
El ángel de una "Mariana de casa"
"Mariana de casa", programa de actualidad, cocina y humor conducido por Mariana Fabbiani, con la participación de Martiniano Molina. Guión: Sergio Marcos. Producción creativa: Daniel García Moreno. Coordinador de producción: Omar Gianmarco. Producción general: Gastón Portal y Javier Castro Albano.
Nuestra opinión: bueno.
La imagen espontánea, jovial y siempre al borde del despiste de Mariana Fabbiani creció a la par de una carrera artística que en todo momento mezcló los aspectos profesionales con la vida privada.
Guiada por la habilidad de su futuro suegro, Raúl Portal, se convirtió en una graciosísima y muy eficaz partenaire del conductor de "Perdona nuestros pecados". A la vez, su festiva personalidad es funcional al perfil paródico, burlón y aparentemente anárquico que suelen exhibir las producciones de Gastón Portal, hijo de Raúl y novio de Mariana. Faltaba comprobar si con este mismo andamiaje era capaz de encarar el desafío de manejar por sí sola un programa. Por lo visto hasta ahora en "Mariana de casa", la prueba fue satisfactoriamente superada: Fabbiani tiene recursos para cargar sobre sus espaldas el peso de un programa diario.
Muy cómodamente, la conductora se instala en el mismo espacio con el que Maru Botana logró actualizar el clásico modelo televisivo de programa dedicado a la mujer.
Todo aquí es festivo y desde la superficie luce descontrolado. Predominan los colores fuertes, las cámaras nerviosas e inquietas reemplazan a los tradicionales planos fijos y son abundantes las ocasiones en las que quienes trabajan detrás de escena aparecen ocupando el centro. Estas irrupciones logran reforzar el espíritu informal de la propuesta, pero corren el riesgo de desgastarse rápido por la forma abusiva con la que se recurre al chiste interno.
Detrás de esta bien estudiada confusión, mientras Maru Botana siempre deja en claro que conoce de sobra las cuestiones de las que se ocupa, Fabbiani se presenta como una atolondrada "Mariana de casa" que tiene todo por aprender, actitud que no le impide solidarizarse con las jefas de hogar y responder con divertidas canciones armadas sobre la marcha a los consejos que le reclaman ante problemas cotidianos.
El programa recurre al prescindible (e inevitable) lugar común de los juegos con premios, pero sabe sacarle jugo a un grupo de muñecos de diseño ingenioso y a la espontaneidad de varios chicos que ensayan salidas humorísticas similares a las de "Agrandadytos", pero sin caer en las forzadas referencias sexuales o escatológicas inducidas por Dady Brieva.
Aunque por momentos cae realmente en el desorden que dice controlar, "Mariana de casa" es un pasatiempo que puede ser disfrutado por una audiencia muy variada en gustos y edades. Fabbiani es una chica con ángel, que derrocha gracia y autenticidad, y todos sus acompañantes tienen casi siempre en claro el lugar que ocupan. Incluso el cocinero Martiniano Molina, que sobrellevó algún tropezón inicial con el saludable gesto de saber reírse de sí mismo, pero hasta ahora no consiguió frenar el ímpetu de sus intervenciones.





