
Casi normales, el musical que se hizo de culto en la Argentina, llega a España
El director Luis Romero y el productor Pablo del Campo están en la etapa de elegir a los seis actores-cantantes que tratarán de seducir al público español con esta gran obra
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MADRID.- "¡No sé qué estoy haciendo!", repite mientras recorre en círculos imperfectos el escenario. La fragilidad de la adolescente pequeñita y esa risa pudorosa se empiezan a convertir en poder y en potencia. "¿Qué es un berrinche?", le pregunta con acento catalán al porteño que no deja de dictarle emociones, pero que también las arranca de ese cuerpo. Pronuncia su monólogo y canta "Superboy", una vez, dos, y una tercera mientras transporta con su capa a los presentes. Sale de la sala y las miradas de los adultos, de estos conocedores del musical, se cruzan con alegría. No se atreven a contaminar el eco de esa voz que aún rebota en las paredes. Más de 300 artistas españoles asistieron a las audiciones de Casi normales. Pablo del Campo y Luis "Indio" Romero trabajan contra reloj para encontrar el elenco ideal de esta obra que en Buenos Aires rompió con prejuicios del género y que batió, muchos récords, entre ellos, sus siete reposiciones, en distintas salas y en pocos meses.

Ninguno de los dos pudo ver la nieve, ni siquiera desde la ventana. Recibieron la noticia del manto blanco sobre la ciudad cuando los copos ya estaban derretidos, cuando salieron del estudio, a metros de la estación de Atocha. Casi normales, con libro y letras de Brian Yorkey y música de Tom Kitt, vuelve a reunir al productor y al director para presentar la versión española de este musical que se estrenará en septiembre en las islas Canarias, luego en Barcelona y, finalmente, desde noviembre, en Madrid.
Del Campo y Romero tienen algo en común: son curiosos. Exploran un nuevo territorio sin miedo. Ambos, en algún momento de sus carreras exitosas, el primero como publicista; el segundo como fotógrafo, se animaron a dar un giro. Ahora la expectativa está depositada en el modo en el que la sociedad española recibirá una obra que aborda universos como la psiquiatría, los fármacos y la droga. "A veces está bueno conocer menos un mercado porque al tomar distancia tenés más posibilidades de ver un poquito más a la gente a la que querés llegar", dice Del Campo, impulsor de este espectáculo con la productora Nostromo, a la que le pidió montarla con un director que tanto conoce a la obra.
"Volver a hacer Casi normales es muy interesante porque pocas veces te toca un material constituido con una estructura perfecta. Me emociona porque la obra dice que el aprendizaje que uno hace en la vida se da en soledad. Diana termina cuestionando todo eso: a los métodos de cura, al diagnóstico, a la persona que hace el diagnóstico. Esta obra te pide ser valiente. Lo único que queda es ser luz para uno mismo. Se necesita aceptar el dolor. No te podés escapar de vos mismo", dice Romero, quien recibió su cumpleaños en pleno vuelo, en el avión que lo llevó casi directo desde los ensayos de Los puentes de Madison, en la avenida Corrientes, al corazón de Madrid.
No es exagerado decir que Casi normales generó pasiones en Buenos Aires, como la de algunos espectadores que vieron más de 70 veces la obra. "El director ayudó a generar este fanatismo porque le imprimió su sello y porque además tuvo evangelizadores. La gente no sólo la recomendaba, sino que acompañaba al teatro a quienes iban por primera vez. Tuvimos productores teatrales con paciencia, que entendieron que había que darle tiempo para que se instalara", opina del Campo.
La trama de esta obra puede contarse de modo lineal, pero sería incurrir en un spoiler, se arruinaría su sorpresa, aunque no la emoción. Incluso aquellos espectadores que conocían ese giro del primer acto seguían con entusiasmo la lucha de Diana, madre y ama de casa, que busca sanar sus heridas tras una pérdida, a través de distintos mecanismos y terapias.
Romero habla de la obra, pero su reflexión también puede extenderse a esta apuesta que desembarca en España con uno de los realizadores más versátiles y prestigiosos de la Argentina: "Casi normales insinúa que lo único que podemos hacer es aprender por nosotros mismos, a ver a través de nuestros propios ojos, sin intermediarios. Sólo uno mismo puede descubrir de qué está hecho, qué es y cuál es la acción correcta".





