Jaula de grillos
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La canción (punk) sigue siendo la misma
Durante diez largos años, ska-p fue el desorden, el caos y la subversiónsonora residente en el patio trasero del rock español. Su mezcla precisa de punk, ska, hardcore y alegorías varias, convirtió a la banda de Pipí y cía. en una sucia bocota que vomitó proclamas combativas, se vanaglorió del consumo de marihuana y mantuvo cierta roña en un mercado dominado por la pulcritud del pop. Pero nada es para siempre. Ante la disolución del quinteto, quien fuera su segunda voz y showman incuestionable, no perdió tiempo y armó The Locos. Este puñado de fiesteros combativos acaba de lanzar Jaula de grillos, su disco debut, que incluye la participación del Gonzo Palacios, legendario saxofonista argentino, que tocó con Soda, Charly y Los Redondos, entre otros.
Aunque la propuesta suene renovadora, la obra de Ska-P sigue siendo tan potente que por momentos se vuelve peligrosamente influyente en su concepto musical, excepto cuando se acercan –con cuentagotas– a las orillas de la psicodelia y el dub. Conservando el plus que ofrecen los vientos y el carisma inigualable de Pipí, The Locos no pierde la gimnasia de bajar línea a puro ska-punk y apuntar desde el verbo a temas como el imperialismo ("Prepotencia mundial"), la televisión ("Paletovisión"), la ecología ("Madre Tierra") y la emigración ("La última valla"). De aquí en adelante, el desafío de The Locos pasará por despegarse definitivamente de la figura de uno de los números más revulsivos y renovadores de la escena del rock ibérico, cuya influencia aún se respira en las once canciones que forman este álbum. Mientras tanto, las crestas, la crítica social y la buena vida gozarán de buena salud. Joder. DANIEL JIMENEZ




