
Una mirada mordaz al interior de la TV
El nuevo unitario de Carlos Sorín
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Cuando todavía el nombre de Carlos Sorín está muy fresco en la memoria del público -el lunes su película "Historias mínimas" obtuvo ocho premios Cóndor otorgados por la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina- el director llegará hoy, a las 22, a la pantalla de Canal 7, a través del ciclo "Ensayo".
Todavía con la emoción a flor de piel por los galardones recientemente logrados por su film, Sorín explica, durante un diálogo con LA NACION, que lo que se verá a través de la pantalla chica "es parte de un ciclo coproducido entre el Canal 7 y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales del que participan realizadores cinematográficos. Cuando fui invitado a integrarme a él, se me ocurrió un unitario titulado "Cómo hacer un programa de TV y no sucumbir en el intento", que presentí muy jugado, ya que lo armé como una humorada o, mejor, como un divertimiento".
-¿Este programa significa tu retorno a la televisión, luego de quince años de ausencia, cuando en aquella época accediste a la pantalla chica con "La era del ñandú?
-Debo confesarte que yo nunca estuve en la televisión, ya que es un medio en el que no me siento demasiado cómodo. "La era del ñandú" fue un falso documental que llegó al público a través de ese medio electrónico porque quería mostrarlo, y ésta era la forma más rápida de hacerlo.
-¿Qué te hizo, entonces, volver a la televisión?
-Vi varias veces el ciclo "Ensayo", que estaba totalmente dirigido por realizadores cinematográficos, y comprobé que en él había una gran prolijidad, unas ganas enormes de hacer televisión de una manera muy cercana al cine. Cuando me invitaron a participar de "Ensayo" se me ocurrió que la forma más sincera era concebir un unitario que, de alguna manera, radiografiase a la televisión actual, que la contemplase con cierta mordacidad, y así nació "Cómo hacer un programa de TV y no sucumbir en el intento". Mi trabajo se iba a titular "Clones", pero decidí cambiarlo luego de un accidentado rodaje.
Sorín se apresura a expresar que "Cómo hacer un programa de TV y no sucumbir en el intento" no es una burla despiadada a la televisión. "Estoy muy lejos de la agresión -puntualiza-, y lo que intenté con este unitario es reflejar los entresijos de un medio masivo que, muchas veces, pierde su rumbo entre tanta bambolla, caras bonitas y escasa sobriedad. Mi propósito fue anclarme en una especie de reality-show y a partir de aquí dibujar con humor zumbón los rincones más insólitos de esa "caja boba" que, nos guste o no, posee una existencia real y masiva. En definitiva, no pretendí ser cruel, sino realista, y el público juzgará si mi propuesta coincide con la de ellos."
El director de "La película del rey" (1985), "Eterna sonrisa de New Jersey", realizada en 1989 y nunca estrenada comercialmente en Buenos Aires, y de la multipremiada "Historias mínimas" se dispone a volver al cine. "El 3 de noviembre -dice- comenzaré el rodaje de "El perro", una historia que, como todas las mías, se desarrollará en la Patagonia con un elenco no profesional. "El perro" tiene características muy cercanas a las de "Historias mínimas", ya que habla de unos personajes próximos a los que conocemos todos los días. Pero antes de esta filmación haré la régie de "Arminda", de Gluck, en el Teatro Colón."
¿Y qué pasará con la televisión? Sorín responde con una sonrisa: "Deberá esperar a que me brinde alguna nueva ocasión para retornar a ella. Mi propósito no es el de obviar la televisión, sino simplemente deseo estar en la pantalla chica con lo que de verdad me interese. Puede ser que si el ciclo "Ensayo" continúa en el aire yo vuelva a él. De lo contrario, mi trayectoria continuará con la dirección cinematográfica, que me brindó grandes satisfacciones."
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