
El regreso bizarro de Alberti y Capusotto
Presentaron su nuevo show teatral
1 minuto de lectura'

La función era a las 21. A las 19.45, Fabio Alberti y Diego Capusotto, en bermudas y vestuario absolutamente corriente, pasaban entre la gente sin ser advertidos. Estaban camuflados de "no actores". Llegaban muy sobre la hora. Todo por dos pesos.
Ni una pizca de nervios, tranquilidad total, bromas con los fotógrafos y la alegría de quien está haciendo lo que le gusta como moneda corriente. Es el estreno de "Una noche en Carlos Paz", en la sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza, una suerte de traslado al teatro de su programa televisivo.
"Todo por dos pesos" estuvo tres años en el aire y hace más de uno que no se ve. Tienen muchos fanáticos leales que elevaron sus voces cuando los levantaron. Y ellos lo saben. Tal vez este retorno, producido por Naya Films y Artear, sea un primer paso para la vuelta.
Aunque se haya tratado de un estreno "de culto", no hubo demasiados fans ni figuras bizarras acordes con la estética. Pero los famosos que concurrieron se descostillaron de risa: Gustavo Ceratti, Déborah Del Corral, Rodrigo de la Serna, Silvia Kutika, Zeta Bossio, Verónica Llinás, Emilio Cartoy Díaz y hasta Eduardo, el gracioso de "El bar".
Mientras los espectadores iban ocupando la platea, sobre el escenario, sólo había un osito bastonero de peluche, de esos que venden en Once, que cantaba incesantemente "Yankee Doodle Dandy". Los primeros en entrar, al cabo de casi una hora de esperar el comienzo de la función, tenían fuertes impulsos violentos dirigidos al muñeco.
Estética multimedia
Apenas se abre el telón: en una pantalla, al estilo de las instrucciones de salvataje en los aviones, explica cómo huir de la sala en caso de incendio, inundaciones o ataques terroristas. Luego, lo que va a ser esta suerte de espectáculo de varieté, con una sucesión de números artísticos y de proezas varias. La misma pantalla refleja "propagandas", pequeños sketches y situaciones varias en una estética multimediática muy divertida. Todo lo que sigue es bizarro (berreta), en el sentido moderno de la palabra.
Pedro Saborido, Ricardo Budín, Néstor Montalbano y Capusotto escribieron guiones y canciones desopilantes y con un aparente sinsentido que disfraza una entrelínea severa. En escena no están los actores-extras clásicos del programa. Aparecen Lulo Palau -interpretado por Germán Navetta-, un muchacho gordo de 1,90, de rostro imperturbable y discursiva llana, lineal, de animador de kermesse; Julio César, ex luchador de "Titanes en el ring", y Wimpi Marasco, un gordito simpático.
De los personajes de la TV, sólo aparecen Manuk, el hombre que aguanta la risa; la imitación de Piero -con algunos dardos al Padre Grassi- e Irma Jusid, la conductora del segmento "Boluda total".
A éstos se agregan otros increíbles como Facho Martel, un cantante melódico de ultraderecha; Roberto Oreiro, el "Sandro uruguayo", y Johnny Cortázar, un farsante que hace las pruebas acrobáticas más sencillas. Dos toques brillantes fueron una escena supuestamente melodramática entre un padre gay y su hijo y un enorme halcón con la cara de Alcón que cuelga de dos piolines y recita.
1
2Mirtha Legrand se reencontró con Jimena Monteverde y emocionó a todos: “Me hacés llorar”
3Se reprograma MasterChef: por el debut de Gran Hermano, el reality de cocina cambia de horario
4Evangelina Anderson en modo fan: disfrutó del show de Ricky Montaner, reveló su tema favorito y mostró quién la acompañó



