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Por Antonela Minniti
Es imposible no darse vuelta para mirarla cada vez que entra a un lugar. Alta y distinguida, Rosella Della Giovampaola deslumbra en todos los eventos por su elegancia y buen gusto. Siempre vestida por los diseñadores más importantes del mundo, logró ganarse el papel de referente dentro de la moda local.
Nació en Florencia, Italia, y llegó a la Argentina cuando tenía 27 años para trabajar en la Embajada de su país. Pero los planes de un viaje esporádico cambiaron una vez que conoció al que sería su marido, el banquero Jorge Garfunkel. Así fue como la italiana, que tiene un doctorado en Literatura Extranjera, decidió dejar su trabajo e instalarse en Buenos Aires para formar una familia.
En 1994 nació su única hija, María Toscana y en 1998 tras padecer una larga enfermedad, su marido falleció. Hoy, volvió a encontrar el amor en el empresario de los medios Gustavo Yankelevich, con quien convive desde hace más de 10 años.
Rosella y su hermana mayor, Patricia, dividen su tiempo entre Buenos Aires, Punta del Este y París. Dicen ser muy unidas y compartir el gusto por la moda y el buen vestir, algo que heredaron de su madre. ''Ella era una mujer muy elegante y nos inculcó a mi hermana y a mí el tema de estar bien vestidas'', cuenta y se emociona al hablar de la mujer que dejó todo para ocuparse a tiempo completo de sus hijas.
Moda y estilo
''A la hora de vestirme no es sólo sacar algo del placard o comprar algo en una tienda determinada, hay muchas cosas que influyen'', relata mientras sonríe y admite que, como en toda mujer, sus atuendos dependen del día. ''Hay muchas cosas que me inspiran, pero todo depende del momento, de la estación en la que estoy y de mi estado de ánimo a la hora de abrir el placard.''
Reconoce que no es de comprar de forma compulsiva, que prefiere llevar pocos vestidos pero que sean de calidad, mejor uno bueno que muchos baratos. ''Cuando me compro algo tengo en cuenta lo que es más apropiado a mi físico, a mi cuerpo y a mi momento.'' Además asegura que repite los atuendos y que con el paso de los años cada vez le cuesta más desprenderse de las prendas por su carga sentimental.
Si se le pregunta por su diseñador favorito, no vacila en responder. ''Me gusta Oscar de la Renta, es un clásico que siempre compro'', se detiene a pensar y sigue, ''Otro que me gusta es Prada o Emilio Pucci, pero una tiene sus momentos. Ahora te nombro estos pero en uno o dos años puedo cambiar, porque yo cambio y porque ellos cambian también''
''Para este verano recomiendo colores, muchos colores'', dice Rosella, quien al momento de la entrevista lleva puesto un vestido naranja de la última colección de invierno del diseñador francés Lanvin. ''No soy la más indicada para decirlo porque en general soy bastante del negro o del beige, pero en el verano hay que ponerse colores y sacar todo lo más alegre que hay en el placard''.




