Los Soprano al ataque, por Azul
Después del éxito en el cable llega a la TV abierta la serie más original del momento
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Cuando se estrenó, en 1999, no hubo dudas. Había llegado el programa que marcaría un antes y un después en la televisión. "Los Soprano" era catalogada como la mejor ficción de la historia de la pantalla chica y semejante hipérbole hacia que su ausencia de la pantalla local fuera un error por reparar. Finalmente, hoy, a las 23, Azul Televisión emitirá el primer capítulo del ciclo que ya va por su tercera temporada en los Estados Unidos.
Producida por la cadena de cable HBO, la idea original de este drama -que retrata la vida de un mafioso de Nueva Jersey y las conflictivas relaciones que sostiene con sus dos familias, la criminal y la de sangre- es de David Chase, un descendiente de italianos que durante años intentó vender esta historia y que fue rechazado por todos los canales de su país. Muchos hoy estarán lamentando su decisión, porque la serie se convirtió en un fenómeno mediático que transformó a sus protagonistas, virtuales desconocidos, en estrellas.
Mezcla de película de gángsters y drama familiar, "Los Soprano" cuenta con un elenco de excepcionales actores que, de interpretar papeles menores en programas menores, pasaron a ganar premios, reconocimientos y fama gracias a sus personajes.
El microclima que muestra la serie tiene como eje a Tony Soprano (James Gandolfini), el jefe de la mafia de Nueva Jersey. Alrededor de él giran sus socios Silvio Dante (Steve Van Zandt) y Christopher Moltisanti (Michael Imperioli), entre otros, verdaderos estereotipos de los hombres de la Cosa Nostra. Impulsivos, sanguinarios y muy conscientes de su respeto por la familia, los lugartenientes del Padrino versión siglo XXI, también comparten su vida familiar, un ambiente tan descontrolado como el de los negocios sucios. Con ese cuadro de situación, Soprano se deprime y sufre ataques de ansiedad que lo obligan a una decisión extrema. Contra los prejuicios de su entorno comienza un tratamiento psiquiátrico con la doctora Melfi (Lorraine Bracco), que sin querer termina envuelta entre venganzas y odios mafiosos.
De mafiosos y divanes
Si bien la película "Analízame", protagonizada por Robert De Niro y Billy Crystal exploraba con humor el terreno de la mafia mezclada con los seguidores de Freud, en este caso esa es sólo una de las líneas de un guión construido sin fisuras. Otra, la principal, es la que muestra las relaciones familiares de los Soprano. Más allá de los problemas de toda prole, en este caso las cosas se complican. Tony Soprano tiene una esposa, Carmela (la maravillosa Edie Falco), que prefiere ocuparse de su fastuosa casa antes de pensar en cómo su marido se gana la vida. Junto a ella, los hijos adolescentes Anthony y Meadow apenas comienzan a descubrir su lugar en el mundo. Para completar la disfuncional familia, en la primera temporada de la serie aparecerá la abuela Soprano, una viejita nada adorable que vive deprimida y que terminará por conspirar para matar a su propio hijo. En ese papel aparecía la veterana actriz Nancy Marchand, que falleció antes del comienzo de la tercera temporada del programa. Su desaparición se resolvió mediante efectos digitales en los que se mostraba la muerte del personaje.
Si el árbol genealógico de los Soprano está repleto de violencia, lo mismo pasa con casi todas las escenas del programa, en las que los insultos, los tiros y las armas suelen estar en primer plano. Ese estilo de imágenes crudas y diálogos sin eufemismos le ganó al ciclo tantas felicitaciones como críticas. Entre ellas estuvieron las de varias asociaciones de ítaloamericanos que se quejaban por la imagen que pinta el programa. "Sé que algunas personas de la comunidad no están contentas, pero la serie muestra que el crimen no paga. No sé por qué son tan sensibles respecto a esto. No creo que nadie que esté mirando realmente vaya a creer que así es como son los verdaderos ítaloamericanos", dice Gandolfini a la prensa cada vez que se le pregunta por las controversias.
Lo cierto es que, ficción o realidad, nadie queda bien parado bajo la luz de la historia que cuenta este drama, en el que muchas veces la tragedia se mezcla con ciertos elementos de humor negro. Así, tal vez burlándose de su propio género, los gángsters del programa constantemente recuerdan escenas de la saga de "El padrino".
Pocas veces la televisión presentó un producto tan interesante, profundo y entretenido como "Los Soprano". Su éxito continuado se sostiene en su elenco estable, sus actores invitados, como Joe Pantoliano ("Matrix) o Peter Bogdanovich ( director de "Texasville") y una historia atrapante que sin contar con elementos demasiado originales logra una mezcla novedosa.
¿Cómo resumir el universo de los Soprano en apenas unas líneas ? Nada parece describir más acabadamente el atractivo del ciclo que una frase de su protagonista: "Oí que una vez David Chase dijo que este programa es sobre gente que se miente a sí misma, como hacemos todos. Se trata de mentirse diariamente y del desastre que se arma como resultado".
"Los Soprano" llega a la televisión argentina y sólo quedará esperar que la traducción al castellano que se escuchará por Azul TV no perjudique el ritmo de los textos y las escenas de una serie peligrosamente adictiva.




