The Walking Dead: el sheriff recuperó su arma
El último episodio de la serie, deja a los personajes preparados para el combate
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Terminó la primera mitad de la séptima temporada deThe Walking Dead . Con Negan cómodamente instalado, afianzando su posición y estrategia para tenerlos a todos divididos y dominados... ¿o no?
El límite de un hombre
Si hubiera que hacer un balance a grosso modo, estos primeros ocho episodios bien podrían resumirse en dos ideas. Por un lado, hubo una intención de mostrar cómo es el mapa de los nuevos personajes y cuáles son las figuras fuertes de las distintas comunidades que viven bajo el yugo de Negan (Jeffrey Dean Morgan). Por otra parte, la premisa de todas las entregas fue ver cómo los líderes de cada micro sociedad aguantan estoicamente el vivir humillados y abusados por el villano y su grupo, los temidos Salvadores. De esta forma, el futuro era predecible: todo apuntaba a que tarde o temprano, los protagonistas comenzarían a organizarse con el fin de iniciar una guerra contra el hombre del bate y, si bien para eso aún falta, este último capítulo mostró el momento cero de la que será la batalla más sangrienta de la serie.
Este episodio, titulado Hearts Still Beating, recibe su nombre gracias a una frase pronunciada por Aaron (Ross Marquand), luego de recibir una brutal paliza por parte de un grupo de Salvadores (y que pareciera camuflar ese viejo dogma sobre “mientras hay vida, hay esperanza”). El capítulo comienza con un repaso del estado de situación: Maggie ( Lauren Cohan) y Sasha (Sonequa Martin-Grreen) se encuentran en Hilltop; Carol (Melissa McBride) hace rancho aparte a pesar de recibir la visita de Morgan (Lennie James), y Daryl (Norman Reedus) comienza su ansiado escape de la guarida de los Salvadores. Mientras tanto, Rosita (Christian Serratos) consiguió su bala casera y se debate entre dejarse consumir por una venganza que probablemente le cueste la vida, o en seguir hacia adelante procurando vivir aceptando los términos de Negan. Mientras tanto, Rick (Andrew Lincoln) y Aaron arriesgan su vida buscando provisiones que entregarles a sus rivales, a medida que debaten lo injusto de ese sistema, en momentos en los que el villano se encuentra junto a Carl (Chandler Riggs), en la casa del protagonista.
La presencia del villano en Alexandria, como es de esperar, tiene a todos los habitantes notablemente tensos, excepto a Spencer (Austin Nichols), el hijo de la fallecida líder del lugar. El hombre, convencido de su rol natural como jefe de esa comunidad, no tiene mejor idea que ir al encuentro de Negan con el fin de entablar una relación (para ganarse su confianza y en algunos años, traicionarlo, un plan brillante, ¿no?). De esta forma, mientras Spencer confía en poder meterse al villano en el bolsillo, Rick y Aaron hacen su entrada a Alexandria sólo para descubrir que los Salvadores están allí preparados para desvalijarlos y humillarlos nuevamente.
Tu amor es el lugar de donde vengo

El final del capítulo, como pasa cuando Negan hace su aparición, es una seguidilla de violencia y tragedia. El dueño de Lucille apuñala a Spencer, en una de las escenas más gore que tuvo la serie hasta el momento, y luego de salvarse de milagro gracias a la ridícula puntería de Rosita, el villano autoriza el asesinato de Olivia (Ann Mahoney). En simultáneo, Aaron recibe la mencionada golpiza producto de un chiste involuntario frente a un Rick impotente. Minutos más tarde, el héroe y el villano se encuentran cara a cara y es en ese instante que, internamente, el protagonista resuelve que Negan debe ser derrotado. El episodio culmina entonces con dos escenas clave: una centrada en el sheriff y en Michonne (Danai Gurira), en la que la mujer pone en palabras aquello que Rick no puede decir y es que vivir bajo la violencia de Negan no es vivir en absoluto (momento que se sella con un beso como símbolo de esa fuerza y ese destino de muerte que, una vez más, tratarán de esquivar). Y el momento final, quizá el único instante de relativa alegría desde que comenzara la temporada, aquel en el que Daryl, Rick, Michonne, Carl, Jesus, Maggie y el resto del equipo se reúnen en Hilltop para lo que se supone será el armado de una estrategia que culmine con la muerte de Negan.
La (re)conquista del Oeste
Haciendo un balance de lo que va de temporada, el principal reclamo podría ser que la acción se desarrolló de manera algo lenta y que si bien el primer episodio fue de lo más impactante, en los otros siete no sucedió nada trascendente... pero eso no es así. Un error bastante común en The Walking Dead es considerar que la historia se nutre de muertes, de sorpresas y vueltas de tuerca que generan un terrible sacudón en los espectadores, pero si bien esos condimentos forman parte del atractivo global, lo cierto es que lejos están de ser el corazón de la historia. El verdadero núcleo de la ficción, o al menos el que más importa, está puesto en el carácter de western que tiene el guión, centrado en esa idea de un vaquero moderno que debe llevar adelante la conquista del oeste, debiendo instalar un tipo de civilización. El atractivo del personaje de Rick, siguiendo la analogía del western, es que pasó de ser John Wayne a ser el sometido, el hombre que de golpe y porrazo, debe defenderse de un agresor que a la fuerza pretende que adopte un nuevo status quo. Hasta el momento, las aventuras de Rick y su grupo siempre estaban basadas en ellos procurando construir una sociedad e, incluso, llegando al punto de invadir mundos ajenos para reclamarlos como propios y proponer un orden al borde del fascismo (porque cuando llegaron a Alexandria más o menos fue eso lo que sucedió). Pero ahora es el protagonista quien debe resistir el embate de un antagonista que pretende someterlo y obligarlo a vivir de una manera determinada porque por primera vez Rick no debe conquistar un terreno ajeno sino más bien defender el propio, y por eso es tan importante que haya vuelto a llevar consigo un revolver (símbolo de la justicia según la óptica del personaje). Por todo esto es que esta temporada, muy lejos de perder el tiempo, se dedicó a mostrar cómo encajarán todas las piezas, qué rol podría cumplir cada personaje y cómo la derrota eventual de Negan será posible sólo utilizando a los peones del tablero. Tardó, recibió más golpes de los que podía aguantar y vio morir a muchos de sus amigos, pero finalmente Rick volvió de entre los muertos.
¿Cuándo vuelve? The Walking Dead regresará el 12 de febrero, a las 23.30 por FOX1, con los últimos ocho episodios de su séptima temporada.
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