
Los pases de un programa a otro, un fenómeno aparte
El final y el comienzo de los ciclos se unen para sumar
1 minuto de lectura'
En el ámbito radial, fundamentalmente en AM, el pase de un programa a otro constituye toda una innovación en este medio, porque se convirtió casi en un fenómeno aparte y de gran concentración de audiencia, porque genera, en la mayoría de los casos, una confrontación de conductores reconocidos y con estilos diferentes. El humor, la ironía, el sarcasmo son moneda corriente y los oyentes lo celebran.
La idea -y constituyó gran parte del éxito de Radio 10- fue de Daniel Hadad (tomado de la radio española); y el primero que se estableció fue entre el propio Hadad (después tomó la posta Marcelo Longobardi) y Oscar González Oro, que resultó todo un hallazgo, en el que se destacó la participación del eficaz humorista de la emisora Rolo Villar. Por supuesto, esos pases que comenzaron por pocos minutos llegaron a durar más de media hora. Lógicamente, esos intercambios se establecieron entre otros programas de la emisora como con Buenos muchachos y el de Chiche Gelblung y, más tarde, entre el de Gelblung y el de Rolando Hanglin. Es decir, los ciclos de esta AM estaban concatenados a través de un diálogo fluido muy atractivo para los oyentes.
En Mitre esta tendencia tuvo sus mejores momentos en los pases entre Nelson Castro y Gelblung, porque realmente las personalidades tan contrapuestas de los protagonistas provocaban situaciones desopilantes (involucraban desde sus vestimentas hasta las familias y amistades de cada uno). De la misma manera, y marcando otra impronta, resultó el intercambio entre Gelblung y Jorge Lanata en horario de mediodía, siempre picante, inteligente y divertido.
En Continental, en algún momento el pase entre Magdalena Ruiz Guiñazú y Víctor Hugo Morales resultaba realmente atractivo por el intercambio de información que ambos ponían de manifiesto, generalmente relacionado con la cultura. Pero las ideologías de los conductores provocó un break que, como bien se sabe, es irreconciliable. Por esta misma razón Fernando Bravo no lo materializa con Morales. En la continuidad artística resulta muy grato el que sí concreta Bravo con María O'Donnell. En La Red, lo ponían en práctica Gustavo Sylvestre y Jorge Rial (entre la primera y la segunda mañana) en la línea del humor. Y también Gustavo López con Luis Majul.

En la FM hay que destacar el fenómeno de Metro (FM 95.1), donde prácticamente se estableció una auténtica sinergia de la mañana a la noche que no decae y alcanza momentos muy festejados por la audiencia. Allí se lleva a cabo de la primera a segunda mañana, entre Juan Pablo Varsky y Andy Kusnetzoff, luego este último con Matías Martin, Diego Ripoll y equipo, y en la franja vespertina Martin con Sebastián Wainraich y Julieta Pink. En el último año, uno de los intercambios más celebrados fue, en Pop Radio, entre Bien levantados , el ciclo de Beto Casella, y Terapia despareja, el espacio de Santiago del Moro y Analía Franchín, que algunos días llegó a durar casi una hora.
Aquí y ahora, la gran pregunta es -a partir de los recientes enroques de una emisora a otra-: ¿se podrán establecer nuevamente estos "rendidores pases" de un programa a otro?; ¿habrá pase entre Longobardi y Lanata, entre Gelblung y González Oro, entre Novaresio y Jorge Rial, entre Fantino y Majul, entre Silvestre y Mónica y César?; ¿cómo será el de Bravo y Castro?, y ¿existirá pase entre Ernesto Tenembaum y Vernaci en la Rock & Pop?
Éstos y otros interrogantes se develarán en el transcurso del mes de febrero. Luego será momento de enumerarlos y comentarlos otra vez.
1
2Ricardo Darín: del “sube y baja emocional” y su futuro como abuelo a por qué Florencia Bas le sacó “tarjeta roja”
- 3
La cena de los tontos arrancó liderando la taquilla de la temporada teatral en Mar del Plata
4“Desconsolado”: la primera aparición pública de Tommy Lee Jones tras la trágica muerte de su hija

