
Del mundo del rock a los vericuetos del éter
El ex baterista de Riff dirige la emisora y conduce un ciclo
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Michel Peyronel es real, de carne y hueso. Pero no lo parece. Quizá sea por esa piel de cuero (antes negro con tachas, ahora tostado y de potro) que lo ha cubierto por años, tanto arriba de un escenario como detrás de un escritorio con el cartelito de director artístico de una radio. O bien porque las cosas que fue, hizo o le pasaron a lo largo de su vida no cabrían ni en una monumental trilogía de superproducción nacional dirigida por Leonardo Favio.
Baterista de un grupo de rock pesado y popular, estudiante parisiense militante punk, tanguero amigo del Polaco Goyeneche, productor de música con residencia española, estrella de rock con glamour de barrio, empresario exitoso, ególatra asumido, motoquero de Harley Davidson, creativo radial, reventado redimido, dandy con crucero, vampiro platinado de ojos celestes. Sí, todos son Michel Peyronel. "Cuando a veces hablan de mí como músico yo les digo: no, músico es una palabra muy grande. Soy apenas una estrella de rock", apunta.
Ahora dirige la FM KSK (101.9), desde la que Fernando Peña revuelve sus tripas con "El parkímetro", y la misma que propone un nuevo formato de programación sin tandas. "Me gusta pensar que esta radio tiene espíritu punk, que viene a romper con lo establecido y con los esquemas dinosaurios. Pensamos que ésta es la radio del futuro porque logramos amalgamar lo artístico y lo comercial de una forma concreta y real. Los anunciantes son parte del contenido", aclara.
El tipo de voz gruesa afinada por años de whisky y trasnoches habla con una catarata de términos empresario-radiales (minispots, links, hot links, mood, combos, acciones, artcom, concept, artística) para definir a su caballito de batalla en esta nueva era de competencia furiosa entre las FM. "Creamos un sistema con el que podemos mantener música en el aire todo el tiempo, sin por ello descuidar a los anunciantes." Algo así como el "Fútbol de primera" versión 2004, casi sin pausas, pero en la radio y con música electrónica.
¿Cómo fue que Peyronel llegó hasta aquí? Ahora, cronológicamente y en cinco pasos de los más expeditivos. 1) Entre 1973 y 1980 vivió en Francia, donde estudió y formó su primera banda punk, Extra Ball. 2) Volvió a la Argentina y se sumó a Riff, el grupo con el que su amigo Pappo se reinventó en los años 80 y con el que asustó a más de un abuelito a puro rock pesado. 3) Produjo a bandas de puertos sonoros tan lejanos como Los Violadores y Virus, y probó suerte, sin lograr la notoriedad acaparada con Riff, como solista y con el grupo Tarzen. 4) Pensó y dirigió FM Tango a principios de los 90. 5) El año pasado se enteró del proyecto radial de la marca Kosiuko y les presentó una idea que venía masticando hace tiempo. Sí, sí, la famosa programación sin tandas. "¿Y vos cómo te imaginás en el proyecto?", le preguntaron. "A cargo", dijo, y allí está.
-¿Cómo te enganchaste con la radio?
-FM Tango, en 1990, fue lo primero que hice. Algo que se me ocurrió de casualidad, hablando con un amigo sobre los beneficios de la segmentación en la radio. En ese entonces vivía en Madrid y cuando visitaba el país quería escuchar todo el tiempo tangos. Pensé en una radio cosmopolita, moderna, sin ese lenguaje arrabalero y en la que no se hable "de" tango, sino que pasara tango. El arte no tiene que tener tantas instrucciones ni manuales. Tiene que estar ahí, nada más.
-Justo vos, que venías con tu imagen de heavy metal rabioso...
-Sí, mi manager me decía que no lo hiciera, que mis fans me iban a matar. Pero nada más lejano. Los pibes que lo siguen a uno como artista saben cuándo la historia es de verdad y cuándo es un curro. Nadie me reprochó nada. Me metí con el tango y me hice muy amigo de todos los tangueros. De Raúl Lavié, de Rubén Juárez, del Polaco Goyeneche, que para mí siempre fue como el Muddy Waters argentino. Hablábamos mucho de música con él y estoy seguro de que hubiera sido un ferviente oyente de "El Lounge" porque era un fanático total de Tony Bennett, como yo.
"El Lounge" es el programa que todavía conduce (ahora en KSK, de lunes a viernes, de 19 a 21) y que lo devolvió al imaginario público, luego de sus años de consecuente prédica tanguera, devenido en personaje dandy. El hombre ideal para promocionar en radio martinis, habanos y la música más cool y elegante de los años 50 y 60. De ahí a director artístico con chapa de exitoso, un solo paso.
-¿Y tu músico interior no pide pista, entre tanto escritorio?
-Mirá, no puedo decir mucho, pero me acaba de llamar Pappo... Estamos con ganas de hacer otra banda, con otro tipo de música. No quiero otra vez volver con Riff. Me gustaría taparle la boca a más de uno con un grupo totalmente nuevo, hacer un cruce rockero como el que hizo Audioslave. Este mismo fin de semana nos vamos a juntar con Pappo en un campito que tengo en Baradero para tocar como en los viejos tiempos. Juntos compusimos temas como "Sussy Cadillac" o "Macadam 3, 2, 1, 0", que son clásicos del rock de acá. La dupla se nos da bien. Además, tampoco estamos para tirar a la basura. Tenemos 50 pirulos, ¿y qué? Los Rolling Stones tienen 60 años y todavía siguen de pie.
Por adentro
- En 1980 formó junto a su amigo Pappo el grupo Riff, dueños de la corona del rock pesado nacional por aquella época e icono metalero.
- El 1° de enero de 1990 se hizo cargo de la dirección general de FM Tango y movió la estantería de la segmentación radial en el país. "Hasta Playboy me hizo una nota de seis páginas, con una producción de fotos en la que estaba todo vestido de cuero, tocando un bandoneón. Nadie podía creer que el baterista de Riff se había vuelto tanguero."
- A partir de este año es el responsable de la FM KSK y conduce "El Lounge", de lunes a viernes, de 19 a 21. "Hacemos especiales de Marlon Brando, Ernest Hemingway, Marlene Dietrich. Para mí, «El Lounge» es un programa cultural disfrazado. Lo que pasa es que no lo queremos decir muy fuerte porque, si no, nos abandonan todos: cuando la gente escucha la palabra cultural sale espantada", dice Peyronel, y ríe de su ocurrencia.
Una emisora sin medida
- "Ibope no quiere medirnos porque dice que somos nuevos, que KSK es una radio chica, no sé bien. Pero aparentemente es todo un mambo de la Cámara de Control de Medición de Audiencia, integrada por varias radios, que no están interesadas en medir nuestro rating", asegura Peyronel desde su cargo de director artístico de la FM KSK.




