
Richard Ashcroft, con un nuevo álbum solista
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Alguna vez The Verve fue gran promesa del rock inglés. Todo parecía indicar que la efectividad de Ashcroft para componer melodías épicas los llevaría a una larga carrera.
No fue así. En 1997, "Bittersweet Symphony" se convirtió en la despedida del grupo. Bello y apropiado tema para decir adiós, armado sobre un loop de "The Last Time", de los Rolling Stones.
Sin su grupo, Ashcroft editó "Alone with everybody", en 2000, y vuelve a componer bellas canciones en "Human Conditions", un disco que en vez de ser canto de amor, como el primero, es de pura búsqueda espiritual, de buceo en el alma.
"Demasiada sangre, demasiado odio, apagaron el juego. Tiene que haber algo más, cuando Mahoma, Alá, Buda, Jesucristo, derriban mi puerta", canta con esa voz doliente Ashcroft en "Check the meaning", el tema que abre la placa y que repite, como un mantra "human conditions".
El ex líder de The Verve se ocupó de muchos de los instrumentos básicos del disco (guitarras, bajos, percusiones, teclados y, por supuesto, voces). Pero también convocó a quienes pudieran aportar esos arreglos que sonaban en su mente.
Allí están las cuerdas sin las que parecen impensables las composiciones de Ashcroft, a cargo de Wil Malone. En varios temas participa Talvin Singh -inglés de origen indio que fusionó la música de sus ancestros con el electrónico drum´d´bass- en exóticos instrumentos. Y también Chuck Leavell, "el" pianista de rock que tocó con los Stones, Clapton, Harrison y los Allman Brothers, entre otros.
En el tema final, "Nature is the law", Ashcroft se dio el gusto de invitar a un "maestro" de la canción. Brian Wilson. El talentoso ex líder de The Beach Boys aporta y arregla voces.




