
Culpa y redención por el fracking
Pocos directores desconciertan tanto a los críticos como Gus van Sant. Por un lado, es venerado por los cinéfilos más exigentes con películas arriesgadas y experimentales como Mi mundo privado, Gerry, Elefante, Los últimos días o Paranoid Park. Por otro, a veces surge como un realizador bastante más convencional que suele hacer films por encargo con búsquedas más comerciales, como En busca del destino o Descubriendo a Forrester. En este segundo grupo se ubica también La tierra prometida (Promised Land), film escrito a cuatro manos y protagonizado por Matt Damon y John Krasinski.
En el tercer guión que escribió para Van Sant (ya había participado en la concepción de Gerry y de la multipremiada En busca del destino), Damon interpreta aquí a Steve Butler, experto de una gran corporación gasífera que se especializa en conseguir (en poco tiempo y a bajo costo) grandes extensiones de tierra para explotarlas con la cuestionada técnica del fracking. Con su compañera de trabajo Sue Thomason (una Frances McDormand que aporta sus habituales dotes de gran humorista) llegan a un pequeño pueblo rural de Pennsylvania para comprarles los derechos de perforación a los ganaderos de la zona.
Pero, claro, las cosas no les resultarán tan fáciles como parecían a los cínicos ejecutivos de ciudad, ya que -en la línea del cine humanista y moralista de Frank Capra- empezarán a aflorar en los protagonistas un sentimiento de culpa y una mirada cuestionadora y revisionista respecto de su proceder.
Además del trio protagónico, La tierra prometida contó con Rosemarie DeWitt, Scoot McNairy y Hal Holbrook en papeles secundarios. Tras su paso por el Festival de Berlín -donde recibió una mención especial-, la película llegará el próximo miércoles a los videoclubes argentinos gracias a una edición a cargo del sello AVH.
Una buena oportunidad para seguirle los pasos al multifacético Gus van Sant.
DVD / Blu-ray
- Los amantes pasajeros
Lejos del consenso crítico y la aclamación generalizada que generaron casi todas sus películas anteriores, el más reciente film de Pedro Almodóvar tuvo bastantes cuestionamientos. De todas maneras, su regreso a la comedia coral a partir de las desventuras de la tripulación y de los pasajeros a bordo de un avión que corre el riesgo de estrellarse tienen algunos pasajes y ciertas observaciones punzantes y provocativas. - Vino para robar
El director Ariel Winograd (Cara de queso, Mi primera boda) combinó comedia, romance y suspenso en esta historia protagonizada por Daniel Hendler y Valeria Bertuccelli, quienes más allá de la rivalidad que tienen deberán concretar juntos un complejo robo en Mendoza. La cuidada edición para el mercado hogareño tiene gran cantidad de extras.






