Los dueños de la risa

Le toman el pelo a la actualidad y le arrancan carcajadas a la audiencia
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21 de noviembre de 2002  

El humor es una transitada y celebrada disciplina artística, que tiene un desarrollo casi paralelo al de la radio. Desde siempre, nombres famosos y otros ignotos provocaron la sonrisa, la franca carcajada y en no pocos casos pusieron su marca indeleble a sus micros, apariciones o programas propios (Tomás Simari, Luis Sandrini, Pepe Iglesias, Niní Marshall, Los Cinco Grandes del Buen Humor, por citar algunos de vieja data).

En la radio de hoy, el humor es moneda corriente. En la actualidad está presente, no sólo por la presencia de especialistas en el tema, sino porque emerge como contracara risueña de la grave situación política económica por la que atraviesa el país en los últimos años.

Cuatro nombres tienen hoy por hoy un lugar bien ganado en el arte de hacer reír y todos con perfiles tan diferentes como definidos: Rolo Villar, en Radio Diez, se erige en un auténtico pilar de la programación gracias a su capacidad de repentismo, chistes y sus formidables imitaciones. En la mañana de Mitre, Luis Rubio y David Rotemberg se ganaron un espacio con sus celebradas producciones de texto y canciones con ácidas críticas a la actualidad político-social. Y Martín Bilyk, ahora en La Red, con sus impecables imitaciones de personajes y situaciones, con méritos propios, también posee un lugar en el humorismo radial.

Reunidos por LA NACION, los mosqueteros de la comicidad hablan de esta profesión elegida por vocación y que les proporciona satisfacción y felicidad. Pero, además, también se da otra coincidencia: todos ellos, si bien manejan la espontaneidad y la impronta, trabajan, en general (más de un 90 por ciento), sobre guiones absolutamente elaborados. Es decir, ellos son autores, humoristas e intérpretes. Toda una novedad en este sentido, teniendo en cuenta que muchos cómicos radiales trabajaron con uno o varios libretistas (salvo casos excepcionales, como Niní Marshall, por ejemplo).

Con estilos diversos, sin embargo, tienen prácticamente un objetivo común: satirizar la realidad sociopolítica económica que nos toca vivir: casi una tendencia en estos tiempos de cólera.

-La inspiración humorística, ¿dónde o cómo surge?

Villar : -De la radio misma. Desde chico lo que más me atraía era escucharla. "La gallina verde", "Fontana Show", "El clan del aire", "Rulos y moños". Pero lo que más buscaba en el dial era el momento donde aparecían Mario Sánchez, Sapag, Calabró, Landriscina. En esa época, ni soñaba con poder realizar un trabajo similar. Me imponían un misterio y fascinación increíble por ellos, más allá de la radio. Siempre tuve gran admiración por los cómicos.

Bilyk: -Surge de una habilidad personal, de un reflejo, de un don. Un buen día descubrís que poseés la capacidad de hacer reír a alguien. Cuando comencé en la radio no imaginé que iba a vivir de lo que hacía en mi vida privada. Cuando lo comprendí, me di cuenta de que tenía que profesionalizarme y hacerlo cada vez mejor.

Rubio y Rotemberg: -De nuestra propia inspiración y transpiración, de algunas sugerencias de amigos, de Internet, de oyentes y, fundamentalmente, de la observación diaria.

Cómo juega la actualidad

-Y este enfoque hacia la actualidad político-social, ¿cómo aparece?

Villar: -Casi como una consecuencia de los ciclos en los que me he insertado. Además, el panorama casi no se renueva. Cuando yo era chiquito estaban De la Rúa, Alfonsín, Alsogaray, ahora ya me estoy por retirar, vengo y siguen estando Alfonsín, De la Rúa. Es decir que van y vuelven; es una paradoja del país. Y para nosotros los humoristas, el objetivo es casi opuesto al que exige la gente: que se queden todos.

Bilyk: -Casi como una necesidad de la profesión que uno elige. Y esta elección, en la Argentina, tiene una ventaja: como siempre están volviendo, nunca se pasan de moda. Yo imitaba a De la Rúa y sorpresivamente desapareció, pero en cualquier momento reaparece, y si no, pensemos en lo que está pasando ahora con Chacho Alvarez, después de tantos meses de ostracismo. Es decir que hay personajes que no pasan de moda y siempre están en nuestro archivo.

R y R: -El medio condiciona mucho. Manejamos la información que tienen los periodistas del programa. Trabajamos con temas instalados que, en general, la gente conoce y bien. Estamos en una radio donde la noticia es protagonista y tiene mucha fuerza. Somos animales políticos, nos juntamos y hablamos de política. La actualidad, además, pasa por otros temas: vuelven Susana Giménez y Mirtha Legrand: tenemos que referirnos a esos hechos. Por esa razón, contamos con un gran colaborador general: Demetrio López.

-La fama y la popularidad la adquirieron en este medio, ¿qué es la radio para ustedes?

Villar: -Es todo. La magia y el misterio. La radio está y acompaña a la gente en todo momento. Y esto en mi caso se sobredimensionaba por el hecho de vivir en el campo. La radio era la gran conexión con el mundo y con la vida. Yo escuchaba también los radioteatros uruguayos y me gustaba ese misterio de las personas frente a un micrófono creando tantos personajes y que permitía a la gente imaginar a su manera. Eso es la radio: casi la imaginación al poder. Y por último: lo único que me interesa es la radio (dice con énfasis de cuerpo y palabra). No sé hacer otra cosa más que esto.

Rubio: -Mi abuelo materno andaba con una radio todo el día, hasta cuando se iba a dormir. Luego, cuando trabajaba en el taller con mi padre también había una AM sonando y observé que cuando aparecía el humor, todo el mundo escuchaba. Allí comencé a darme cuenta de lo agradecida que era la gente con la radio.

Rotemberg: -La radio en la provincia era lo único que se escuchaba. Era para todos, su inserción en el planeta. Desde chico aprendí a quererla y respetarla y comprendí que sería más que bueno poder estar algún día en la radio.

-¿A quienes admiran en el humorismo?

Villar: -Alfredo Barbieri, Jorge Luz, Delfor y "La Revista Dislocada", Tato Bores y tantos otros.

Bilyk: -Admiro a los buenos humoristas desde el cine mudo en adelante: Charles Chaplin, Buster Keaton, los Hermanos Marx, Benny Hill, Pepe Biondi, Olmedo, Porcel, Alfredo Casero y muchos más.

Rubio: -Groucho Marx, El show "Saturday Nigth live" Alf, Les Luthiers; es decir, yo soy un consumidor del humor. Pero tengo una gran admiración por ese binomio que nos antecedió en la emisora integrado por Pedro Saborido y Omar Quiroga: auténticos creadores de un estilo y de un humor diferente.

Rotemberg: -De chico escuchaba a Landriscina. Pero lo que más me interesa es el guión. Es lo que más respeto. Me fascina saber que las sitcom tienen 60 guionistas. Pero aquí eso no se valoriza ni se paga. En cuanto a los gustos: Les Luthiers, Fontanarrosa, Mel Brooks.

-¿Es necesario estar bien informados para realizar esta tarea?

Villar: -Absolutamente, y además tener data propia, conocer la trayectoria de cada una de las figuras (las anécdotas y detalles sugieren a veces momentos muy divertidos).

Bilyk: -No solamente leer los diarios de cabo a rabo, sino conocer la historia de cada uno. Fundamentalmente de esos personajes que no siempre están en primera plana, pero a los que imitamos y son bien recibidos por el público. Por ejemplo, si estás con Beliz, es bueno conocer de dónde viene y cómo fue su derrotero. Sobre todo es necesario hacerlo en un país como el nuestro, donde a veces la gente cambia alternativamente de partido y de ideología.

Rotemberg: -Sí, absolutamente para jugar con esa realidad, pero también para buscar esa noticia que no está en la tapa, pero que a nosotros nos pueda dar la posibilidad de lucirnos, porque hacemos humor con lo que pasa, lo que implica toda una crítica, ser lo suficientemente ácidos, y que también nos haga bien a nosotros porque el humor es terapéutico.

Cada uno con su estilo

-¿Cómo definirían el humor que practican?

Villar: -El humor que yo hago es absolutamente simple y popular: es Delfor y Cammarota. Pero también incluyo la política y el sexo, y en las imitaciones la magia consiste en jugar con las voces. Mi ídolo es un mexicano (el Tata Arbizu) que se encarga del doblaje del Superagente 86, el Pájaro Loco, Bugs Bunny, Pedro y Pablo, de Los Picapiedras. Sé que soy un imitador, pero no me burlo ni me río de nadie.

Bilyk: -Yo juego en otro campo. Quizá no te haga descostillar de risa, pero mi objetivo es mantenerte una sonrisa un buen rato. Jugar con la ironía, con el absurdo, hacer comentarios ácidos, desarrollar temas y hasta editorializar dentro de este género.

Rubio: -Sería, parafraseando a Fontanarrosa, el sabor a frambuesa que se le pone a un programa de noticias de la mañana de AM, para que la gente digiera mejor. Descomprime, es una válvula de escape y permite tener otra visión de la realidad.

Rotemberg: -Se ha dicho que es ácido, corrosivo, cáustico, a veces es gracioso, pero básicamente es un humor sano.

-¿La comicidad radial, puntualmente, ayuda a digerir nuestra realidad?

Villar: -En estos tiempos la gente necesita de la risa y de la carcajada casi como el aire o un medicamento. O como se dice ahora, como una terapia alternativa. No nos olvidemos de que la risa genera endorfinas. Nuestra realidad es una fuente más que inspiradora para todos nosotros.

Bilyk: -Sí, por supuesto. Hay muchas situaciones que prácticamente la única manera de asimilarlas o asumirlas es a través del humor. Se pueden así aceptar de una manera más grata. Nosotros tratamos de encontrar a cada situación ese aspecto divertido y que en muchos casos hasta podría considerarse de humor negro...

Rubio: -A los argentinos nos pasan más cosas que en cualquier otro punto del planeta y, por otra parte, el humor siempre es opositor. Funciona en contra de... No sé qué harán los humoristas en Suiza, un país tan correcto y organizado. Pero aquí todo está mal: la política, la salud, la justicia, la educación y en todos estos ámbitos está instalada la corrupción. Y para nosotros es un campo muy nutritivo.

El futuro

-Y de aquí en más, ¿a qué aspiran?

Villar: -Seguir siendo un humorista y un imitador. Porque siento que voy a la radio a divertirme y no a trabajar. Es una labor creativa (a veces cuesta mucho crear voces y modismos) y gratificante. Porque cuando te dicen que te escuchan en los hospitales o en la sala de diálisis, eso te reconforta el alma. Y ni qué decir de lo que sucede ahora con Internet. Lo que vos decís es festejado en Finlandia o en Kuala Lumpur. En definitiva, es un privilegio poder ejercer esta profesión.

Bilyk: -Me gustaría seguir en la veta del humor y no sólo en las imitaciones. Me gusta escribir. Me gusta la TV, no aparecer en cámara (no fueron buenas mis experiencias en la pantalla), pero sí para escribir productos para la tele. Escribir en programas humorísticos, y por qué no, también en otros géneros. A nivel personal, me gustaría hacer teatro, es decir, enfrentarme cara a cara con el público. Algo en común tenemos con Rolo: si no somos famosos, es porque ninguno confesó que era gay, ninguno fue el malo de un reality, ninguno salió con una figura del espectáculo. Pero perseveramos en la radio fundamentalmente porque la radio tiene otros tiempos y no es tan caníbal como la TV.

Rubio: -En mis inicios probé otras profesiones y no funcionaron. A estas alturas tengo casi una deformación profesional (cuando escribo una carta, siempre termino haciendo humor). Y para mí los humoristas son gente prestigiosa. Pero terminar drogón, viejo, contando chistes en un piringundín, rotundamente no.

Rotemberg: -Sigo aprendiendo, me quedan muchas cosas por hacer. Creo que tenemos un pequeño prestigio. Aspiro a mantenerlo y a seguir en esta línea, sin traicionarme. Tengo ética y principios fuertes. Hacer lo que te gusta y poder vivir de esto es casi un milagro y hay que festejarlo.

Los cuatro grandes del buen humor

Luis Rubio (Mitre)

  • 37 años. Nació en Rosario (Santa Fe). Casado, con tres hijos. Realiza micros en el programa "Hoy por hoy", de Néstor Ibarra, en las mañanas de Radio Mitre.
  • Sus creaciones: producciones históricas sobre el 25 de Mayo con la participación de todo el elenco de la emisora y la realización sobre "Animal Planet".
  • En teatro inauguró la segunda temporada de "Rubio y Rotemberg 2003, condenados al éxito", que irá también a Mar del Plata. Caracteriza a "Eber Ludueña", un carismático jugador en "Mar de Fondo", en la señal de cable T y C.
  • David Rotemberg (Mitre)

  • 37 años. Nació en Moisesville (Santa Fe). Soltero y muy de novio con una vecina desde hace más de cuatro años. Es músico. Estudió periodismo en TEA.
  • Con Luis Rubio comparte las participaciones del programa "Hoy por hoy" en la mañana de Radio Mitre. Sus parodias musicales más festejadas, a las que le pone su voz, son "Aserejé" (La CGT), "Son amores" (Senadores) y "Yo sé" (Y no c). Muy celebrada su interpretación del senador "Angulo" ( el rey de la corrupción y la coima).
  • Prepara el lanzamiento de un CD con los mejores temas.
  • Rolo Villar (Radio Diez)

  • 40 años. Soltero. Nació en Balcarce (provincia de Buenos Aires). Trabaja en Radio Diez en la primera mañana con Marcelo Longobardi y por la tarde en "Buenos muchachos", con Jorge Jacobson, Guillermo Blanc, Roberto Quirno y Daniel Dátola.
  • Sus personajes: Rico, Menem, Cafiero, monseñor Laguna, Hugo Moyano. En TV es la voz humorística en off de "Después de hora", por Canal 9.
  • Chistes: 1) Un amigo le dice a otro. ¿Qué suponés que hará tu mujer cuando vos te mueras?: lo mismo, pero sin esconderse.
  • Martín Bilyk (La Red)

  • 32 años. Soltero. Nació en La Matanza (provincia de Buenos Aires). Se desempeña en el programa "Día a día", que conduce Oscar Gómez Castañón en las mañanas de La Red.
  • Sus personajes: Aldo Rico, Julio Grondona, De la Rúa, Moreno Ocampo, el padre Farinello y el nuevo y muy festejado presidente electo de Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva. Tiene en carpeta la próxima imitación de Daniel Hadad y Luis Majul.
  • Chiste: 1) Si "Aserejé", contiene mensajes diabólicos, el infierno, ¿ no se habrá quedado sin presupuesto?
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