
La compañía femenina T de Teatre regresa a la Argentina
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MADRID.- La tía Trini asistió a la función que había escrito y dirigido su sobrino en pleno siglo XXI. "¡Están hablando de nosotras", le susurró la anciana a su hija durante la representación. Alfredo Sanzol le quiso rendir un homenaje a su abuela Luisa y a las cuatro hermanas de aquella dama tan exquisita. El prestigioso y prolífico realizador español cinceló con sumo cuidado Delicadas, una obra que se estrenó hace ocho años en Barcelona, y que, a pesar de la fragilidad de su nombre, es robusta, ha crecido con los años y se ha convertido en un clásico. Trini, Guada, Luisa, Isabel y Gervasia, una generación de jóvenes mujeres que vivieron los albores de la Guerra Civil Española, sobrevivieron al horror en el corazón de Castilla y fueron testigos de la ardua posguerra, son interpretadas por la compañía catalana T de Teatre. Durante dos semanas, desde hoy, esta obra se presentará en el Paseo La Plaza, de martes a domingos.
"Mi abuela no quería que le preguntara de su pasado, me decía que su vida no le interesaba a nadie. Es una generación que tuvo que vivir con la ley del silencio y ese silencio se ha convertido en una herida que sigue abierta", dice Sanzol en la Plaza Santa Ana madrileña y destaca que aquella generación de mujeres es la misma que antes de 1936 había podido forjar un universo progresista, con la conquista de varios derechos y libertades. "Creo que la represión que hubo después, a modo casi de venganza, tuvo que ver con la apertura que tenían antes de la guerra".
Con paciencia y cuidado hiló Delicadas, un tejido de monólogos y sketches: "Comencé a trabajar en una dramaturgia donde los actores, siempre con el mismo vestuario, vivían situaciones que aparentemente no tenían conexión entre sí, pero que iban conformando un mosaico. Eso le daba una unidad y una dimensión que trascendía porque se creaban unas tramas subterráneas que a lo mejor no eran visibles, pero sí emocionales, como si el público tuviese la sensación de estar viendo la historia de un grupo de amigos. Nuestra personalidad es un conjunto de historias, llevamos en la memoria un grupo de anécdotas limitadas que nos definen".
T de Teatre está integrada por Carme Pla, Ágata Roca, Mamen Duch y Marta Pérez, una compañía que celebra 25 años de vida, con once obras en su haber y ya dos visitas a Buenos Aires (¡Hombres! y Criaturas). "Delicadas es una comedia, porque es un comedia, a pesar del tiempo donde transcurre, a la que le tenemos mucho cariño. No hay manera de enterrarla. Siempre nos surge la oportunidad de resucitarla. Son mujeres delicadas que pasaron por momentos nada delicados. Es poético y a la vez sarcástico y onírico", dice Ágata Roca, una de las talentosas actrices de la compañía. "Antes de ensayar, tomábamos té y me acuerdo que le comenté a una amiga publicista que estábamos buscando nombre para nosotros y me dijo: '¿Por qué no pones T de Teatre'. Y aquí estamos. Luego, cuando llegaron los niños, antes de los ensayos, quizá se tomaba más café", bromea Mamen Duch, quien además es una experta en yoga para niños y cuenta con su propio estudio y publicaciones sobre el tema.
Apenas se graduaron en el Institut del Teatre de Barcelona, en lugar de quedarse a esperar que las llamaran para trabajar, decidieron lanzarse a la autogestión y aceptaron la propuesta de interpretar Pequeños cuentos misóginos, de Patricia Highsmith. Desde entonces, comenzó un recorrido único para una compañía, único en su especie a nivel mundial. Aún hoy puede verse en la TV catalana la serie Jet Lag que protagonizaron durante seis temporadas con una alta audiencia. En Cómo es posible que te quiera tanto trabajaron bajo la dirección de Javier Daulte y estrenaron la obra en el Teatre Nacional de Catalunya. Luego también conocerían a Ciro Zorzoli, en Premios y castigos, una obra que se representó en el Lliure y en el Teatro La Abadía de Madrid.
"No nos hemos cansado de nosotras. Tenemos mucha tenacidad y autoexigencia, siempre queremos mejorar", dice Roca. Delicadas parece hacerse cada vez más delicada, más suave al tacto, más armoniosa aún para el público. "Como intérprete vas creciendo y a la obra la agarras con más calma. Vas creciendo y lo abordas con mayor tranquilidad y seguridad. Alfredo es muy positivo y apasionado. Como actriz, te lo pasas pipa", agrega Duch.
Delicadas no es la única pieza del autor que se verá esta temporada en Buenos Aires. Ciro Zorzoli dirigirá La calma mágica en Timbre 4, una pieza del autor español, que contará con un elenco integrado, entre otros, por Claudio Tolcachir. Además, Lautaro Perotti va a dirigir La respiración y será el cover de Tolcachir en el escenario en las funciones en las que él no pueda desempeñarse.
Sanzol, abogado, admite que siempre le han interesado los asuntos sociales. A los 23 años dejó Navarra y se mudó a Madrid para dedicarse a su vocación: el teatro. Una de las obras que lo fascinó fue precisamente ¡Hombres!, un suceso de público, en el que se enamoró de las interpretaciones de aquellas actrices. Ha ganado en reiteradas ocasiones el premio Max al mejor autor y el año pasado obtuvo el Premio Nacional de Literatura.
Luego de haber presentado su versión del clásico La dama boba, de Lope de Vega, ensaya su nueva pieza, La valentía que se estrenará en el Pavón Kamikaze, uno de los reductos más interesantes de la escena independiente. A su vez, se prepara para Veinticuatro horas mintiendo, un musical en clave de vodevil para el cual ha escrito el libreto. La Argentina, nuevamente, lo llama, ya que esta pieza que se representará en La Zarzuela, ambientada en la posguerra, cuenta la historia de una familia que quedó en la ruina, y, para no admitir su precaria situación económica, se esconden dentro de su casa para fingir que se han ido de vacaciones.




