
Soldán, el padrino del rock argentino
La Nación reunió al animador y a Bahiano, líder de los Pericos, artífices del regreso del carnaval al club Comunicaciones
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En los últimos años, después de abandonar la conducción del mítico y eterno programa televisivo "Feliz Domingo", Silvio Soldán se ha convertido en un personaje casi de culto para la juventud argentina. Un viejito piola con una extensa lista de romances faranduleros y fama de "picaflor". Tanto fue así, que los directivos de una agencia publicitaria no dudaron en llamarlo para que protagonizara el rol de James Bond tercermundista en una propaganda de una lotería.
Por eso, no suena para nada extraño que a la hora de revivir los legendarios y populares carnavales de Comunicaciones, otra vez hubiese alguien que pensara en Soldán. El conductor estrella que con la misma soltura y elegancia -y sin despeinarse- puede presentar tanto a grupos como Los Pericos o Los Fabulosos Cadillacs, cuanto a los Wawancó y Los Plateros.
Se sabe, los carnavales ya no son lo que solían ser, pero para Soldán vale la pena intentar revertir esa imagen. Entonces, minutos antes de inaugurar los nuevos carnavales de Comunicaciones, el conductor brilla con luz propia en el back-stage del club del barrio de Agronomía -vestido con un impecable saco blanco y una camisa rosa- y se dispone a dar su punto de vista acerca de esta renovada fiesta y de su relación casi paternal con los músicos de la escena del rock local.
"Esto es como una especie de volver a vivir -se entusiasma Soldán- porque realmente los carnavales están un poquito desaparecidos. Cuando la empresa encargada me habló del tema, me pareció linda la idea en cuanto a volver a traer al presente algo que ya era pasado. Porque los carnavales, lamentablemente, dejaron de ser la fiesta que fue hasta no hace demasiados años."
Para Silvio estas primeras dos jornadas son "más que nada un encuentro musical" debido a los números elegidos -Los Pericos y Ratones Paranoicos, el sábado último, y Los Fabulosos Cadillacs el próximo fin de semana- y recién la última fecha con la presencia de los Wawancó y la elección de la reina se recuperará el espíritu familiar de los carnavales.
"Cuando me propusieron venir, me causó una gran sorpresa, pero como fue todo un poquito a instancia de Juanse y Bahiano, a los que yo quiero enormemente... Mucha gente me identifica, naturalmente, por el tango porque tuve la fortuna de hacer un éxito muy grande como ÔGrandes Valores´. Pero antes de eso, hice durante diez años un programa que se llamaba ÔEl Special´, donde desfilaban las figuras más importantes del mundo musical del sesenta. Desde Josephine Baker, Rita Pavone, Nicola Di Bari, Sarita Montiel, Carmen Sevilla hasta Los Panchos, Los Plateros de aquella época y mil nombre más que no me acuerdo... Nino Bravo, todos. Lo que pasa es que la juventud no lo recuerda porque no lo vivió." Cruzando las ahora oscuras canchas de tenis del club, se divisa la figura de Bahiano que, con paso cansino, se acerca para unirse a la charla. Y luego de los abrazos de rigor, la voz de Los Pericos arremete con su batería de halagos hacia el conductor: "Esta persona es una institución de toda la juventud y de muchísimas generaciones. Ver a Silvio es como ver al Ave Fénix que renace... Es el James Bond argentino".
Soldán: -Es que estos chicos me quieren mucho. Yo hice durante veinticuatro años "Feliz Domingo" y por ahí no desfilaba el tango sino todos los conjuntos rockeros. Y todos estos muchachos han nacido prácticamente al lado mío. Comenzaron sus carreras de cantantes, de conjuntos o de bandas en "Feliz Domingo". Para todos fui como un padrino, el primero que les ha dado una mano o un apoyo.
Bahiano: -Por supuesto y además lo que significó ese programa para mi generación y la de muchos otros. Era estar prendido desde el mediodía hasta la noche, esperando a ver qué pasaba. Silvio es parte de mi crecimiento y el de todos los que estamos acá. El es indiscutiblemente una de las raíces de nuestra cultura. ¿Quién no esperó ansioso el saltito de Silvio cuando abrían el cofre?
Soldán: -Recuerdo que no hace mucho tiempo estábamos compartiendo una cena con Juanse, Alejandro Lerner, César Pueyrredón y un par más. Y Juanse dijo algo que me halagó muchísimo: "A nosotros nadie nos daba bolilla en televisión, el único que nos dio bola fue este señor... y nos presentaba como si fuéramos Sinatra o Gardel y éramos un grupo que recién empezaba".
Bahiano: -Y por si fuera poco, es un gran compositor de tangos.
Soldán: -Tangos, baladas, boleros.
Bahiano: -Es que Silvio es una persona muy completa, muy culta, muy estudiosa... no es un personaje. No puedo ser objetivo con él. Para mí es parte de mi infancia, de mi adolescencia y nunca pensé que me iba a encontrar hablando con él. Verlo así enfrente es algo muy fuerte.
Soldán: -Vos sabés Bahiano, que cuando uno hace varias cosas al mismo tiempo, siempre una profesión mata a la otra. La gente lo ignora, pero yo compuse con Sandro, con Mariano Mores, con Horacio Guarany. A mí me grabaron canciones Vicentico Valdés, Tito Rodríguez, he compuesto con Chico Novarro...
Bahiano: -Por favor, nunca te postules para nada... (risas).
Soldán: -No. Pero lo tuve de plomo a Palito Ortega. ¿Qué te parece?
Los dos ríen y parecen amigos entrañables. Soldán recuerda la época de oro de los carnavales, mientras que Bahiano asegura que nunca fue partidario de estas fiestas ya que en su adolescencia eran muy violentas. "Se vendían cachiporras para pegar y nieve para cegarte", explica.
Se hace tarde. Los dos se saludan, se vuelven a abrazar y entonces, Bahiano anima al conductor: "Qué porte tenés Silvio. Vos sí que podés presentar cualquier cosa y seguro que va a quedar bien". Silvio le agradece el piropo, se arregla el saco, infla el pecho y con el aire de suficiencia de quienes saben lo que hacen, se pierde entre la gente detrás del escenario. Su pequeño show está por comenzar.
Poca gente y mucho baile
En la madrugada de ayer el carnaval volvió al Club Comunicaciones. Un poco diferente de lo que solía ser, sin baile ni chicas acompañadas por juiciosas tías que las controlaban de cerca, pero con la tradicional presencia de los grupos en vivo. Esta vez fueron Los Ratones Paranoicos y Los Pericos, los que tocaron ayer por primera vez juntos en la Capital Federal, los encargados de continuar la tradición.El escenario fue armado en la cancha de basquet.
Cerca de la 1.30, Silvio Soldán salió al ruedo para ejecutar su tarea: presentar a las bandas. El presentador recordó sus años de contacto con los jóvenes a través del ahora desaparecido "Feliz domingo", y sin demasiados preámbulos, anunció a Los Ratones paranoicos.
Lejos de las expectativas
Si bien las expectativas de los organizadores de este evento suponían que cerca de 10.000 personas asistirían a esta primera noche de Carnavales en el viejo club, la verdad es no parecía haber más de 3000 personas en el parque. La mayoría eran jóvenes veinteañeros que alternaban su tiempo entre los saltos frente al escenario, los paseos por los quioscos instalados estratégicamente cerca y las siestas sobre el césped.
Pocas horas antes del amanecer Soldán hizo su segunda y última aparición y mientras revoleaba una remera de Los Pericos, "como el poncho de Soledad", los presentó. El grupo empezó a tocar y no pasó mucho tiempo antes de que Juanse subiera al escenario para cantar a dúo con la banda la canción "Mi flor" que grabaron juntos en el último disco de Los Pericos.
Para cerrar una noche de tranquila anarquía, la tropa entera, Ratones y Pericos cantaron juntos y saludaron desde el borde del escenario para despedirse satisfechos de su paso por los carnavales del Club Comunicaciones.




