Pinocho, un detective de sutilezas
"Pinocho detective". Texto de Sarah Bianchi. Actores titiriteros: Adela Litvak, Laura Ferro y Luciano Padilla López. Puesta en escena y dirección general: Sarah Bianchi. En el Museo Argentino del Títere de la Fundación Mane Bernardo- Sarah Bianchi. Piedras 905. Sábados, a las 16. Nuestra opinión: bueno .
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Imposible sustraerse a la magia que convocan los reales habitantes de la vieja casa situada en una tradicional esquina de San Telmo.
Con ese admirable empeño que sigue sorprendiéndonos en nuestra sociedad argentina, Sarah Bianchi, directora del Museo del Títere, continúa inaugurando casi sólo a pulmón, muestras, salas y estrenando espectáculos.
El público puede visitar, los martes, miércoles, viernes y sábados, de 15 a 18, la "sala internacional", con muñecos de todo el mundo, y "la sala argentina", con la historia de nuestros títeres.
En estos momentos, debido a la temática del nuevo espectáculo, se exhiben diversos Pinochos, afiches y documentación sobre versiones teatrales, entre ellas la ópera de Kurt Pahlen, que una vez se hizo con la régie de Mane Bernardo.
Pinocho rebelde
Como es de esperar, el espectáculo comienza antes de ingresar en la sala. La directora da la bienvenida a chicos y grandes que están observando las vitrinas. Todos se convocan a su alrededor. Y hay que esperar la aparición de Pinocho, una simpática marioneta, que le dice a su creadora que no va a hacer la función. Planteado el problema, hay que ir a sentarse a ver qué pasa.
Se apagan las luces y aparece una bruja con malvados designios. Un enanito que la escucha, busca ayuda, primero entre sus colegas, y luego, con Pinocho. A regañadientes, éste sale a resolver el problema, cosa que hace después de algunas peripecias.
La fiesta en el palacio, donde ocurre el robo, es mostrada con atractivas y bien manipuladas siluetas, en teatro de sombras.
El viaje de Pinocho, a su vez, tiene un poético desarrollo con luz negra. Como las aves quieren ayudar, desfilan toda clase de pájaros en hermosas danzas. Finalmente, como era de esperar, hay rescate y las cosas vuelven a la normalidad.
Variedad de técnicas
Títeres de guante, de varilla, marotes, marionetas, títeres planos, sombras y luz negra se combinan para narrar la historia. Esta es una característica de los espectáculos de esta institución, empeñada en mostrar la diversidad de técnicas titiriteras que existen. La historia, evidentemente dirigida a los más pequeños, se aparta un poco de ellos cuando entra en las imágenes de la luz negra, bellas, fascinantes, pero que atrapan sólo por breves momentos a los niños. Al seguir bailando con la música, los títeres se despersonalizan, no acusan una motivación para ser parte del relato, y pierden contacto con el público.
El retorno de Pinocho a escena recupera de inmediato la comunicación con una platea renuente a dejar el lugar, como si costara despedirse de esos viejos actores que en otros lugares y épocas hicieron reír a tantos chicos.





