
Rubén Blades: "Yo hablo por mi cultura, que somos todos"
El autor de "Pedro Navaja" y ex candidato a presidente de Panamá incursiona en el mundo zombi en Fear the Walking Dead
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TIJUANA, México.- El hombre transita su séptima década, tiene un título en abogacía y ciencias políticas de la prestigiosa Universidad de Harvard, compuso uno de los himnos más reconocidos Encolumnado

de la canción latinoamericana ("Pedro Navaja"); grabó con Bob Dylan, Lou Reed, Sting y Paco de Lucía, entre tantos otros; fue ministro de Turismo de Panamá, el país donde nació y por el cual fue también candidato a presidente en 1994, y llegó a actuar con estrellas de Hollywood como Jack Nicholson, Emma Thompson y Denzel Washington, pero si hay algo que realmente le hace brillar esos pequeños ojos color café, es la mención de su nombre en uno de los cómics de la interminable saga Batman. "No hay ningún otro cantante latino al que Batman lo haya nombrado", dispara, y ríe orgulloso Rubén Blades, el coleccionista de cómics tiempo completo que, en los ratos libres, compone música, canta, actúa en cine y televisión y milita por los derechos de los latinoamericanos en los Estados Unidos, mientras busca su lugar en la vida política panameña.
Dos horas antes, Blades había recibido a LA NACION con una sonrisa amplia, en un parate de la extenuante filmación de la segunda temporada de Fear The Walking Dead, el spin off de la serie de zombis más popular de los últimos tiempos y de la que el músico panameño es protagonista (la nueva temporada comenzará el próximo domingo, por AMC). "Los argentinos están de moda, ¿eh? Tienen al Papa y tienen a Messi... ¿qué más quieren? Porque sabemos que allá hay problemas y que hay cosas internas que hay que ver cómo se resuelven, pero la imagen que tiene la Argentina afuera, en términos de su representación, de su variedad, es excelente, hermano".
-¿Qué pensó cuando lo llamaron la primera vez para actuar en una serie de zombis?
-Bueno, soy fan de las historietas y había leído la versión de The Walking Dead de los cómics, no había visto la de la televisión, pero me sorprendió más que nada porque yo había estado cinco años en Panamá en el servicio público y en esta industria nadie te guarda el puesto. Me llamaron y me dijeron que el personaje de Daniel Salazar tenía una historia, un antecedente, del que no se puede hablar mucho de eso por ahora porque es un misterio, pero que habían visto cierta intensidad en mí que podía funcionar. No me dijeron mucho más y la verdad es que fue un acto de fe mío firmar con esta gente. Yo como abogado no le recomiendo a nadie que firme antes de leer el contrato, pero en este caso lo sentí así, fue algo intuitivo y por suerte salió muy bien.
El suceso de Fear The Walking Dead fue tal el año pasado que Blades, quien siempre fue una suerte de "voz sin rostro" para los norteamericanos, muy a pesar de sus más de veinticinco discos editados y la treintena de películas filmadas para cine y TV, recién ahora parece haber perdido cierta libertad para caminar por las calles de Nueva York sin que se le acerquen para pedirle algún autógrafo.
-¿Encuentra alguna relación entre el actual fenómeno en torno a los zombis y el apocalipsis con lo que sucede hoy en el mundo?
-Para algunos la temática zombi es un argumento de escape, de diversión, una tontería, tal vez, pero la pregunta que plantea esta tontería no la está planteando ningún otro programa de una manera sostenida y seria: ¿cuál sería la reacción de la humanidad si se cae todo lo que ahora mismo nos sostiene? ¿Qué haríamos nosotros? Imaginate un mundo sin electricidad, que quiere decir sin computadoras, sin máquinas para sacar dinero de los bancos, sin poder ver televisión, un mundo de antorchas... Imaginate ahora un mundo no solo sin luz, sino sin dios, sin religión, sin administración pública, sin nadie que te diga que no hagas esto o aquello. Un mundo donde de pronto, la familia no solo se quiebra sino que puede resultar un problema para sobrevivir. Un mundo donde un desconocido se hace más importante para ti que tu papá, tu mamá o tu hermano. Son preguntas muy fuertes, muy serias. En mi opinión, la exploración de este tema es algo muy importante y creo que la gente se equivoca si piensa que estos temas son frívolos.
Blades no se toma a la ligera lo de andar corriendo de aquí para allá, disparándole a zombis sin pestañear en este set de filmación, mientras afuera, a pasitos nomás, todos los televisores de Tijuana parecen empeñados en reproducir la imagen de un arrogante Donald Trump que escupe sus verdades y amenaza con erigirse en amo y señor del otro lado del muro.
De hecho, para explicar la pérdida de valores que debe afrontar su personaje en el mundo ficticio de Fear The Walking Dead, el músico y actor recuerda una canción que compuso en la vida real junto a Lou Reed, a fines de los años 80, en la que cantaba que "hubo un tiempo en el que la ignorancia fortalecía nuestra inocencia". Acto seguido, la contrapone con la candidatura de Trump. "Yo estoy convencido que él no representa a todos los Estados Unidos, sino a un sector del Partido Republicano que, ahora mismo se está demostrando, está atrayendo a lo más xenófobo y lo peor de lo peor de los norteamericanos. Pero también esto se enmarca en la frustración que siente el electorado hacia los politiqueros de corte tradicional. La gente lo que está diciendo es «yo prefiero a este ignorante, que por lo menos me dice cosas de las que sé», mientras que el otro, el político, me está engañando desde hace años. «Para darle un castigo al que me engaña, voy a votar al tonto este...»"
-¿Usted volvería a postularse para la presidencia de Panamá?
-Estoy considerándolo, pero siempre y cuando se cumplan ciertos supuestos. Estoy pensando un programa para Panamá, pero también analizando qué cosas hice mal. Porque uno de mis graves errores fue creer que yo podía transmitir o transferir el afecto, la confianza y la esperanza que tenía la gente hacia mí, a otras personas del partido para poder elevar su perfil. Porque yo sabía que el partido para sobrevivir necesitaba de otras figuras, no solo de mí. Pero para yo transferirte y darle esa oportunidad a otros, tengo que desaparecer del mapa, correrme un poco del centro de la escena.
-¿Todavía se ve como un referente de la comunidad latinoamericana en los Estados Unidos?
-Creo que sí y creo que ahora es más importante todavía. Yo salí de Panamá por condiciones políticas y si no hubiera sido así, yo me hubiese quedado en Panamá y mi vida sería totalmente diferente. Me fui y tuve éxito afuera, pero no por eso dejé de pensar en mi país y en mi cultura. Es más, por ser reconocido tengo el deber de defender mi condición de latino. Mientras tanto tenga vida, yo hablo por todo el mundo, por mi cultura, que somos todos. Porque ningún europeo o norteamericano va a hacer una diferencia entre un argentino y un panameño. Así que cuando atacan a un argentino, me están atacando a mí; cuando atacan a un puertorriqueño, me atacan a mí. Y hoy más que nunca es necesario articular eso, porque tenemos un problema con los latinoamericanos en los Estados Unidos, que es que no tenemos portavoces que nos representen a todos. Tanto es así, que el Papa está siendo portavoz de los argumentos latinoamericanos más que nadie. Sí señor. Y la culpa es nuestra, somos los que estamos fallando en ese sentido. Somos el grupo minoritario más grande que hay en Estados Unidos, el grupo que más va al cine, paradójicamente, el grupo que tiene una tradición de trabajo... Esas cosas hay que articularlas, pero sin ningún tipo de odio.






