
Savoir Adore: la entrada a un mundo mágico
La banda de synth pop de Nueva York, autora del hit "Dreamers", presentará mañana en Niceto su tercer disco: The Love That Remains
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Enero no suele ser en Buenos Aires un mes con mucha oferta para ver shows en vivo. El del dúo neoyorquino Savoir Adore mañana a las 21 en Niceto (N. Vega y Humboldt) se perfila entonces como una muy buena oportunidad para los que estén sufriendo la abstinencia.
Paul Hammer y Dreide Muro pusieron en marcha esta sociedad musical allá por 2007, en Brooklyn, epicentro en esa época de una explosión de pop psicodélico de exportación. Grabaron hasta hoy tres discos -In The Wooded Forest (2009), Our Nature (2012) y The Love That Remains (2016)- llenos de canciones atmosféricas y adhesivas que tienen un vínculo evidente con la producción de bandas cercanas territorialmente como MGMT y Yeasayer. Muro hizo las valijas muy pronto, antes de que Savoir Adore, ya bajo el control completo de Hammer, entrara a estudios para registrar el segundo álbum. Y para suplir su estilizada voz, Hammer recurrió a más de una colaboradora: Leah Hayes, Lauren Zettler y Winslow Bright aportaron el touch femenino que él considera vital para el sonido del proyecto.
"Me gusta definir el estilo de Savoir Adore como pop experimental -dice Hammer-. A veces, entre el dance y el rock, pero con especial foco en las atmósferas y la creación de ambientes sonoros. Mi deseo es que nuestra música te abra la puerta a un mundo mágico y a la vez te haga mover. El trabajo con las voces tiene una particular importancia en ese rumbo."
A la hora de hablar de las diferencias entre los tres discos que editó Savoir Adore, Paul señala que "existen muchas", tanto en el concepto como el sonido de cada uno: "El proyecto empezó como un experimento, y en cada disco nos fuimos aproximando a nuevos caminos. Esa evolución se nota escuchándolos ahora. In the Wooded Forest, el primero, es posiblemente el más lo-fi y el más fantasioso, en términos de lírica. Las letras tienen relación con un universo de ficción que creamos nosotros, The Wooded Forest, que metaforiza el choque entre la naturaleza y el hombre, que intenta ponerla a su servicio. Con el siguiente, Our Nature, pretendimos cerrar esa brecha y centrarnos en la conexión que tenemos con lo sobrenatural, a partir de los momentos de éxtasis y emoción. Seguía siendo una narrativa fantástica, pero más conectada a la experiencia humana. Musicalmente fue también un paso importante en el proceso de pulido de nuestro estilo: combinamos el beat del dance con sintetizadores muy limpios y guitarras arpegiadas. Y nuestro último disco, The Love That Remains, muestra nuestra versión más acabada desde el punto de vista sonoro. En este caso, las letras tienen más relación con las experiencias individuales. Un reencuentro con el mundo real y la idea de buscar otra vez el amor ahí.
-¿Qué debe tener una canción pop para ser perfecta?
-Debe atrapar tu atención de inmediato, la primera vez que la escuchás. Y después perdurar en vos por su gancho melódico y la emoción que te provoca. Una canción pop perfecta tiene que despertar tus emociones, sin dudas. La que se me ocurre ahora es In Your Eyes, de Peter Gabriel. Nunca voy a olvidar mi primer contacto con ese tema: dejé lo que estaba haciendo al instante para dedicarme a escucharla. Su mensaje, su melodía y sus coros son inolvidables. Esa canción es realmente perfecta.
-Acaba de asumir la presidencia de Estados Unidos un personaje muy controvertido, Donald Trump. ¿Qué sensación tenés hoy sobre el futuro que se avecina?
-Es muy triste y muy angustiante ver que alguien como Trump llegue al poder en nuestro país. Yo creo que Estados Unidos hizo grandes progresos durante la administración de Barack Obama. Y Nueva York, donde vivo, es un lugar especialmente liberal y progresista. Trump explota el miedo de mucha gente a la diversidad y usa ese terror en su propio beneficio. Podría hablar horas de este asunto, pero en resumen se trata de una persona muy atemorizante, muy peligrosa. No nos deja bien parados frente al resto del mundo. Debemos estar muy atentos a partir de ahora. Y pensar que vamos a tener la chance de elegir un presidente más serio y más abierto en 2020.





