
En estos dias Starsailor es considerada por la prensa de su país como la banda inglesa surgida en 2001.
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En estos dias Starsailor es considerada por la prensa de su país como la banda inglesa surgida en 2001. El cuarteto vino del Norte, del pueblo de Chortley, en Lancashire, y logró cautivar al sello emi con un argumento difícil de contradecir: grandes temas, buenas letras, impecable interpretación.
El cerebro de Starsailor se llama James Walsh y tiene apenas 20 años. Suyas son esas canciones que "hablan bellamente sobre las relaciones humanas", como señaló el New Musical Express. Esas canciones abundan en Love Is Here, el álbum debut del grupo. Starsailor no oculta sus influencias. Sus miembros tomaron el nombre, por ejemplo, de un gran disco de Tim Buckley. Walsh ha manifestado su admiración por Tim y por su hijo Jeff, cantautores pasionales ambos, unidos -a una generación de distancia- por el trágico destino de una muerte prematura. Cuesta hablar con Walsh, además, sin que cante alabanzas a otro cantautor melancólico malogrado, Nick Drake, o a un rocker irredento como Neil Young.
La música de Starsailor es intensa. Con el auge actual del pop pasional inglés, que entronizó a bandas como Coldplay o Muse, parecería sencillo agregar a Walsh y sus compañeros a la lista de esos jóvenes que se golpean el pecho cantando baladas sobre amores imposibles. Pero Starsailor es diferente. Hay una perfección en sus melodías, y una atención por el detalle en el delicado encastre de sus estrofas, que remiten a los grandes íconos del pop inglés: Beatles, Queen, Smiths. También son atrevidos; Walsh no teme las burlas de la cínica prensa musical inglesa cuando recita un himno idealista como "Good Souls", segundo single de Starsailor y uno de los temas que estableció su temprana popularidad: "Si no fuese por las buenas almas/la vida no tendría importancia...".
A Walsh no le preocupa el disenso ni que lo tilden de pretencioso, pero no puede comprender que alguien se ensañe con un músico simplemente porque no le gusta su obra. "Es como ir a un negocio de ropa y quejarte de una prenda que no vas a comprar", dice el cantante y guitarrista de Starsailor. Está convencido de que a algunas personas las asustan los artistas que expresan su sensibilidad extrema o se muestran excesivamente vulnerables. "Por la misma razón", dice, "a mucha otra gente lo nuestro le resulta refrescante: porque no establecemos una distancia con nuestro público."
Walsh desconfía del rock reactivo: "Uno puede hacer discos iracundos o de protesta en la adolescencia, pero si seguís haciendo lo mismo por años, te vas a ver un poco tonto".
Love Is Here es uno de esos álbumes que afirman tempranamente (y acaso para siempre) la personalidad de una banda, tal como sucedió con el primer disco de los Doors o con Marquee Moon, de Television. La solidez de las composiciones; el entorno apa-cible de los estudios Rock- field, situados en la campiña galesa; la atención por el detalle del productor Steve Osborne, todo dio como resultado una obra de alto impacto emotivo.
Hace algunas semanas, Starsailor sacó su tercer single. "Alcoholic" habla de una chica conflictuada y de una familia con problemas de relación. No es un tema fácil para ser emitido por la radio, pero nadie podrá acusar a la banda de elegir la típica fórmula de la balada ganchera para apoyar la salida del álbum. Con su primera gira inglesa recién finalizada y un espacio asegurado en los grandes festivales del próximo verano inglés, 2002 puede ser el año de Starsailor. Walsh no piensa cambiar para ganar el favor de nadie. "Lo mío es confesional", dice. "No nos convertimos en personas diferentes cuando salimos a tocar. El Walsh que ves sobre el escenario es el mismo tipo que camina por la calle."




