
Un libro en la cartera
Invitada a autoentrevistarse, Carola Reyna llega tarde a la cita que había concertado con ella misma. Con cara de apuro, se sienta y acomoda el abrigo, el libro y la cartera. Se pide disculpas: ¡Qué papelón! No sé qué me pasó. Pero cada vez que quedé en hacer la entrevista me distraje, me olvidé, y es la tercera vez que me dejo colgada. Se disculpa y, entonces sí, se dispone a preguntarse y contestarse. Para terminar, se saca una foto
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En un autorreportaje sin concesiones, la actriz reconoce que no sabe silbar ni dividir. Pero anuncia que sabe escribir de corrido al revés, que no es poco
- ¿Estás dispuesta a hablar de cualquier tema?
-No me preguntes si hice el amor en un auto. Ya lo contesté mil veces.
- ¿Y de qué te gustaría hablar?
-No sé. Estoy con ganas de trepar y tengo miedo de irme por las ramas.
Bueno, hablemos de perros, comidas, sueños, discos, viajes?
Tengo un perro que se llama Enzo y otro muy viejo que se llama Zangpho. Podría comer tallarines todos los días. A veces sueño que estoy soñando y que me despierto. No sé si tirar los vinilos que tengo guardados o comprar una bandeja para volver a escucharlos. Tengo que aprender a ir más ligera de equipaje.
- ¿Qué cosas simples no sabés hacer?
No sé dividir ni silbar ni caminar con tacos. No sé ubicar con rapidez el Este y el Oeste. Pero soy muy buena jugando al Scrabble y buena imitadora. Escribo de corrido al revés y tengo un olfato maravilloso.
- ¿Qué admirás de una persona?
-La cintura para los cambios y la capacidad de mantener vivo el deseo. Como mi amigo Ernesto, que el año pasado dejó la vida urbana y se fue a vivir con sus perros al campo. Cambió el gimnasio por levantar leña y hacer la huerta. Ahora tiene más tubos que nunca, y más tiempo.
- ¿Cine, teatro o televisión?
-Un libro en la cartera. No sé si es tanto así, pero estoy harta de que me pregunten semejante tontería.
- Bueno, no te pongas así?
-Ya sé, pero a veces soy indecisa. A veces digo a y entienden z. A veces no quiero parecer una sabelotodo. A veces no quiero dar una sola respuesta. A veces no sé qué decir. Ser de Aries me permite entrar y salir de los estados de ánimo con mucha facilidad.
- Menos mal. Si no qué susto?
-A mí me asusta que un día ya no podamos apagar el celular.




