
Steven Van Zandt: "En el escenario, las cosas van cambiando noche a noche"
Es probable que Stevie Van Zandt, o Little Steven, no se saque por nada del mundo el característico pañuelo con el que cubre su cabeza. ¿Dormirá con él? Mejor nos quedamos con la duda, no vaya a ser cosa que responda como el gánster que interpretó en Los Soprano o el que actualmente encarna en Lil yhammer, la serie de Netflix.
El guitarrista histórico de la E Street Band es un hombre de oficios y pasiones múltiples. Tiene un pequeño sello discográfico, un programa de radio y desde hace una década comparte el tiempo entre las giras con Springsteen y las horas en los sets de filmación. Ahora, sentado en la sala de catering, en un descanso de la prueba de sonido, se dispone a charlar con nosotros.
-Tocan muchas canciones de los últimos tres o cuatro discos. ¿Lo viven en cierta forma como un renacimiento?
-Sí, creo que realmente lo es, porque una gran parte del show está integrada por canciones que no tienen más de diez años. Creo que es inusual para una banda con tantos años en la ruta que suceda esto. Desde que volvimos a reunirnos pasó algo muy fuerte, una increíble comunión entre nosotros, pero últimamente tengo ese sentimiento de renacimiento, de refundación al que aludís. La pérdida de Clarence [Clemons, histórico saxofonista de la banda, fallecido en 2011] provocó un impacto en todos y un gran interrogante. ¿Qué hacemos, seguimos tocando como la E Street Band o archivamos el nombre? Porque nadie lo puede reemplazar, su figura es única y por más que incorporemos otro u otros saxofonistas, no será lo mismo. Hablamos mucho al respecto y creo que tomamos la decisión correcta, de seguir con el nombre, llamar a otros músicos, ampliar la banda, la producción, todo el equipo y luego incorporar a su sobrino, Jake. Clarence era un gran amigo mío y también lo era Danny [Federici, tecladista, fallecido en 2008], a quien perdimos antes. Es uno de los mejores tecladistas que vi en mi vida. Fue uno de los primeros músicos que conocí en Nueva Jersey. Nos entendimos rápidamente. Tenía un órgano enorme y un auto muy caro en el que lo llevaba.
Antes, cuando Bruce Springsteen respondía algunas preguntas, "The Boss" ya nos había dado su parecer con respecto a la incorporación de Jake Clemons, sobrino de Clarence. "Es maravilloso, tuvimos mucha suerte de contar con él. Conozco a Clarence desde los 22 años y estuvimos juntos 40 años, fue muy dolorosa su pérdida. Es irreemplazable y que su sobrino toque el saxo tan bien es una bendición y muy simbólico para todos nosotros. Es muy poderoso lo que pasa en escena, con los solos que hace Jake. Está haciendo un muy buen trabajo". También Van Zandt lo define como irreemplazable. "Incorporamos dos saxos a la sección de vientos. Jake entró más tarde y su contribución era necesaria para todos nosotros. Es muy linda la conexión con Clarence y el hecho de que sea él quien tome su legado. Está haciendo un gran trabajo y es muy responsable al tomar los solos del tío."
-La de ustedes ya no es una banda es...
-¡Es una orquesta!
-Exacto. Y la música proviene de Nueva Orleans, del gospel, del rock de los setenta, del folk, del soul?
-Todo lo que se te ocurra, sí, pero todo con autenticidad. Cambiaron bastante las cosas desde los tiempos de los siete muchachos originales pero la música sigue siendo la misma. Incorporamos algunos estilos, nos animamos más que antes a otros y el hecho de ser una big band te permite expandirte.
-Tocan bastante, pero no creo que todo suceda en escena. ¿Ensayan mucho?
- Sí, lo hacemos antes de las giras, pero sólo unas semanas. Luego, en el escenario, las cosas van cambiando noche a noche y usamos el espacio de las pruebas de sonido para intentar cosas nuevas, no sólo para hacer ajustes sonoros.
-Terminás esta gira y volvés a la pantalla con Lilyhammer. ¿Cierto?
-Sí, antes de fin de año empieza la segunda temporada en los Estados Unidos. La primera fue un gran suceso, superó mis expectativas. Me divierto mucho haciéndola y es otro tipo de éxito, muy distinto al de Los Soprano .
-¿Qué recuerdos tenés de James Gandolfini?
-Para mí, personalmente, fue un gran actor, uno de los mejores de su generación. Además, un tipo maravilloso, muy generoso. Cuando me incorporé a Los Soprano todos me conocían como un guitarrista de rock, no como un actor, fue él quien me recibió. Jimmy me abrazó, me cobijó e hizo mucho para que el resto de los actores me vieran como uno de ellos. Fue una gran pérdida.





