
"Che, el hombre, el final"
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"Lo pusieron en la lavandería y mucha gente fuimos a ver. Nos compenetramos de eso, de que él representaba un rostro diferente, como si no hubiera estado muerto. Esos ojos... que atraían mucha atención... Su rostro reflejaba algo... él estaba como vivo, como si nos dijera: "Yo no estoy muerto"." Qué más decir después de estas palabras de Ligia Morón, campesina boliviana de Vallegrande, una de las tantas personas que pasaron y vieron -tanto como decenas de personas pasaron en fila y vieron-, en el piletón de una lavandería, el cadáver expuesto de Ernesto "Che" Guevara.
El hallazgo de la testigo es mérito de "Pacho" O´Donnell, que mientras reconstruía los pasos del revolucionario argentino para la producción de un nuevo libro aprovechaba para captar estas imágenes que hoy -por consejo de Hugo Di Guglielmo, productor asociado- constituyen el documental "Che, el hombre, el final", que esta noche, a las 21, se estrenará en la pantalla de Canal 9.
Claro que para reconstruir los últimos meses de la guerrilla del "Che" en la selva boliviana hasta llegar a su captura y muerte, y para recopilar los testimonios de quienes estuvieron realmente allí en sus últimos instantes, "Pacho" O´Donnell debió exceder largamente las fronteras de Bolivia. Así es como aparecen en este documental las palabras, desde Cuba, no sólo de la hija del "Che", sino, fundamentalmente, de su compañero de la última aventura revolucionaria Daniel "Benigno" Alarcón Ramírez, subordinado del "Che", sobreviviente de aquel día en que el ejército boliviana atrapó en su territorio a la veintena de guerrilleros.
Del mismo modo, en "Che, el hombre, el final" se puede escuchar el relato de Gary Prado, capitán del grupo Ranger, es decir, del hombre que atrapó al "Che". Desde su silla de ruedas, Prado -entrenado por un grupo de asesores norteamericanos encabezado por el ex boina verde "Papi" Sheldon- detalla hoy punto por punto cómo fue esa jornada en que localizaron al grupo guerrillero y cómo sucedió el fusilamiento de su líder, por órdenes de sus superiores.
Además de reconstruir los hechos de los últimos días de Ernesto Guevara, en esta realización O´Donnell logra establecer, no sólo desde la palabra, sino también desde una rica provisión de imágenes, el contexto político nacional e internacional que llevó al "Che" desde el Africa casi directo hasta Bolivia, apenas pasando unos días por la isla de Cuba (de incógnito, y caracterizado como "Ramón", de lo que también se exhibe material de archivo).
Leonardo Tamayo Núñez "Urbano" -otro sobreviviente guerrillero-, el mayor Miguel Ayoroa y el mayor Mario Vargas Salinas -ambos del ejército boliviano-, más múltiples testigos presenciales -como la maestra que visitó al "Che" durante su cautiverio en la escuela de La Higuera- y biógrafos especializados, completan las voces de "Che, el hombre, el final", una equilibrada reconstrucción documental con más información que interpretación, con más datos que emoción y una inteligente dosis de impacto.






