Rosario, alcohol, drogas y rock nacional de los 80 en ¿De quién es el portaligas?, la nueva y muy almodovariana película de Fito Páez.
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Romina Ricci es Romina. Julieta Cardinali es Juli. Y Leonora Balcarce es Leo. Entre todas arman el tríptico protagonista en ¿De quién es el portaligas?, la segunda película de Fito Páez que se estrena el 20 de septiembre, que RSLA.com vio en una función privada para prensa y que funciona como un homenaje en vida a Pedro Almodóvar. Como película, por ahí, un poco también.
Todo sucede en los 80, y en Rosario. Y todo es muy flúo, joven loco, con drogas, alcohol, cien mil australes dando vueltas y Virus sonando de fondo. Romina y Juli son hermanas e íntimas amigas de Leo, que tiene un novio que termina en la cama de Juli, entonces Leo se pone loca, choca con su moto y debe seguir por el resto de su vida con un freno saliéndole del corazón. Romi y Juli deciden que lo mejor es matar a alguien, sacarle el corazón y transplantar a Leo. Veinte años después, las tres se juntan a ver qué quedó de aquellas semanas de furia.
Las actuaciones sostienen la estridencia del clima y están bien respaldadas por una cantidad de nombres consagrados: el malviviente Lito Cruz, la mujer y cómplice del malviviente Cristina Banegas, el mafioso Darío Grandinetti, la madre de las chicas Verónica Llinás, el manosanta Horacio Fontova (otro homenaje, pero esta vez al Negro Olmedo), el juez Roberto Fontanarrosa, la psicoanalista Fabi Cantilo, la doctora Vivi Tellas, el cura Alan Pauls, el comodoro Duilio Marzio. Hay escenas bastante Thelma y Louise, y otras más parecidas a una de Tiburón, Delfín y Mojarrita. Lo que queda es una película con buen ritmo y que termina encontrando lo que busca: homenajear, entretener, en ese orden.
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