Brian Sarmiento, tras su eliminación de Gran Hermano, se defiende de las críticas: “Todo lo que hice es por mis hijas”
El exjugador de fútbol rosarino, que marcó una profunda división dentro y fuera del reality, resultó eliminado en el voto telefónico
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Para Brian Sarmiento los realities no son una novedad. Luego de varios años dedicándose al fútbol profesional, el rosarino buscó nuevos caminos y luego de un paso por el “Bailando por un sueño” en 2023, este año se sumó a Gran Hermano: Generación Dorada. Durante su estadía en la casa, en los medios su figura fue muy criticada debido a la relación con las madres de sus hijas, y a las abultadas deudas que contrajo en las cuotas alimentarias. Y luego de su eliminación del reality, Sarmiento habló con LA NACION y dio su versión de los hechos.
-¿Qué fue lo primero que se cruzó por tu cabeza cuando fuiste eliminado de Gran Hermano?
-Lo primero que pensé fue: “Ojalá que no haya mucho quilombo afuera”. Y la verdad que fue todo lo contrario. Pero estaba bastante premeditado esto, ya lo sabía. Sabía a lo que me exponía y cuál sería la posible reacción del afuera hablando de las madres de mis nenas. Con mi mánager Lean ya lo sabíamos. Cada vez que yo trato de salir a flote, que me viene una posibilidad grande como esta de Gran Hermano o como la del “Bailando...”, siempre reaccionaron de la misma manera.
-¿Cómo está hoy la relación con ellas y con tus hijas?
-Cuando tengo con qué pagar yo soy el mejor padre del mundo, pero cuando no, no lo soy. Siempre quise comunicarme, siempre quise estar presente, pero por un tema de dinero no lo puedo hacer más, porque se me quitó esa posibilidad, más estando lejos. Entonces mi relación pasó a ser cero, pero por el lado de que no me las dejaban ver. Cuando decido entrar en Gran Hermano fue específicamente para poder solucionar el tema económico y recuperar ese contacto con mis hijas. El único tema que se está hablando es que dicen que yo no les pago, y después dijeron que yo no quería hablar con ellas, que no las quería ver, y eso es totalmente mentira. Todo lo que hice desde que ellas nacieron hasta el día de hoy, es todo para ellas y pensando en ellas. Salí del programa como cuando salí del “Bailando...”, para pagar las cuotas que ellas me pedían porque lo único que quiero es verlas, aunque sea por videollamada. Mi solución era entrar en la casa y explicar esto, pero en ningún momento quise ni exponer a mis hijas ni a sus madres, por más que ellas sí lo hagan. No quise exponerlas dentro de la casa contando todo esto porque no me parecía correcto, y sabía que se me venían muchos quilombos. Pero en ningún momento quise abusar de eso porque no va con mi persona, pero como ellas lo hicieron público, es hora de defenderme, de contar mi versión.
-¿Qué cosas dicen de vos que sentís que son injustas?
-Que digan que soy un padre abandónico es muy injusto. No salgo a mostrar videos míos con mis hijas porque no las quiero meter en el medio y no lo voy a hacer. Me parece muy injusto porque todo lo que hice y hago es para ellas. Cuando yo tengo, a las madres le doy todo lo que tengo. Prefiero quedarme en cero antes que puedan decir que no pago o que no estoy. En lo que respecta al juego, me equivoqué en no comunicarle a la gente por qué hacía las cosas que hacía, me molesta mucho que digan que soy agresivo en el juego porque está a vista que no es así, porque sino una persona como Grecia [Colmenares] no se hubiera levantado todas las mañanas a darme un abrazo. Tampoco me hubiesen saludado los chicos cuando salí de la casa, dándome un abrazo todos y acompañándome en mi salida. También me molesta que me digan que soy una persona soberbia cuando es todo lo contrario. Por ahí daba esa imagen porque yo no lo explicaba. Al no conocer el juego, al no conocer el tema de ir a hablar con las cámaras, podía dar esa sensación. Yo daba por hecho que ya me conocían pero no, hay que explicar todo, esa es la realidad.
-¿Qué críticas dirigidas hacia vos no te gustan, aunque sientas que quizá son reales?
-La verdad es que no sabría qué decirte. Cuando me mando una cagada, me hago cargo. Siempre me hago cargo. Yo quedé expuesto en la casa e iba a placa todas las veces porque siempre me hacía cargo y siempre iba de frente. Frente a todo lo que me decían, respondía y daba mi punto de vista. En ningún momento me escondí. Entré a jugar a Gran Hermano dentro de los límites que había. No entré a dar clases de moral, ni de vida. Cuando me equivoqué, que no me equivoqué, fue con Juanicar, que dijo que se sintió agredido y me tildó de “homofóbico”. En esa discusión yo en ningún momento me referí a la sexualidad. No tengo ningún problema con la sexualidad, porque ahí adentro yo estaba en una relación con Danelik, que es una chica trans.
-¿Sentís que cumpliste tu objetivo? ¿Qué tenés ganas de hacer ahora?
-Yo salí y tuve que pedir prestado para pagar el teléfono. Todo lo que yo hice, lo que se facturó desde la entrada mía hasta ahora fue para pagar. Tessie (Poza, madre de la hija menor de Sarmiento) estaba diciendo que yo no cumplía con las cuotas. Si sale todo bien, esta semana termino de pagar todo, que es mucha plata, para que vean que cuando tengo yo doy. Está a la vista. Está todo registrado. Y mi abogado y mi mánager se están encargando de demostrarlo físicamente para que la gente deje de decir cosas de mí que no van.
-Más allá del conflicto con respecto a las cuotas alimentarias, ¿qué otras cosas sentís que sos y no mostraste?
-Los que me siguieron y eran de los que me bancaban, vieron que yo era buen amigo, protector, muy alegre desde que me levantaba hasta que me iba a dormir, y gracioso. Levantaba la fiesta de los sábados, porque si yo no estaba eso era un embole. Daba show para la gente. Fui muy agradecido con todo lo que es Gran Hermano, siempre, desde el minuto uno que entré en la casa. Y la gente lo vio. Yo me equivoco en no explicar algunas estrategias agresivas mías que eran parte del juego, y no de mi persona. Creo que la gente que no habla desde el odio, todo esto lo vio desde el inicio de mi llegada a Gran Hermano.
-¿Cómo cambió tu cabeza cuando terminó tu etapa deportiva, y qué te llevó a estar en dos de los realities más importantes de la tele?
- Yo nací con esta cabeza, por eso me retiré joven, y por eso era la manzana verde en el fútbol, porque era distinto. Veo la vida como un artista versátil, pensando en hacer distintas cosas y no morir con ser solamente un jugador de fútbol. Siempre me gustó divertir a la gente, me llena el alma. Mi fútbol era diversión, era vistoso, divertido, encarador, era del pueblo, ese pueblo que sale de abajo y al que no le importa enfrentarse con personas de dos metros midiendo 1,65. Mi cabeza siempre estuvo del lado artístico, para el lado de la diversión. Pararme frente a mil cámaras y bailar para mí no era un laburo, era algo que me salía natural. Claro que entrar en Gran Hermano es totalmente distinto pero a la vez, igual. Nada más que ahí estás viviendo 24 horas con personas con las que quizás no compartís nada. Y eso era algo que quería experimentar porque me iba a ayudar de por vida. La verdad es que te enamora vivir Gran Hermano, porque te mejora como persona.
-¿Recibiste algún consejo que siempre te haya acompañado en tu vida?
-Estuve enojado con mi mamá porque sentía que ella no estaba para mí, hasta que un día me dijo: “Hijo, di todo por ustedes. Ahora quiero vivir mi vida. No quiero que vos pierdas toda tu vida por los demás, sin perder el compromiso, pero sé feliz y siempre seguí el camino que tu corazón sienta”. Por eso, estando en mis peores momentos, cuando me cruzo con alguien le regalo una sonrisa y le hago pasar un buen momento, por más que yo esté derrotado.
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