
Un musical chiquito, pero muy chiquito
"Reviú". Libro y puesta en escena: Grupo Kill Bob. Dirección escénica, textos y letras en castellano: Daniela Trakál. Dirección musical, arreglos vocales y música incidental: Matías Ibarra. Con Matías Ibarra, Daniela Trakál y Mariela Carrera. Luces: Celina Alberto. Vestuario y utilería: Darío Pedreira. En El Piccolino. Duración: 100 minutos.
Nuestra opinión: regular
En estos momentos hay varios espectáculos en cartel que consisten en sketches musicales sin un hilo conductor. "Reviú" es eso. Tres intérpretes que cantan, actúan y bailan les ponen humor a melodías conocidas y llevan a cabo cuatro momentos y un final con una producción que no reparó en gastos.
Hay cuatro cuadros humorísticos, como "El consultorio del psicólogo", "La corte del rey", "El cielo" y "Un hombre nuevo", precedidos por temas cantados... ¡en inglés! ¿Por qué? Alguien habrá pensado que quedaba mejor. Pero no, desvirtúa totalmente lo que, bien o mal, es una creación nacional.
En los cuadros humorísticos desfilan algunos temas conocidos de Sondheim, Rodgers & Hammerstein y Bernstein, entre otros, pero con las letras adaptadas a la ocasión. En algunos casos, simpáticas, en otros no tanto. Otros clásicos son interpretados tal cual, con la traducción correspondiente, como "Mr. Celofán" o "Yo no me caso".
Falta un poco más
Pero "Reviú" se queda en el camino en aspectos fundamentales: estructura, dramaturgia y actuaciones. Las situaciones son simpáticas, pero no pasan de eso. A su vez, carecen de capacidad de síntesis. Hay buenos momentos, pero se prolongan demasiado.
Sobre el escenario se ve mucho entusiasmo y energía, pero no alcanza. Tal vez se podría haber trabajado un poco más la modestia para lograr un espectáculo menos ambicioso, que comprometa menos la capacidad de los intérpretes.
Los tres cantan bien, pero no son grandes cantantes y se sumergen en melodías nada fáciles y muy exigidas. Eso los deja en desventaja en varias oportunidades. Del mismo modo, en la actuación. Son simpáticos y, sin dudas, la comedia será lo suyo, pero con el correr del tiempo lo será más. En este sentido, la intérprete más consumada es Daniela Trakál, que también se hizo cargo de la dirección. Airosa en "Sooner or Later", resulta efectiva en el cuadro "un hombre nuevo". Entretanto, hizo lo que pudo en la dirección. El espacio escénico está perfectamente aprovechado y acomodó bien los desplazamientos y coreografías. Pero faltó algún ajuste en lo interpretativo. Lo mejor del espectáculo es el ingenio puesto en el diseño de los materiales escenográficos y en el vestuario. Darío Pedreira hizo un trabajo muy interesante basado en una estética cercana al dibujo animado y la caricatura.
Todo puede sonar duro, pero corresponde decir que los artistas nuevos de musical hacen. Y se hace también equivocándose. Seguramente la próxima será mejor.





