“Frank Zappa significó más para mí que ningún otro músico.”
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Nativo de nueva york, alumno de Joe Satriani y egresado de Berklee, cuando Steve cumplió 19 años fue descubierto por Frank Zappa, quien lo bautizó "el joven virtuoso italiano". Zappa no dudó en contratarlo enseguida: primero le dio la misión de transcribir sus complicadísimas piezas y, más adelante, lo nombró "guitarrista doble de riesgo", para tocar las partes imposibles.
Tiempo después, Vai pasó a convertirse en una suerte de sesionista metálico, realzando las actuaciones de grupos de estadio como Alcatrazz o Whitesnake, y ocupando el lugar de Eddie Van Halen al lado de David Lee Roth, cuando el cantante debutó como solista. Pero el segundo álbum con la firma de Vai, Passion and Warfare (1990), lo definió como el prototipo del Héroe de la Guitarra durante la primera mitad de esa década: coleccionó trofeos como "mejor guitarrista" en todas las encuestas de las revistas especializadas.
Aunque no ha conseguido mantener un perfil tan alto durante los últimos años, Vai sigue teniendo un fervoroso culto de seguidores en todo el mundo. En diciembre llega por tercera vez a la Argentina, para presentarse el 8, 9 y 10 en el teatro Gran Rex.
¿Por qué decidiste reunir todas tus baladas en tu más reciente álbum: The 7th Song?
Siempre me gustó tocar baladas de guitarra y pensaba que algún día todas juntas harían un gran cd de compilación. Entonces decidí que la séptima canción de cada uno de mis discos fuera una balada; así, eventualmente, editaría un álbum que reuniera las séptimas canciones de todos mis cds. Pero The 7th Song también tiene cosas inéditas, como "Melissa’s Garden", que empezó como una pieza improvisada de guitarra acústica y luego la orquesté con todo tipo de instrumentación. Fue escrita para una amiga, una niña que falleció.
¿La gira que te trae a la Argentina es la de The Ultra Zone o la de The 7th Song ?
En realidad, es una extensión del Ultra Zone Tour. Cuando salió Ultra Zone (1999) visitamos todo el mundo, inclusive países muy interesantes como Bulgaria o Turquía. Me siento muy afortunado de haber podido tocar allí: la cultura no está tan contaminada como en los Estados Unidos. Y quería ir a Sudamérica al final de esa gira, pero las cosas no se dieron. Ahora, los planetas se alinearon.
¿Cómo se reflejan en tu música esas experiencias?
Durante la última gira, cada vez que estaba por viajar a un país escuchaba la música tradicional de ese lugar, componía un tema y lo incorporaba dentro del contexto de una banda de rock. Luego lo ensayábamos, y cuando llegábamos a ese país lo tocábamos durante el show y lo grabábamos. Voy a hacer un disco en vivo con esas cosas. Tengo temas grabados en Italia, Francia, Irlanda, Bulgaria, Rumania, Japón, Australia… y todos tienen reminiscencias de la cultura de esos países. Pienso hacer lo mismo cuando viaje a Sudamérica. ¡Tengo que escuchar música de allá, para poder escribir una canción sobre el tango!
¿Tenés algunos recuerdos de tus visitas anteriores?
La Argentina es distinta de cualquier otro país de Sudamérica. Hay una muy buena atmósfera de rock & roll, y montones de artistas. La cultura parece tener mucha calidad; quiero decir, ¡la vida nocturna es increíble! ¡Ustedes empiezan a vivir a la medianoche! Y tengo que decir que, en la Argentina, los fans de mi tipo de música son más apasionados que en ningún otro país; hay muy pocos lugares en los que, como Buenos Aires, tengo que ir acompañado por personal de seguridad.
¿Qué vas a tocar en el concierto?
Estamos haciendo un poco de cada uno de mis discos, pero principalmente cosas de The Ultra Zone. El grupo está formado por Chris Frazier en batería, Philip Bynoe en bajo, David Winer en guitarra y Eric Goldberg en teclados.
¿Cuál fue el concepto detrás de The Ultra Zone?
Quería crear algo que no fuera muy diferente de mis otros discos, pero que marcara una evolución. También volví a lo que hacía en mis primeros álbumes: cosas un poco más livianas, con humor. Y estaba muy metido desarrollando diversas técnicas de composición, pero, en definitiva, cuando grabo una canción tiene que conmoverme, que estimularme. El concepto es que ultra significa extremo, y zone es área. La ultra zone es más un estado mental, donde estás en comunión con tus habilidades expresivas; ese raro momento en que estás realmente inspirado. Todos lo experimentamos.
Aquí mucha gente te conoce por tu papel en la película Encrucijada [Crossroads, 1986]. ¿Cómo fue que llegaste a participar en ese film?
Ry Cooder, el fabuloso intérprete de guitarra slide y compositor de bandas de sonido, estaba trabajando en una película dirigida por Walter Hill. Ry llamó a la revista Guitar Player y preguntó quién era el nuevo guitarrista brillante que andaba por ahí. Yo acababa de terminar mi primer disco solista, Flexable, que tiene un tema llamado "The Attitude Song"; alguien se lo hizo escuchar a Ry por teléfono. Cooder se sintió impresionado y me llamó; me explicó que necesitaban una secuencia con un duelo de guitarras. Así que me encontré con el director y, cuando me vio, me preguntó si quería aparecer en la película; yo le contesté: "Bueno, no soy un actor, pero lo voy a intentar". Fue un desafío, pero a la vez resultó muy halagador. Hice todas las partes de guitarra del duelo, excepto el slide, que tocó Ry. Y tuve que crear ese duelo shockeante, en el que era obvio que una persona estaba masacrando a la otra. Lo que me sorprende es la enorme cantidad de gente que ha visto ese film: me conocen más por eso que por ninguna otra cosa que haya hecho.
Todavía estamos esperando que incluyas la secuencia del duelo en algún álbum…
Estoy editando el año próximo un box set con diez cds, que va a tener el duelo entero de Encrucijada y un montón de material que no llegó a incluirse en la película.
En The Ultra Zone hay un tema llamado "Frank". ¿Qué significó Zappa para vos?
"Frank" es más bien una dedicatoria sentimental, porque no suena nada parecido a lo que era la música de Frank. Pero Zappa probablemente significó más para mí que ningún otro músico. Lo tenía todo: era capaz de incluir tantos elementos diferentes y crear algo absolutamente único. Virtualmente no tenía límites en el campo de la composición. Pero, más allá de eso, siempre hizo la música que quería hacer, enfrentando todo tipo de adversidades. Era una personalidad increíble, siempre sabía qué decir. Fue una gran inspiración. Cuanto más miro hacia atrás el tiempo que pasé con Frank, más comprendo qué tan valioso fue. Realmente.






