Terror en clave de humor
"Scream 3" (Idem, Estados Unidos/2000). Producción de Dimension Films presentada por Buena Vista. Fotografía: Peter Deming. Música: Marco Beltrami. Edición: Patrick Lussier. Intérpretes: Neve Campbell, David Arquette, Courteney Cox, Parker Posey, Patrick Dempsey, Scott Foley, Lance Henriksen, Jenny McCarthy, Liev Schreiber y Matt Kesslar. Guión: Ehren Kruger, basado en personajes de Kevin Williamson. Dirección:Wes Craven. Para mayores de 13 años. Nuestra opinión: buena.
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"Scream 3" resulta un digno cierre para una de las sagas más exitosas del cine de terror, pero queda a gran distancia de la audacia y la creatividad que entregaron las dos primeras partes, películas clave a la hora de explicar el resurgimiento que experimentó el género en los años 90.
Esta vez sin el aporte del cotizado guionista Kevin Williamson (una pérdida más que sensible), al talentoso director Wes Craven no le queda más que manejar con su habitual destreza narrativa y su sentido del humor los elementos que le proporciona una historia que repite demasiado los esquemas vistos en las dos entregas anteriores.
Más allá de la habitual y generosa mostración de cuerpos descuartizados, la fórmula Scream siempre se caracterizó por sus abundantes toques de comedia irónica, por su estructura de cine dentro del cine, por sus citas destinadas a los jóvenes cultores del género (aquí hay cameos de figuras como Roger Corman, Carrie Fisher y Kevin Smith, un tributo a Roman Polanski y referencias a otras trilogías como las de "La guerra de las galaxias" y "El Padrino") y por su satírica mirada respecto de las miserias de la farándula hollywoodense.
Gritos y puñaladas
La nueva historia se desarrolla en el marco del rodaje de... "Puñalada 3", una penosa producción de terror que recrea los sangrientos hechos vistos en las dos primeras partes de "Scream". Un terreno ideal para que los protagonistas revivan viejos traumas, para que Craven proponga guiños cómplices destinados a un público ya muy curtido y, especialmente, para la (auto)parodia.
Los cuatro sobrevivientes de las dos entregas previas aparecen con realidades muy distintas: Cotton (Liev Schreiber) se ha convertido en el conductor estrella de un talk-show televisivo; la ambiciosa periodista Gale (Courteney Cox) ahora colabora con la policía; el detective Dewey (David Arquette) es consultor de la producción de "Puñalada 3", mientras que la sufrida Sidney (Neve Campbell) vive, bajo un nombre falso, recluida entre pesadillas en un perdido paraje de California y se dedica a ayudar por teléfono a "mujeres en crisis".
Pero el enmascarado asesino sigue activo y se encarga de sembrar el caos en el set de filmación de "Puñalada 3", siguiendo paso a paso las escenas del guión. Pero todo se complica aún más, ya que existen tres versiones (para que el contenido no sea filtrado en Internet) y nadie sabe muy bien quién puede ser la siguiente víctima.
En esta verdadera cebolla cinematográfica (siempre hay a mano nuevas capas, referencias, paralelismos y vueltas de tuerca), los "viejos" actores de "Scream" se topan con los jóvenes intérpretes contratados para personificarlos en "Puñalada 3", generándose así enredos más cercanos al espíritu de una screwball-comedy que al de una típica historia de horror.
"Scream 3", en definitiva, no sorprende, pero entretiene. Deja una sensación contradictoria, agridulce. No es la gran película que Craven prometía, pero esos melancólicos precoces que son los fanáticos del género ya comienzan a extrañar una historia, unos personajes y una forma de entender y sentir el nuevo cine de terror.





