
En busca de la tradición
Basalo conduce Fogón criollo, en FM Nacional Folklórica
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Ricardo Basalo, de 74 años, tiene esa voz de locutor egresado del ISER, reconocida por todos, que lo hizo famoso no sólo por su fantástica labor ante el micrófono de diferentes emisoras, sino también como animador de peñas. Trabajó largos años junto a Miguel Franco, el creador del mítico ciclo folklórico Un alto en la huella , luego lo continuó y desde hace casi 25 años anima Fogón criollo , espacio que pasó por varias emisoras y desde hace más de diez -de lunes a viernes, de 18 a 19- está en el aire de Nacional Folklórica (FM 98.7).
- ¿Podemos decir que lo tuyo es auténtica vocación?
-Exacto. Los que ayudaron a moldear mi vocación fueron mis padres, que, aunque eran españoles, me inculcaron la música popular de la Argentina; fundamentalmente, el tango y el folklore. Mi vocación de locutor nace en la colectividad española. Ahí me tocó presentar, por ejemplo, a Alberto Olmedo en sus comienzos y a una cantante que hacía canciones españolas, pero que después iba a terminar escribiendo sus propias canciones: Eladia Blázquez.
-El típico presentador de reuniones musicales.
-Claro. Tuve dos grandes amigos que se llamaban Bárbara Mujica y Oscar Rovito. Tengo grabaciones de ellos tocando y cantando juntos. Siempre me gustó la música folklórica. Hice muchos espectáculos y organicé infinidad de peñas. Las hice hasta en el teatro El Nacional.
-¿Cómo ingresás al programa de Miguel Franco, Un alto en la huella ?
-Era locutor de Radio Belgrano, que estaba en el mismo lugar que Radio Argentina. Entonces, Miguel se hace muy amigo mío y me invita a participar del programa, y los días que faltaba él, hacíamos el programa Rodríguez Armesto y yo. Franco fue mi gran maestro. El ciclo iba de lunes a viernes, de 18 a 19, y tenía un extra, los domingos, de 20 a 21. Cumplió 47 años en el aire y cuando muere su esposa, me pide que yo lo continúe, hasta que decidí hacer algo propio. Pero nunca dejé de ser locutor y productor -durante años- de Juan Alberto Mateyko, y su suplente cuando no estaba.
-¿Cómo definirías a Fogón criollo ?
-El fogón es una reunión de amigos. Generalmente, se realiza alrededor de las materas, con guitarras. Conduzco, produzco y musicalizo el programa. Me ayuda en la locución mi hija Ximena Basalo, que es locutora al igual que mi hijo Sebastián [una de las voces populares de Radio 10]. No les inculqué esta hermosa profesión, pero la asumieron.
-¿Le dedicás más espacio al folklore tradicional o también a los nuevos intérpretes?
-La gente confunde. No hay un folklore joven, porque no tiene tiempo. Paso folklore interpretado por jóvenes, siempre que esté dentro de la música tradicional. Siempre me inspiré en una frase de Nicolás Avellaneda: «Los pueblos que olvidan sus tradiciones pierden conciencia de su destino». También me gusta el tango tradicional. En el tango tuve la suerte de conocer mucha gente muy importante, como Enrique Cadícamo. Y tengo mucho conocimiento de los payadores argentinos y uruguayos. En estos 50 años, conocí artistas como Edith Piaf, Raphael, Nicola Di Bari, Horacio Deval, Julio Sosa y José Larralde, por nombrar sólo a algunos.
-Para muchos tu programa es un valuarte del folklore.
-Mucha gente me recuerda y sugiere que tengo que estar. Hay gente que ha crecido escuchando este programa y lo siguen haciendo porque continúan escuchando a Atahualpa Yupanqui, Los Chalchaleros, Los Fronterizos, Andrés Chazarreta y Antonio Tormo, pero también puede sonar Peteco Carabajal, el Chaqueño Palavecino, Los Nocheros y Soledad.




