
Vuelve la alegría de Oscar Viale
Haydée Padilla, protagonista de varias de sus obras, habla de esta nueva puesta
1 minuto de lectura'

Hoy, a las 18, se estrena en el Teatro de la Ribera "El grito pelado", pieza de Oscar Viale. La obra significó el debut de este autor que murió en 1994 mientras escribía la segunda versión de "Mi cuñado", aquel recordado programa de televisión que protagonizaron Luis Brandoni y Ricardo Darín y que fue uno de sus tantos éxitos.
"El grito pelado" es una versión teatral realizada por Carlos Pais, basada en "La pucha" y en la obra del mismo nombre. El espectáculo contará con dirección del prestigioso puestista Hugo Midón y la actuación de Cutuli, Victoria Carreras, Oski Guzmán, Anahí Martella, Gonzalo Urtizberea y Haydée Padilla. Padilla es una especie de fija en la producción de El Negro Viale, como lo llamaban sus amigos. Trabajó en tantos espectáculos suyos que ni recuerda su cifra.
"Eramos amigos y era muy amigo de mi marido, Sergio de Cecco. Oscar significa muchas cosas. Tenía un poder de observación increíble. Fue una de las personas más astutas que conocí, un tipo lúcido. Tenía un conocimiento de lo popular maravilloso. Siempre recuerdo su alegría, su sensibilidad. Al principio se lo subestimó un poco hasta que demostró que era un gran autor. Lo que pasa es que, como escribía con tanta facilidad, parecía que era poco profundo. Ocurrió algo similar a lo que pasó con Alberto Olmedo, que recién se lo descubrió cuando estaba muerto", dice la actriz en comunicación telefónica con LA NACION.
A "El grito pelado", Viale sumó "La pucha", "Chúmbale", "Periferia", "Camino negro", entre tantas otras obras. También hizo los guiones de películas como "No toquen a la nena", "Juan que reía" o "Plata dulce", y hasta colaboró en los guiones (también actuó) del recordado "La tuerca", aquel programa de televisión.
La producción de Haydée Padilla está íntimamente ligada a los espectáculos de este querido autor de una enorme sensibilidad. "Mirá si será así que cuando hice los almuerzos de La Chona tenía como libretistas a Sergio de Cecco y al mismo Viale. Es que antes de todo debe haber un autor. Sin un buen texto no hay director o actor que valga", apunta.
Su carrera de actriz comenzó en Los Independientes (actual Payró). La encargada de darle el empujón inicial fue su misma madre, que, una tarde, encaró a la niña Haydée y le dijo: "En vez de andar boludeando, este verano vas a ir al teatro que están haciendo acá cerquita". Allí fue a parar con sus hermanos a la sala que estaban construyendo a pocas cuadras de donde vivía, en Viamonte al 600. "Fue una etapa maravillosa. Estaba el Instituto Di Tella, Nuevo Teatro, La Máscara, Cine Núcleo...", recuerda.
-¿Qué significa para usted hacer otra obra de Viale?
-Un lujo. Por otra parte es la primera vez que trabajo en una producción del San Martín y es la primera vez que me toca ser dirigida por Hugo Midón. Le tengo mucha confianza a "El grito pelado", va a ser una espectáculo popular de calidad.
El "circo" del autor
La obra cuenta las angustias y alegrías de la clase baja y media porteña en una serie de sketches humorísticos en los que se mezclan el grotesco, el costumbrismo y el lenguaje popular. Escenas atravesadas por canciones y hasta el baile de una murga.
Durante el espectáculo Padilla hace de una murguera, de una villera, de una madre autoritaria y participa del sketch llamado "El cosito". "En ese sketch mi marido hace de jefe de personal, un término que me parece que ya no existe. Claro, cómo va a existir si no queda trabajo... -apunta casi como si estuviera haciendo un monólogo humorístico-. Pero es interesante porque en ese número todo el tiempo se hace referencia a un "cosito" que simboliza a la culpa. Es que en todas las obras de Viale siempre se habla de otra cosa. En sus trabajos ninguna ideología tapaba al sentimiento. En la carrera de Viale valió todo."
-En la suya también.
-Sí. Hice clásicos (algunas cosas las habré hecho mal, pero las hice), teatro musical, baile...
-Y espectáculos de neto corte popular.
-Claro: La Chona, mujer que amo y que me sigue todo el tiempo. Fijate vos que ahora tiene tres nietos. Una de ellas se la pasa chateando. Es que los chicos de ahora tienen una facilidad con la técnica increíble, no es mi caso porque soy de la época de "No toca botón". Pero fijate vos que gracias al chateo ella tiene novios que vienen del Africa, de Asia. El Hétor , mi marido, se muere cada vez que los ve entrar...
Padilla habla y sentada a su lado seguramente debe estar La Chona, aquella mujer increíble que forma parte del imaginario colectivo.
"Estoy contenta con este espectáculo -vuelve al montaje que en estos días le roba todas sus energías-. Tienen cosas que hacen bien, como el acordarnos de nuestra bandera, de nuestros valores. Eso me gusta. Soy de las que no pueden vivir fuera de la Argentina, yo quiero ser testigo de todo. Soy de las que, vos pensarás que estoy loca, cuando escucho a la noche el Himno Nacional me pongo de pie... Es que en determinados momentos, cuando peligran ciertas cosas, hay que estar muuuy alerta."
- Oscar Viale
"Tenía un conocimiento de lo popular maravilloso. Siempre recuerdo su alegría, su sensibilidad. Al principio se lo subestimó un poco hasta que demostró que era un gran autor", dice Padilla.
Para agendar
El grito pelado, de Oscar Viale.
Teatro de la Ribera, Pedro de Mendoza 1821; jueves y viernes, a las 19; sábados y domingos, a las 18. Platea: 5 pesos; jueves, 2.50.






