Reapareció Cecilia Felgueras
La ex funcionaria, en la TV y el cine
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Cuando se le pregunta cuándo fue la última vez que le hicieron una nota, se ríe. Ella es Cecilia Felgueras. Aquella que, junto a Darío Lopérfido, a fines de los ochenta dirigió el Centro Cultural Ricardo Rojas y, en base a esa exitosa gestión y a ciertos contactos, apareció en el radar de Fernando de la Rúa. Fue el ex presidente quien, primero, la llevó a la Secretaría de Cultura de la Ciudad cuando el radical era jefe de gobierno. Luego, la sumó al gobierno nacional en épocas de la Alianza del posmenemismo. Para De la Rúa, Felgueras era su mejor alumna. Primero, la llevó al Ministerio de Desarrollo Social y, luego, al frente del PAMI.
En mayo de 2000, Felgueras fue elegida vicejefa de gobierno, acompañando a Aníbal Ibarra. En el medio de ese período, vinieron los cacerolazos, una de las peores crisis políticas y económicas que dejó heridas que todavía están abiertas, el desmoronamiento de la fuerza que la llevó a ese cargo y su distanciamiento de Ibarra. Durante los últimos meses de gestión en la ciudad, ella optó por un bajísimo perfil.
Ahora está sentada en una oficina muy cool de Palermo Hollywood. Allí funciona Flehner Films, la productora que esta noche emitirá Hoy me desperté , por Canal 13. Cuando escucha la primera pregunta sobre el último reportaje que dio, se ríe con ganas. "No fue hace tanto... Hice algunos como directora ejecutiva de Flehner, cargo que ocupo desde hace un año y medio, y unas notas en el Festival de Cannes sobre publicidad", dice sentada en su cómodo despacho, donde hay varias fotos de su hija, que está por cumplir cuatro años.
-Pero debe de ser la primera vez que emiten una gacetilla en la que figurás como productora general.
-Ya ocurrió en otros casos pero esta gacetilla, por tratarse de un programa de televisión, tiene otro nivel de visibilidad.
Y casi sin darse respiro, se pone a hablar sobre el especial escrito y dirigido por Bruno Stagnaro y Darío Lanis. "Este programa ha producido la adhesión de muchísima gente, conocida y no conocida. Desde Cecilia Roth, Ricardo Darín y Jorge Lanata hasta de médicos."
-Hablás de la adhesión de artistas, de periodistas y demás personalidades. ¿Qué pensás que genera tu figura?
-Me gustaría hablar poco de mí, ojalá salga esta parte del reportaje. Pero yo dirigí nueve años el Centro Cultural Rojas, armé el Bafici junto a Ricardo Manetti, armé el Festival Internacional de Buenos Aires junto a Graciela Casabé y Darío Lopérfido, armé Buenos Aires no Duerme... Siento que la gestión cultural fue mi vida durante muchos, muchos años. Por lo cual, la gente con la que estoy trabajando ahora es con la que estuve en el Rojas, la Secretaría de Cultura de la ciudad y cuando era consultora de la OEA. Sí creo que hay una parte mía que fue más visible, que fueron esos cinco años que los dediqué completamente a la política. Pero, incluso durante ese lapso, la mayor parte del tiempo la dediqué a la gestión cultural. Por lo cual, noto que todo sucede con bastante naturalidad.
Con la misma naturalidad, aclara: "Ahora bien, si esto es una salida hacia el público, te aseguro que no lo sé. Te soy franca. No siento que sea mi reaparición. Produje una película, estoy con otros proyectos...."
-Puede ser. Pero antes de venir estaba revisando el archivo del diario y, por ejemplo, hace mucho que no aparecía tu nombre.
-A ver... Las últimas notas deben ser del juramento de Elena Cruz.
[Felgueras se refiere a cuando la ex polémica legisladora, luego de defender la gestión del ex dictador Jorge Rafael Videla, debía asumir como representante porteña de la fuerza que lideraba Domingo Cavallo. En aquella oportunidad, Felgueras, con lágrimas en los ojos, se negó a tomarle juramento aludiendo principios morales.]
-Luego de eso apareciste en los diarios cuando, antes de la reelección de Ibarra, se dijo que estabas jugando para Mauricio Macri.
-Sí, pero tampoco fue tanto y tampoco era tan así. De todos modos, en esta nota no voy a hablar de Macri, te lo pido por favor [y vuelve a reírse con ganas].
-Simplemente estábamos recordando...
-Sí, asumo que luego opté por un perfil bajo. Y si mi cargo como vicejefa de gobierno culminó el 10 de diciembre, el 11 comencé a trabajar aquí. Ahora, con este programa de televisión, aparece mi nombre con mayor visibilidad. Pero la verdad es que mi idea es dedicarme a la producción cultural y a la conducción de la empresa.
-Desde ese aspecto claramente estás tendiendo un puente con tu propia historia.
-Claro, fueron 15 años de eso y 4 de lo otro [por las dudas, lo "otro" es la política].
-Pero no estás continuando con esos cuatro años de política dura. ¿Es adrede la decisión?
-Quizá con el tiempo vuelva a eso . Necesité bajarme del transatlántico y volver a un barquito desde donde toque el agua. Necesito caminar un tiempo largo por la cultura y el arte, que es mi otra vocación. Quizá, dentro de unos años, vuelva a la política dura.
-¿No volvés a la política porque sentís que fracasaste o, dicho de otro modo, que el proyecto al cual pertenecías fracasó?
-No podría hablar en una nota sobre un programa como Hoy me desperté sobre mi situación personal. Pero tampoco quiero dejar de responder la pregunta...
-Te entiendo, pero es una pregunta inevitable.
-A ver... [y se toma unos minutos para responder]. Sigo pensando que la política es una herramienta que tiene en sí casi todos los títulos que se pueden imaginar para transformar la realidad. Yo estoy lejos de esto pero siento que al hacer una película o un programa de televisión o conducir con otros una empresa colaboro a mi manera. Además, me da mucho placer hacerlo. Con respecto a la palabra fracaso, no siento eso. Sí siento que hubo mucho dolor en la década del noventa, mucho dolor en la historia que escribió la Alianza. En términos personales, tengo un doble registro: un dolor muy cercano y uno muy lejano. Siento que de a poco aquello se transforma en una experiencia de la cual se puede aprender muchísimo. Yo sentía que si seguía en ese camino, en la Legislatura o en el Congreso, no iba a poder capitalizar nada de lo que había pasado.
-¿Tenías posibilidad de seguir?
-Sí. Y algunas posibilidades fueron públicas, como ocupar un cargo en la Defensoría del Pueblo. Pero de eso sí que no quiero hablar. Así como fue fuerte la decisión de entrar, fue fuerte la decisión de salir. Me parece que ahora, que empiezo a rodar una película al lado del Rojas, es como retomar mi camino.





