
Quién es el muchacho del momento
Aunque tiene una larga trayectoria, el presente de Michel Noher lo ubicó en el foco de atención; conduce Hola y adiós, por Telefé, y esta semana estrena Gigoló, en teatro, y Ochentaisiete, en cine
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La historia de Michel Noher se remite a un frío pero amado Bariloche, en donde en plena adolescencia decidió seguir el camino del padre y anotarse en un curso de actuación. "Mi historia con el arte no puede escindirse de la figura de mi padre -dice Noher en diálogo con LA NACION y en referencia a Jean Pierre-. Estoy acá sentado contigo hoy porque conocí este mundo gracias a él. Pensá que lo veía dos o tres veces por año, y una de ellas era en la temporada de verano, en donde como él hacía teatro yo lo acompañaba y veía ese mundo del que me fui enamorando gradualmente."
Michel Noher, sonrisa mediante, no teme sumergirse en los recuerdos de sus jóvenes 32 años, y es así que evoca sus estudios de teatro antropológico con Antonio Célico. "Haber podido hacer la experiencia de teatro antropológico en Humahuaca fue fundamental. Había que levantarse tempranito en la mañana y comenzar con el entrenamiento, tomar clases durante todo el día y, luego, por la noche, ir y vivir en el medio de esa naturaleza increíble del norte argentino la experiencia artística de algún compañero que mostraba lo que había preparado".
No se trata del típico "hijo de" y por eso, precisamente, cuando este cronista le propone hablar de su origen él no niega al padre. Más bien todo lo contrario, lo pone en el centro absoluto de la escena. Pero puede hacerlo porque se siente seguro, preparado. "He estudiado mucho, cuenta con orgullo. Cada cosa que hice, bien o mal, es el resultado de años de estudio formal e informal, en cursos que pueden ir desde el clown hasta pasar por la escuela de Ricardo Bartís o por un curso de verano con Julio Chávez".
Pero como suele suceder para alguien nacido y criado en provincia, la gran ciudad puede deslumbrarlo. Y la vía de acceso más inmediata terminando el colegio es la universidad. Noher es uno de esos tantos jóvenes que llegan a Buenos Aires en busca de formación. Durante todo el secundario comenzó a interesarse en la fotografía. Y así llegó para estudiar en la Universidad del Cine. "En mis planes estaba estudiar fotografía. Porque no estaba del todo seguro de que se pudiera estudiar dirección. Yo quería que me enseñen a usar una cámara y complementar luego con mis cursos de actuación para aprender a dirigir actores, poniéndole el cuerpo. Pero fue precisamente en ese viaje a Humahuaca en donde sentí que lo mío era la actuación, el teatro, y largué todo y empecé a buscar laburo".
Lo primero que hizo profesionalmente fue publicidad para luego, casi inmediatamente, comenzar con pequeños bolos en TV. Gradualmente fue accediendo a personajes televisivos mucho más visibles pero eso no lo alejó del teatro, en la escena independiente. La crítica lo descubrió en una propuesta del off (se estrenó en el teatro Anfitrión) llamada Alemania, de Nacho Ciatti, obra con la que participaron en algunos festivales teatrales.
Ahora vuelve a los escenarios en la reposición de Gigoló, de Enrique García Velloso, en el teatro Regio, una de las salas del Complejo Teatral de Buenos Aires. "Para mí es fundamental trabajar en esta sala y en esta obra porque el año pasado me ofrecieron el papel pero yo estaba comprometido con un trabajo en Brasil y no pude aceptar. Ahora que se repone, con cambio de elenco, me llamaron nuevamente y las agendas coincidieron. Pero, por otro lado, y más allá de la obra que me encanta y de este personaje que es fantástico, para mí es importante colaborar con este teatro que está atravesando la situación crítica que todos conocemos. La obra edilicia, el cierre de salas, los cambios en los proyectos. En un momento como este, si puedo colaborar con algo, lo haré. Para mí el San Martín es el lugar en el que vi actuar a Alfredo Alcón, el teatro que me contactó con todos los clásicos de la escena universal. Es como se decía antes: tener la sensación de haber llegado a un lugar legitimado". Y si bien resulta extraño que para alguien tan joven el San Martín siga significando ese lugar de afirmación, es franco al hablar sobre él, se le percibe la emoción en la mirada: "La cultura no tiene que ser vista con la perspectiva del rédito económico. El Estado tiene la obligación de sostener estos espacios que es donde se puede hacer un teatro de riesgo, sin depender de la boletería".
TV, cine y docu-reality
"Actuar frente a cámara me encanta, pero hacía tiempo ya que quería conducir", dice mientras recuerda que durante el colegio secundario trabajó en un programa de radio y que su contacto con el periodismo estuvo desde el principio. "De hecho una de mis primeras ideas a la hora de pensar en venirme a Buenos Aires desde Bariloche fue para estudiar locución. Pero después vino la fotografía y finalmente la actuación. Ahora con este programa siento que vuelvo de algún modo a ese primer amor". Se refiere a Hola y Adiós, ciclo de encuentros y despedidas que Telefé ha puesto al aire este verano luego de que Endemol comprara el formato a la televisión holandesa. "Es un docu-reality con el que recuperamos las historias de vida de individuos comunes. Para mí, en un momento de tanta frivolidad, de tanto consumo popular de vidas de famosos y celebridades, me parece que recuperar esa dimensión humana de familiares que se reencuentran después de años, o que se despiden sin saber cuándo van a volver a verse, es como humanizar la televisión un poco. Sin morbo, porque eso no lo hubiera querido hacer nunca. No buscamos la lágrima ni la emoción fácil, buscamos contar historias".
Luego de su trabajo en la ficción más exitosa del año pasado, Esperanza mía, esta propuesta televisiva le insume largas horas de grabación. Llegan al Aeropuerto Internacional de Ezeiza a eso de las 7 de la mañana y están allí hasta la tarde, buscando historias que ameriten ser contadas. Por la tarde ensaya en el Regio su Gigoló, dirigido por Susana Toscano (Anda Jaleo),para estrenarlo con elenco renovado casi completamente el viernes próximo (Andrea Bonelli, Víctor Hugo Vieyra, Mario Alarcón, María Ibarreta, Fabio Aste, César Bordón, Florencia Torrente, Susana Varela, Matías Poloni y Lisandro Zárate Giménez).
Mientras tanto, espera ansioso el estreno de su nueva película para el día anterior al debut en el Regio. Desde el jueves 11, en la sala Gaumont, podrá verse Ochentaisiete, una película de Anahí Hoeneisen y Daniel Andrade, coproducida por Argentina, Ecuador y Alemania, rodada en el país andino y que tiene como singularidad, en el panorama digital del cine contemporáneo, el ser una película íntegramente rodada en 35 mm.ß
Hola y adiós
Producido por Endemol
Telefé, los domingos, a las 23.
Gigoló
Dirigida por Susana Toscano
Jueves a sábados, a las 20.30.
Domingos, a las 19.30 (desde el viernes 12).
Ochentaisiete
Dirigida por Anahí Hoeneisen y Daniel Andrade
Desde el jueves 11, en el Gaumont.



