y su experiencia me dio confianza para probar también con publicidades. No sé si se me hubiese ocurrido empezar de la nada si no hubiera sido por ella y porque le iba bien, además. Eso me ayudó y también nuestras conversaciones, los consejos que me dio en diferentes momentos de mi vida en esta carrera. Y se lo agradezco; es una gran mujer, una gran mamá y la quiero mucho. Ahora hace tiempo que no la veo porque vive en Miami y la última vez que estuve ahí fue cuando grabé Juego de mentiras, pero hablamos mucho.
—Empezaste usando el apellido Guirao Díaz, ¿ahora sos solo Guirao?
—Soy Antonio Rodrigo Guirao Díaz. Así, en el documento. De chiquito siempre me dijeron Rodrigo, aunque me llamo Antonio por mi papá y mi abuelo. Para escribir mi nombre más corto, ponía Rodrigo Guirao y así empecé en los castings; me gustó ese nombre artístico. Cuando me hice el pasaporte español, escribieron Guirao Loureiro, porque el último es el apellido de mi mamá y en España usan dos apellidos. Y en Italia no se usan dos apellidos, entonces, cuando leen, si alguien dice Rodrigo Guirao Díaz, piensa que me llamo Rodrigo Díaz porque creen que Guirao es un segundo nombre. Es un lío [risas]. Me conviene que digan Rodrigo Guirao.
Más notas de Entrevistas
Valeria Gastaldi. El caos que casi destruye a Bandana, el dolor por la muerte de su padre y el mito de su boda con Ale Sanz
"Indescifrable". Esteban Lamothe: de su “sospechosa belleza” a su relación con Débora Nishimoto y su “amor” por Benjamín Vicuña
"Era algo muy potente". Fue una de las actrices más populares de los 90 y hoy elige el perfil bajo: la nueva vida de Diana Lamas
1Sting reafirma que no dejará su fortuna a sus hijos: “Pónganse a trabajar”
- 2
El tierno recuerdo de Jane Fonda sobre sus diez años con Ted Turner
3Trueno pasó por el show de Jimmy Fallon con una presentación bien argentina
- 4
Fue una de las actrices más populares de los 90 y hoy elige el perfil bajo: la nueva vida de Diana Lamas



