Everybody Loves a Happy Ending
1 minuto de lectura'
Los corazones solitarios
El regreso de Tears For Fears como dúo parece una historia escapada de La guerra del cambio , una serie de relatos de Fritz Leiber de los 60 que describe la lucha de dos facciones por conquistar el universo modificando el pasado a su favor. Roland Orzabal y Curt Smith ya no hablan de dominar el mundo, como cantaban en 1985, pero sí usan el pasado para conseguir un presente favorable. En ese sentido, Everybody Loves ... es un éxito: se ubica, quince años después, como el sucesor de The Seeds of Love, última obra como dupla creativa, y consigue borrar de la memoria los tres discos con los que Orzabal intentó continuar la historia de tff en los 90.
En este viaje temporal, el dúo eligió la ruta beatlesca delineada en The Seeds ... en lugar de perderse ensayando nuevas versiones de "Shout". El resultado es uno de los más prolijos homenajes a la obra de Lennon/McCartney. En todo el disco se siente el olor al vestuario del Club de los Corazones Solitarios, y el colmo es la canción que titula el álbum, una versión 2004 de "A Day In the Life" (con sonido despertador y el "Wake up!" incluido).
Lo nuevo de tff es un lindo déjà-vu , pero ¿qué futuro le cabe a una banda que sólo recuerda lo grandioso que es Sgt. Pepper y que, encima, regresa anunciando un final? Puede que eso importe poco a quienes viven hurgando en el pasado, porque esas personas, dice Leiber, "existen más plenamente en las cosas que han perdido".
- 1
2Mariano Iúdica escupió a un conductor durante una entrevista
3Lily Collins recuperó su anillo de diamantes de 60 mil dólares: la increíble historia del robo y su nueva vida en Londres
- 4
“La causa está frenada”: fue un famoso cantante, vivió un gran amor, pero tuvo un trágico final y hoy sus hijos piden Justicia


