
Una historia exagerada
"Kuala Lumpur" , guión de Gustavo Tarrío y el Grupo Sanguíneo. Con Juan Pablo Garaventa, Valeria Lois, Martín Piroyansky y Lorena Vega. Diseño de luces: Fernando Berreta. Vestuario: Flavia Gaitán y Ana Press. Arte: Selva Orfila. Dirección: Gustavo Tarrío. Funciones en Espacio Callejón, Humahuaca 3759, funciones los días jueves, a las 21, y los domingos, a las 23.30. Duración: 50 minutos.
Nuestra opinión: bueno
"Kuala Lumpur", por el Grupo Sanguíneo, con dirección de Gustavo Tarrío, es una historia desbocada, exagerada, mentirosa, grandilocuente y desorbitada de un grupo de teatro porteño muy snob. Tanto que el cuarteto actoral de ficción, protagonista de la trama, estrena sus montajes en Londres, se la pasa haciendo giras por todo el mundo, vive en constantes crisis grupales (una de ellas, la peor de todas, estalla en la misma ciudad de Kuala Lumpur) hasta que salta todo en pedazos en la ciudad de Guanajato.
Estos celebrities del mundillo del espectáculo y de la escena de la vanguardia mundial tienen todas los manías, las fobias y las adicciones tan típicas en los rockeros mediáticos cuando son analizados por algún canal de espectáculos que siempre está más preocupados por el entorno que por lo que realmente hacen estos sujetos.
Claro que como el ego los puede, con el tiempo se vuelven a juntar. Justamente, el espectáculo comienza cuando llegan los cuatro actores a un sitio en el cual van a ensayar la conferencia de prensa en la cual anunciarán su retorno a la escena mundial. Y ese ensayo servirá para contar el nacimiento, la fama y el ocaso del grupo.
La historia, las características de cada uno de estos (pseudo) divos es atractiva y tiene momentos verdaderamente desopilantes. Pero el problema de esta comedia es que detrás de esa historia no hay mucho mas. En "Afuera" y "Decidí canción", los trabajos anteriores de Tarrío, había reflexiones que quedaban picando, textos que nutrían claramente a la propuesta, un soporte sólido. Eso no sucede en este trabajo. A lo sumo quedan algunas observaciones sobre lo teatral que, viniendo del mismo mundillo teatral, ya es casi un lugar común.
Tómalo o déjalo
El juego escénico es el límite de "Kuala Lumpur". De todos modos, aunque la obra tenga problemas en su estructura o la misma estructura recurra demasiadas veces al flashback para explicar el conflicto central, seguramente el espectador no lo va a pasar mal. Es que, de última, se trata de un trabajo Tarrío, un director de peso, y del mismo Grupo Sanguíneo, los mismos actores de "Afuera", ese inteligente montaje que tuvo una larga y merecida vida.
Y como son ellos, la propuesta tiene momentos brillantes (como la acción que transcurre en México), algunos guiños muy efectivos, un sólido trabajo corporal a cargo de Luis Garay, una lograda investigación en el espacio y la presencia de cuatro actores talentosos que se entregan al delirio.
En algunos de ellos, como sucede con Juan Pablo Garaventa, su labor creció notablemente si se lo compara con "Afuera". En el caso de ellas, Valeria Lois y Lorena Vega, salen y entran de situaciones antagónicas con enorme facilidad y precisión. Algo similiar sucede con Martín Piroyansky, uno de los actores más completos del circuito aunque en esta oportunidad no impacte como otras veces.
Entre los cuatro dan vida a "Kuala Lumpur", una historia exagerada que posee momentos de una personal, delirante y atractiva comicidad. No es poco.







