
Sinopsis de "Poseidón"
Un crucero lujoso en medio del océano es embestido por una ola gigantesca
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Es año nuevo, y dentro del lujoso barco Poseidón, que cruza el océano Atlántico del norte, los pasajeros celebran.
El Poseidón es uno de los más finos navíos de su línea: tiene 800 camarotes, 13 cubiertas para pasajeros y es tan alto como un edificio de 20 pisos.
Esta noche en especial, muchos de los pasajeros a bordo están en el Gran Salón de Fiestas. Allí, el capitán Bradford (Andre Braugher) ofrece un brindis por el año nuevo, y todos celebran con champagne. Acompañando el festejo, la banda de música (dirigida por Stacy Ferguson), toca la nostálgica música de Auld Lang Syne.
Afuera, en el puente de mando, alejado de la celebración, el primer comandante presiente que algo no está bien: mira hacia el horizonte y ve una ola de unos 50 metros de altura, que se les viene encima. El trata desesperadamente de alejar el barco pero no hay tiempo suficiente. La ola golpea la nave con fuerza colosal, arrojando el barco pesadamente a babor, tan sólo un momento antes de darlo vuelta completamente.
Los pasajeros y la tripulación se precipitan en caída libre, reventándose contra los despojos y son arrastrados hacia el mar, por el agua que entra como ríos por las ventanillas rotas.
Las columnas de soporte de la embarcación se rompen, los caños de gas rotos causan incendios, y las luces comienzan a fallar, dejando grandes secciones del barco en oscuridad, y caos.
A la deriva. Cuando el efecto de la ola termina, cientos de sobrevivientes se van agrupando en el Gran Salón, que ahora se encuentra bajo el agua. Entre ellos está el capitán del barco, quien recomienda a la gente que se mantengan juntos, hasta que alguien venga a rescatarlos.
Un hombre, Dylan Johns (Josh Lucas), jugador profesional, prefiere probar suerte solo. Desobedece las órdenes del capitán, y se prepara para abandonar el salón y tratar de salvarse él mismo. Pero se encuentra con un niño de 9 años llamado Conor (Jimmy Bennett), quien le pide que lo lleve junto a su madre (Jacinta Barrett). Tras ellos está Robert Ramsey (Kurt Russell), muy ansioso buscando a su hija Jennifer (Emmy Rossum) y a su novio Christian (Mike Vogel). Poco rato antes, la joven pareja buscaba una manera de decirle a Ramsey que estaban comprometidos. Ahora, tendrán que enfrentar un desafío mucho peor.
Sin estar demasiado feliz de hacer alianzas, y sin demasiado entusiasmo, Dylan lidera un pequeño grupo de sobrevivientes desde la entrañas del barco, hacia arriba. El grupo está compuesto por aquellas personas que eligieron unirse a él, en vez de quedarse esperando. Entre ellos está una humilde mujer que viaja de polizón (Mía Maestro), un hombre suicida (Richard Dreyfuss) - quien descubre sus ganas de querer vivir - y un joven mesero (Freddy Rodriguez), que conoce muy bien el diseño y partes del barco.
El barco se va hundiendo, y los sobrevivientes están determinados a luchar por sus vidas, y a encontrar un camino hacia la superficie a través de los despojos. La unión entre ellos es fundamental, para trepar paredes, sortear encrucijadas y luchar contra el agua. La confianza mutua se convertirá en una prueba de fuego entre ellos.




