
Alberto Migré vuelve con el radioteatro
Desde mañana a la noche, por la ex Radio Municipal, se emitirá el ciclo "Permiso para imaginar"
1 minuto de lectura'
Alberto Migré, uno de los más respetados referentes del radioteatro y la telenovela, regresa a la radio a partir de mañana. Los sábados por la noche en la Once Diez (AM 1110) tendrá el ciclo "Permiso para imaginar". Migré estará a cargo de la producción, musicalización, dirección y, por supuesto, autoría de las historias que empiezan y terminan en el día, donde no faltarán fragmentos de sus clásicos. En el elenco que lo secunda, figuran los grandes protagonistas de este género. Ernesto Catalán, Quique Pesoa, Pascual Menutti y Nora Perlé también acompañan el emprendimiento. Migré reivindica la vigencia del radioteatro, recuerda sus pasos en el ámbito radial y señala su disconformidad con el sistema actual de trabajo en la televisión y de la falta de guionistas y autores.
"Tengo testigos de que hace más de diez años intento concretar esta idea -afirma-, pero siempre me encontraba con una mirada de sorpresa o de burla, que parecía indicarme que hacer radioteatro era un viejazo ."
-¿Cómo surge este amor por la radio?
-Me lo inculcó mi abuelo, que tenía puesta siempre esta radio en la que voy a trabajar, que era entonces Radio Municipal y donde escuchábamos óperas en las transmisiones desde el Teatro Colón y las voces de locutores como Carmen Valdez, que tenía un tono espléndido, quizá la mas bella que yo escuché. Así aprendí a respetar y amar este medio, donde hice de todo: fui telefonista, sonidista de sala, autor, hasta operador.
-Ahora se recupera un género olvidado en los últimos años.
-En una época, los primerísimos actores nacionales trabajaban en la radio y protagonizaban radioteatros, dirigidos por Armando Discépolo, José Trezenza, Luis Pérez Aguirre entre otros. También las grandes divas de la radio que después fueron de la TV: Celia Juárez, Hilda Bernard, Elcira Olivera Garcés, Beatriz Taibo y tantas otras.
-¿Qué va a escuchar la audiencia en cada presentación del radioteatro de Alberto Migre?
-Son escenas que empiezan y terminan, es decir que quien no pueda escuchar alguna, comprenderá perfectamente, pues las historias tendrán un principio, un medio y un fin, y no faltará una secuencia de "Rolando Rivas, taxista", que increíblemente parece escrito anoche. Se trata de una escena que recrea el momento de la muerte del hermano de Rolando, cuando él pregunta quién era su hermano, qué cosas los habían separado, que crisis del país los habían enfrentado, cómo era posible que dos bandos creyendo defender los mismos ideales empezaran a matarse. Y es entonces cundo muere su hermano, en la años de la subversión.
-Y después, ¿qué se escuchará cada sábado?
-Cada sábado, de 20.30 a 22.30, la audiencia escuchará una historia diferente. Ya me encontré con distintas personas en la calle que me piden que reedite, "La cuñada", otros "Piel naranja". Pero yo quiero hacer todo nuevo. Pienso contar, por ejemplo, la historia de las plazas y los parques. Reflejar todo lo que acontece un día en esos ámbitos, con los personajes que la frecuentan. En síntesis, historias de Buenos Aires, que son las que he hecho siempre. Lo más importante es crear climas: de suspenso, de erotismo, etcétera. Y para todo esto, la magia de Ernesto Catalán, un irrepetible experto en sonidos, a quien ya obligué a que haga puertas nuevas, escaleras nuevas, porque ya no suenan igual. Y en esta oportunidad además, otros nombres de lujo. Quique Pesoa tendrá a su cargo los relatos, y en la locución y en las voces estarán Pascual Menutti y Nora Perlé.
-La convocatoria de actores ha sido más que importante, ¿verdad?
-Me siento muy complacido de poder contar con la presencia de Claudio García Satur, María Rosa Gallo, Alejandra Da Passano, Carolina Papaleo, Juan José Camero, Nora Cárpena, Guillermo Bredeston, Marilina Ross, María Concepción César, Ricardo Lavié, Aldo Barbero, Hilda Bernard, Olga Vilmar, Beatriz Taibo, Dora Ferreyro, Laura Bove, Ivonne Fournery, Mabel Pesen, José María Langlais, Carlos Girini, Nelly Raymond, Raúl Filippi, que irán apareciendo en diferentes capítulos.
-¿Las historias de amor han cambiado?
-Victor Agú, que es mi mano derecha y además el autor invitado, hizo una historia denominada "Amar es lo de menos", que es el prototipo de cómo se quieren hoy los jóvenes, que se acuestan y al día siguiente se preguntan cómo se llaman, porque sólo al otro día tienen tiempo de hacerse esa pregunta. Pero en las historias de amor la esencia es la misma, lo que sucede es que ahora estamos más urgidos, pero precisamente en muchas de estas circunstancias el amor es lo único que nos sostiene. Lógicamente, esos cambios se notarán en nuestras puestas en escena. En el radioteatro 2001 no podríamos volver a esas interminables escenas de los años 50 o 60 que eran muy bellas. Pero ahora no se podría escuchar en ese tempo porque entre otras cosas, a la gente le cuesta escuchar.
-¿Usted realizará alguna participación especial como personaje?
-No, simplemente diré en el primer capítulo un bocadillo como cábala, un poco como Hitchcock, que hacía un cameo, pero nada más.
-¿Cómo se harán las grabaciones y la puesta en el aire?
-Vamos a grabar los lunes a las 19 (invitaremos a alumnos de las escuelas para que observen como se hace un radioteatro), primero una lectura y alrededor de las diez de la noche comenzará la grabación propiamente dicha.
-¿Recuerda cuál fue el primer radioteatro que escribió?
-Sí, cómo no me voy a acordar. Se llamaba "Las sombras de unas ballerinas", con Chela Ruiz, con Horacio Delfino, en la vieja Radio Libertad, cuando estaba en Ayacucho al 1200. Fue Chela quien me motivó a escribir, entregó mi primer libro a su productora, que se llamaba Betty de Luky (una mujer extraordinaria, a quien en parte le debo mi carrera radial) que me llevó a Radio Excelsior, que era una emisora ajena al radioteatro, pero que transmitía de 3 a 6 de la tarde un ciclo denominado "Tarde para vosotras", dentro del cual se encontraba el "Radioteatro Virtus". Allí comienzo a trabajar, primero con José Canosa y Mabel Paz, después con Blanca Lagrotta, Graciela Araujo, Alfredo Suárez Serrano y luego Atilio Marinelli. Con ellos estaba entre otros Osvaldo Pacheco y, aunque parezca mentira, duró 11 años ese radioteatro, que resultó muy renovador, porque yo me permitía hacer historias diferentes. Recuerdo que en una oportunidad hicimos una novela ("La que no fue mía"), donde todos los temas musicales estaban coreados por el elenco. Fue un arduo trabajo, pero muy gratificante. En ese período, un día llegó corriendo desde su casa hasta el estudio Oscar Alemán, que lo estaba escuchando, y dijo: "Esto es una maravilla".
-¿Y cómo siguió el itinerario?
-De Radio Excelsior pasé a El Mundo (aunque yo ya había hecho algunas incursiones en esa emisora con don Armando Discépolo, que era un hombre maravilloso). Me contrató la empresa Colgate Palmolive para realizar el radioteatro de la tarde (el tradicional de las 16.30). Comencé en el 58 y trabajé paralelamente en El Mundo y en Excelsior. En el año 60 me contrataron en El Mundo con exclusividad y puse en el aire los dos radioteatros: el de las 16.30 y el de la noche: 22.05. En éste es donde desfilaron todas las figuras: Alfredo Alcón, Jorge Salcedo, Juan José Miguez, Mecha Ortiz, Elisa Cristian Galvé. Todos los grandes del cine estaban en ese radioteatro.






