
Recuerdos de dos glorias del radioteatro
Con más de 80 años, ambas siguen en plena actividad, aunque ya son parte de la historia grande del medio
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Tienen la alegría y el entusiasmo de dos jóvenes, pero se enorgullecen en confesar que ya pasaron los 80. A Hilda Bernard (83) se la puede ver en "Rebelde Way", el ciclo juvenil que produce Cris Morena en América 2. Dora Ferreiro (87) sigue trabajando en "Permiso para imaginar", el radioteatro de Alberto Migré que Radio Belgrano emite, todos los domingos a las 22.
El ámbito elegido para la entrevista con LA NACION es el bar de Argentores. Para nuestra sorpresa, ellas ya están ubicadas en una mesa, casi 20 minutos antes de la cita. La exposición que allí se exhibe sobre la radio y su historia constituye la mejor escenografía para esta nota, que recoge la primera frase en común de las actrices cuando observando una gran pieza, modelo "capilla" indican: "Con esa escuchábamos de chicas "Chispazos de tradición", un programa que marcó el camino del radioteatro.
Dora Ferreiro e Hilda Bernard trabajaron en las mismas emisoras y en más de una oportunidad con los mismos galanes.
-¿A quiénes recuerdan en materia de autores?
-Ferreiro: A todos y la lista es interminable: Rafael García Ibáñez, Eifel Celesia, Amadeo Salazar, Celia Alcántara, Laura Favio...
-Bernard: Alma Bressan, Sergio De Cecco, Abel Santa Cruz, "la gran" Nené Cascallar y por supuesto el querido Alberto Migré... y pedimos perdón por todos aquellos que nos olvidamos.
La vida en el micrófono
-¿Cómo era el sistema de trabajo?
-Bernard: Y estábamos en la radio prácticamente todo el día, sobre todo en los primeros años, porque participábamos en diversos programas de la emisora. Fui parte de la compañía de Pedro López Lagar (interpreté a Cathy en "Cumbres borrascosas"); interpreté a la novia rica de Raúl en "Los Pérez García«" y acompañé a José Tresenza en "Peter Fox lo sabía". Los radioteatros importantes podían emitirse a la tarde o por la noche y duraban generalmente un mes. Fueron años inolvidables recreando historias de amor, que sabíamos la gente escuchaba con fervor. Recuerdo que yo lucía un cabello muy oscuro y una señora que estaba en la puerta dijo: "Yo me la imaginaba rubia y de ojos celestes".Y nunca podremos olvidar, las galas de los sábados. Llegábamos a la tarde para una primera lectura en seco, luego otra con efectos especiales y finalmente ante el auditorio colmado nos presentábamos: las mujeres supermaquilladas y con trajes de largo y los hombres de smoking. Y ni qué decir de ese gran auditorio por donde desfilaron figuras como Maurice Chevalier, Lily Pons, Edith Piaf, Maysa Mattarazzo.
-Ferreiro: Se trabajaba en un clima de gran camaradería, y de verdadera familia. Es bueno recordar a las locutoras que nos secundaron en las tandas comerciales: Rina Morán, María Es-ther Vignola, Dorita Aguirre, Perla Márquez. También los relatores como Julio César Barton, Jorge Omar del Río, Jaime Font Saravia y Bernabé Ferreira. Ellos eran los encargados de ambientar, de trasladar al oyente a otros escenarios y países, y de crear climas propicios para encuentros amorosos, de enfrentamiento o de gran dramaticidad. Pero estábamos muy cuidadas. En una oportunidad, en "Radio Cine Lux", en una escena de gran emotividad, don José Tresenza (el director) me sostenía fuertemente la mano, mientras yo me deshacía en sollozos. Además aprendíamos constantemente: ahora uno comprende que los actores de radio saben hacer pausas, colocar la voz, respirar bien, usar tonos y matices. En fin, me da pena comprobar que en la actualidad no pasa los mismo. Se habla mal y existe tal improvisación.
Besos brujos
-Hablemos de sus famosas parejas, con las que tantos se identificaron.
-Ferreiro: Mi trayectoria radial se alternó con el cine y el teatro. Fue precisamente a la salida de un teatro, en una confitería, en la que estaban Angel Magaña y Sebastián Chiola, donde Lucas Demare me convocó para "La guerra gaucha". En el micrófono, después de integrar la compañía de Celia Juárez, formé pareja con dos profesionales estupendos: Eduardo Rudy y luego con Jorge Salcedo protagonizando historias, que todavía los oyentes recuerdan porque me lo dicen en la calle. Por la radio yo conocí a mi marido. Viajé a Perú con la compañía teatral de Silvia Oxman y protagonicé radioteatros en Radio La Crónica, en Lima. Allí conocí a Daniel Carpio, un nadador excepcional, el primero que cruzó a nado el estrecho de Gibraltar y dos veces el canal de la Mancha.
-Bernard: Yo, prácticamente hice la continuidad de Dora. Comencé con Rudy, seguí con Oscar Casco y luego con Fernando Siro, pero también fui la compañera de Sergio Malbrán, Alfredo Suárez Serrano y Juan José Miguez.Y siempre menciono con orgullo que muchas de las telenovelas que Migré llevó a la TV, yo ya las había protagonizado en radio. La radio es un medio muy ligado a mi vida profesional y sentimental: mi primer marido fue Horacio Celada (padre de mi hija), quien llegó a ser presidente de la Sociedad Argentina de Locutores. Y el segundo, Jorge Gonçálvez, fue productor, autor y director. (se ríe y dice en voz baja: "Era tan celoso, que nunca permitió que me besaran. Recuerdo que los autores cuando salíamos de gira preguntaban: "Para el final, ¿hay beso?" Y él contestaba: "Si hay beso, no hay gira".
-¿Cómo se lograban esos momentos amorosos?
-Ferreiro: Los directores siempre daban indicaciones precisas. El beso lo daba el hombre en su puño cerrado, marcando de costado un hueco, de mayor o menor tamaño según el significado del mismo, pero en esas circunstancias jugaba un rol fundamental la labor del sonidista (cuando teníamos público y en las giras, el beso se actuaba). Me parece importante mencionar a Ricardo Malfitani, y a los integrantes de la familia Catalán, Nicolás, Luis Alberto y Ernesto: lo que ellos lograban era pura magia. Otro secreto era trabajar de pie; ahora la gente está sentada en los estudios de radio. Pero para decir bien los textos hay que estar parado. El diafragma funciona de otra manera.
-Bernard: Coincido con Dora en todo lo que ha dicho. En cuanto a precisiones, Nené Cascallar era de una creatividad increíble. Recuerdo que para recrear una escena en la cama, juntó dos sillas de un lado y otras dos, del otro lado del micrófono,y nos hizo acostar a Oscar Casco y a mí en ellas para que dialogáramos de esa forma: la voz que se eleva desde ese lugar provocaba una resonancia muy sugestiva. Para lograr el sonido de la noche, abría las ventanas de los estudios que daban a los jardines de Splendid, para que se escuchara el verdadero ambiente nocturno. Migré también propuso siempre recursos innovadores: la voz en segundo o tercer plano, ya sea para la llegada o la despedida de un personaje del lugar donde transcurre la acción. Y había que recorrer de ida y vuelta los estudios. Hay que tener en cuenta que todo era en vivo, nada estaba grabado).
-¿A qué atribuyen el éxito de este género?
-Bernard: Voy a decir un lugar común, pero esencialmente a la magia de la radio. Los oyentes imaginaban y sentían casi como los protagonistas. En los primeros años no teníamos como contrincante a la televisión. En lo personal puedo señalar que fui la "mamarrachito mío", de Oscar Casco; la "mía, mía", de Fernando Siro y la "guapa, guapa", de Eduardo Rudy. Y éramos muy conscientes de lo que eso provocaba en la gente.
-Ferreiro: Me parece que el romanticismo tenía mucho que ver con esa gran repercusión popular. La vida era distinta, y lo digo porque vivía en Vicente López, terminaba mi labor a medianoche y tomaba el colectivo 29 para llegar a mi casa y jamás tuve inconvenientes, ni sustos.
Las señoras del radioteatro viven con plenitud su presente laboral: Dora pensando en el próximo personaje que interpretará en el ciclo de Migré. Hilda en los nuevos capítulos de "Rebelde Way".
Sus comienzos
Dora Ferreiro: En mi caso se dio por casualidad. Y lo digo porque lo hicimos en una época (en los inicios de la década del 40) en que la radio era una auténtica escuela de formación, fundamentalmente para el buen uso del idioma, la manera de expresarse y hasta de respirar frente al micrófono. De todas maneras yo había aprendido declamación y contaba ya, con una experiencia teatral y musical: pertenecía al elenco de Enrique Serrano y había intervenido en la representación de "Viejo verde". Como cantante fui integrante de "El Cuarteto Ferri". Ya en la radio, integré los elencos de Miguel Faust Rocha, Mecha Ortiz y Milagros de la Vega, entre otros. Si bien realicé pequeñas colaboraciones en Rivadavia, las participaciones más importantes fueron en Radio Callao (que luego sería Libertad) y por supuesto en El Mundo.
Hilda Bernard: Estudié en el Conservatorio Juvenil de Arte Escénico, que estaba en la calle Libertad, al lado del Cervantes. Recién egresada y de 20 años me presenté en un concurso para un personaje de "dama joven" en dicho teatro, gané y allí concreté mi debut. Posteriormente, también para una convocatoria radial, ingresé en Radio El Mundo, en sus maravillosos estudios de Maipú 555, donde actualmente funciona Radio Nacional. Al igual que Dora, participamos del elenco estable de esta emisora, donde trabajamos bajo la dirección artística de José Tresenza, Armando Discépolo y Luis Pérez Aguirre, entre muchos grandes maestros, que supieron enseñarnos no sólo en teoría, sino fundamentalmente en la práctica.




