Así terminó la primera parte de Argentina, tierra de amor y venganza

Los planes de Trauman y Torcuato parecen haber salido a la perfección, complicando aún más las vidas de los protagonistas
Los planes de Trauman y Torcuato parecen haber salido a la perfección, complicando aún más las vidas de los protagonistas Crédito: Prensa Eltrece
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29 de agosto de 2019  • 22:39

La primera parte de Argentina, tierra de amor y venganza llegó a su fin. Y en el último capítulo de esta etapa quedó claro que a los protagonistas no les resultará nada fácil deshacerse de las trampas que tejieron para ellos los malvados de esta historia.

En principio, el plan de Torcuato (Benjamín Vicuña) llega a su fin, con el resultado tan esperado. Las pruebas incriminan directamente a su acérrimo enemigo Bruno Salvat (Albert Baró) como el responsable de ejecutar el disparo que hirió gravemente a Lidia (Minerva Casero): una serie de cartas encontradas entre la ropa de la víctima y el arma que el español llevaba para su propia seguridad, que apareció a un costado del cuerpo.

Demasiados indicios lo condenan y la policía parece no tener dudas. Totalmente desencajada, Lucía (Delfina Chaves) no podrá digerir que su amado en realidad es un monstruo. Vanos son los intentos del español por convencerla de que se trata de una nueva trampa de Ferreyra. Siempre dubitativa y algo cándida, la mayor de las hermanas Morel cree ahora que Bruno es un asesino, mentiroso y estafador.

El médico le comunica a la familia que no saben si Lidia va a cobrar el conocimiento. "Hay que esperar que pase la noche", les dice. Cuando Gallo (Matías Mayer) llega al sanatorio se encuentra con un panorama desalentador: la familia de su amada llora sobre su cuerpo inerte. Ferreyra lo ve observando la situación desde afuera de la habitación, se acerca a él, le sonríe y cierra la puerta.

Raquel (China Suárez), en tanto, le hace entender a Aldo (Gonzalo Heredia) que es momento de continuar con sus vidas, uno alejado del otro. El muchacho, sin embargo, le aclara que va a amarla toda la vida y que espera que cuando Milagros sea grande puedan estar juntos. Llorando, se despiden, esta vez, quizá, para siempre.

En ese momento, aparece Trauman (Fernán Mirás) y sorprende a la Polaca. Intenta amedrentarla, pero ella le hace frente una vez más, haciendo alusión al disparo que ella misma le pegó en los testículos. Él, entonces, le anticipa que va a hacerle la vida imposible.

Helga (Daryna Butryk) quiere sacar de la cárcel a Dina (Luli Torn), pero Salaberry le aconseja que sea paciente. Julián (Tomás Kirzner), aparece entonces para informarles que Dina fue trasladada por orden del juez. En realidad, la muchacha cayó nuevamente en las redes de Trauman e Ivonne (Andrea Frigerio). Inesperadamente, Helga decide entregarse también al proxeneta para estar junto a su amiga.

Por otro lado, las presiones de Trauman y los demás proxenetas provocan que Salaberry sea desafectado de su puesto para que otro oficial funcional a su negocio ocupe aquel estratégico lugar. El comisario será trasladado al sur y le rogará a su amada Raquel que se mude con él. Sola y sin perspectivas, ella termina aceptando.

Aldo y Alicia (Mercedes Funes), en tanto, reciben también una preocupante noticia con respecto a la salud de Milagros, la beba que el mayor de los Moretti cree su hija, pero es en realidad producto de la relación de su esposa con Gabriel Morel (Federico Salles).

Malek (Franco Quercia) vuelve a encontrarse con Alfonso (Sebastián Sinnott) y le pide disculpas por haberlo echado a empujones cuando su amigo intentó besarlo. Mientras se besan, nuevamente, llega Alí (Ariel Pérez de María) y los ve. Sara (Florencia Dyszel), a su vez, quiere convencer a David (Gastón Cocchiarale) de abandonar el conventillo. La mujer sabe que su hijo Abraham es, en realidad, el hijo de Anna (Candela Vetrano).

No es la única que quiere irse. Córdoba (Diego Domínguez), a su vez, le propone a Anna irse a vivir al campo, pero la reacción de la muchacha no es a esperada. Francesca (Malena Sánchez) sigue adelante con su plan de mudarse a Mar de Plata para trabajar en la trattoria de su prima Pirucha (Andrea Rincón), pero su madre, Serafina (Julia Calvo) intenta convencerla de que no se escape para no tener que ver a Bruno junto a Lucía. Finalmente, Francesca cambiará de idea cuando vea que se llevan al español detenido. "Voy a hacer lo posible por sacarte", le promete.

El salto temporal de dos años traerá un nuevo plan de venganza para Bruno, además de una serie de nuevos personajes que enriquecerán la trama de la novela de eltrece.

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