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Por Diego Japas
Enviado especial
Una selección de doce bellezas internacionales, un afamado fotógrafo, varias celebridades y cientos de invitados exclusivos fueron los ingredientes de la presentación del calendario Pirelli 2012 que se realizó ayer en Nueva York y a la que hola.com.ar asistió como uno de los testigos privilegiados.
Como lo indica la tradición que se repite desde hace 39 años, la marca de neumáticos reunió para su clásico objeto de culto a las mejores modelos y actrices del momento y un fotógrafo de lujo. Este año, el hombre detrás de la cámara fue Mario Sorrenti, responsable de las principales campañas gráficas de grandes diseñadores, de varias portadas de revistas (retrató este año a Dakota Fanning para la revista W y a Julia Roberts y Tom Hanks, entre otros) y uno de los mentores de los primeros pasos de Kate Moss como modelo (además, fue su pareja varios años atrás).
"La experiencia fue increíble. Trabajamos seis días en Córcega con muy poco tiempo para las sesiones. Por suerte el clima ayudó y logramos los resultados que queríamos. Este calendario es un ícono de la moda y el glamour. Cualquier modelo o fotógrafo muere por ser parte de él. Por suerte trabajé con hermosas y profesionales, mujeres que inspiraron mi trabajo''", le contó Sorrenti a hola.com.ar.
Consultado sobre cómo es trabajar con celebridades y con una top model como Kate Moss aseguró que no es tarea fácil: ''Las celebrities están en pose todo el tiempo, no se relajan. Son pocas las que se entregan al juego de inmediato. Una excepción es Julianne Moore. Fotografiarla es un verdadero placer. ¿Con Kate? Es única en todo sentido. Y como tal, no es una chica fácil de llevar. Si lográs la conexión te da lo mejor de ella y eso se puede ver en cada fotografía suya''.
Durante toda la velada, Mario Sorrenti y Julianne Moore se mostraron muy compinches. Foto: Getty Images
Entre las doce mujeres que retrató al desnudo y con la naturaleza del paisaje como motivo principal, nueve son modelos y tres, actrices: la brasileña Isabeli Fontana (una de las más simpáticas y atractivas del evento), la rusa Natasha Poly, las holandesas Saskia de Brauw y Lara Stone, las norteamericanas Joan Small y Guinevere Van Seenus, la polaca Malgosia, la lituana Edita Vilkeviciute, y la británica Kate Moss. Las actrices elegidas son Milla Jovovich, la italiana Margareth Madè y la japonesa Rinko Kikuchi (nominada al Oscar por la película Babel).
La gala
Para presentar oficialmente The Cal (así llaman al calendario), la empresa italiana organizó un mega evento en The Armory, un edificio militar de comienzos del siglo XIX en plena Park Avenue, ambientado con sobrio estilo para una fiesta que reunió a empresarios, modelos, periodistas y famosos VIP.
Entre los más buscados por los paparazzos estuvo Adrien Brody. El actor de King Kong llegó solo al evento, de estricto traje gris y con paso apurado por la red carpet para esquivar los flashes de los periodistas. Sentado en una de las mesas principales, conversó con el diseñador italiano Valentino y se lo vio todo el tiempo rodeado de hermosas modelos. Eso sí, finalizada la fiesta, se fue solo y caminando.
Como lo hizo en la edición 2011, celebrada en Grecia, Julianne Moore fue la anfitriona de la gala. La actriz de Un hombre solo, Las horas y Magnolia, entre otros éxitos, eligió un vestido monocromático (un dress code que se repitió entre muchas de las invitadas) oscuro, de terciopelo y unos tacos altísimos para recorrer el escenario. "Esta es la segunda vez que soy parte de la fiesta anual de Pirelli. Es una síntesis perfecta de buen gusto, estilo y arte", dijo al llegar.
Entre las ausente, pero sin aviso, estuvieron Kate Moss (tercera oportunidad que participa del calendario) y Milla Jovovich. Definitivamente la modelo británica era una de las figuras más esperadas. Sin embargo, y sin excusa alguna, no fue parte de la celebración.
Cena, tragos y baile
Adrien Brody rodeado de bellas mujeres, se sentó en la mesa principal. Atrás, el presidente de Pirelli saluda a sus invitados. Foto: hola.com.ar
Los primeros invitados comenzaron a llegar cerca de las ocho de la noche. Luego de una recepción, el salón principal, decorado en blanco y negro, estaba preparado para 600 asientos distribuidos en más de 60 mesas. El menú incluyó ravioles de ricota de entrada, seguido por lomo con un suave puré de batatas y de postre, marquise de chocolate con salsa de café. Para beber, una selección de vinos italianos cosecha 2007 y 2010.
Como broche, Julian Moore anunció la sorpresa de la noche: un recital del cantante italiano Andrea Bocelli, que incluyó los temas más conocidos de su repertorio. Y para el cierre, se abrió una pista de baile, con dos dj´s, barra de tragos y baila hasta la madrugada.






