
Buen maridaje de saber y destreza
El escape perfecto/ Conducción: Leandro Leunis ("el Chino")/ Ayudante: Ivana Nadal/ Producción ejecutiva: Federico Leucino y Juan Parodi/ Dirección: Eugenio Gorkin/ Horario: miércoles, a las 21/ Canal: Telefé.
Nuestra opinión: muy bueno
El formato de este programa reúne de una manera muy ingeniosa las modalidades de los ciclos de entretenimientos basados en la erudición de los participantes y aquellos que se sustentan en las pruebas de destreza física. El desafío que deben enfrentar los dúos que compiten consiste en que uno de ellos conteste preguntas de cultura general y, si lo hace correctamente, gana la posibilidad de que el otro miembro ingrese -durante períodos de tiempo que van aumentando de a diez segundos cada vez- a una parte del estudio repleta de premios.
El participante que ingresa a ese lugar debe calcular mentalmente el tiempo que lleva adentro, recolectar la mayor cantidad de artículos que pueda y lograr salir antes de que se cierren las puertas de acceso. Lo que debe recolectar no es siempre lo mismo, ni cualquier cosa: las consignas van variando con el transcurso del juego, haciéndose más complejas y dificultosas, a medida que la pareja avanza en su camino hacia los premios mayores. En algunas oportunidades, deben recoger elementos determinados -ositos de peluche, por ejemplo- y llevarlos a una balanza hasta superar un peso determinado que les posibilitará acceder a un nivel superior de competencia. Otras veces pueden recolectar directamente los artículos que se llevarán de premio u otros que luego pueden canjear por lo que desean.
Un primer elemento de suspenso lo da el hecho de que hasta después de la quinta pregunta -o sea: la posibilidad de ingresar al estudio durante 50 segundos- la dupla concursante no puede decidir retirarse con los premios acumulados hasta ese momento: si contesta mal una pregunta, pierde todo. Más adelante se abren otras posibilidades de arriesgar lo acumulado.
La variedad de los juegos propuestos, en la que se encuentran, entre otras posibilidades, pruebas con jueguitos electrónicos, vuelve muy atractivo el programa. Lo mismo el diseño del ámbito en que se desarrollan las competencias, muy funcional a las necesidades del certamen y a la vez visualmente agradable.
La labor del conductor, Chino Leunis, y su ayudante resultan correctas. Ambos consiguen enseguida relacionarse en diferentes planos de complicidad con los participantes, lo cual genera situaciones humorísticas que aportan simpatía a las emisiones. Las rondas de preguntas generan ese interés particular que provoca en el público este recurso desde que se inventó. Por su lado, los desafíos de destreza física generan la cuota necesaria de suspenso y adrenalina que va creciendo a medida que avanza la participación de los concursantes en el programa. Sin duda un maridaje acertado.






