
La dueña llegó a su fin con una fiesta para sus fanáticos
Mirtha Legrand se encontró con su público para ver la conclusión de la serie con la que regresó a la actuación
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Anteanoche, cerca de las 21, la cola para ingresar al Opera Citi se extendía más de media cuadra. Los gritos se escuchaban a casi dos cuadras del teatro y en la entrada, aplastado contra las vallas, un gran grupo de adolescentes gritaba mientras el ídolo teen Peter Lanzani posaba ante las cámaras en la alfombra roja. Todos (hombres, mujeres y muchísimas jovencitas) esperaban que se abrieran las puertas de la sala para palpitar, junto a los protagonistas, el último capítulo de La dueña, la serie escrita por Marcelo Camaño (Montecristo, Vidas robadas) y emitida por Telefé, que significó el regreso de Mirtha Legrand a la actuación luego de más de cuarenta años.
Pasadas las 22, la diva de los almuerzos ingresó a la sala entre la gente y subió al escenario acompañada por buena parte de su elenco, entre ellos, Claudia Lapacó, Andrea Frigerio, Brenda Gandini, Carlos Portaluppi y Peter Lanzani, con algunas ausencias como las de Raúl Taibo y Florencia Bertotti.
Luego de las palabras de Tomás Yankelevich (Telefé), Martín Kweller (Endemol) y Nacho Viale, Legrand se dirigió a su público: "Yo no les puedo decir la emoción enorme que tengo. Tengo ganas de llorar –dijo la conductora y actriz–. Tengo tanto para agradecer a esta Sofía Ponte maravillosa. Es como si iniciara una nueva carrera, una nueva Chiqui Legrand".
En medio de los agradecimientos al elenco, la diva se permitió bromear con el público: "¿Ustedes vinieron por mí o por Peter Lanzani?", preguntó, entre risas.
Luego, antes de dar lugar a la proyección de los bloopers y del capítulo final, consultó a su público otra vez: "¿A ustedes les gustaría una continuación de La dueña?". Como era de esperar, la efusiva platea no tardó en responder que sí. "Como siempre les digo: todo lo que soy se lo debo al público de mi país... Pero también quiero que ustedes sepan que yo, Mirtha Legrand, les he dado mi vida", expresó, emocionada, antes de bajar del escenario. Esas fueron las mismas palabras con las que, casi una hora después, Sofía Ponte dio cierre a La dueña. El final tuvo los componentes esperados: el desenlace feliz para la pareja protagónica y el castigo a los villanos.
Los protagonistas finalmente descubrieron que el asesino de Federico Lacroix (hijo de Sofía Ponte, interpretado por Juan Gil Navarro) fue su propio hermano, Juan (Raúl Taibo). Pese al dolor, Ponte lo denuncia y él, junto a su abogado (Federico D’Elía), va a la cárcel. Teresa (Lapacó), perseguida por la muerte de su esposo y por casi haber matado a su hijo (Félix), se suicida. Amparo (Bertotti) y Félix (Vicuña) se ven, luego de meses de distancia, por una trampa piadosa que les tiende Sofía y, para alegría de las seguidoras, se declaran su amor. El capítulo cerró con una emotiva conversación entre Sofía y su chofer (Portaluppi) y con una escena en la que la protagonista recibe el premio a la empresaria del año.
Los momentos destacados
- En familia
Además de contar con la compañía de su nieto y productor, Nacho Viale, Mirtha estuvo acompañada por Juana Viale (una de las grandes atracciones de la noche) y Marcela Tinayre.
- Peter, centro de todas las miradas
Sin duda, la noche de La dueña en el Opera Citi dejó claro que el galán teen Peter Lanzani es una de las figuras más convocantes.
- El apoyo a Benjamín
Luego de que Martín Kweller hiciera una mención especial para Benjamín Vicuña, el público respondió con un fortísimo aplauso y gritos de apoyo para el actor.





