
Varela, del tango a la murga
La cantante prepara dos discos con expresiones musicales del Río de la Plata.
1 minuto de lectura'

La cantante Adriana Varela se encuentra muy concentrada en el estudio. Pero no está preparando exámenes -sus años de maestra y de fonoaudióloga quedaron atrás hace mucho tiempo-, sino terminando dos nuevos proyectos discográficos: uno bien tanguero, donde la acompañan un seleccionado de maestros; y el otro más rioplatense, con la producción artística de Jaime Roos.
En diciembre último, después de cerrar con un show en el Obelisco el primer festival Internacional de Tango en Buenos Aires, Varela comenzó a grabar un álbum de "tango puro" con los arreglos de Leopoldo Federico y la participación de Néstor Marconi, Osvaldo Berlinghieri y Juanjo Domínguez, entre otras figuras. "Bueno... los mejores -dice para resumir elogios-. Todavía no sé cuándo va a salir, ni siquiera tenemos el nombre, aunque tendrá algo que ver con el alma, el cuerpo y el ser", adelanta la cantante.
Sin embargo, sus versiones de algunos temas incluidos en ese repertorio ya fueron presentadas en Brasil, durante la última noche del Segundo Festival Buenos Aires en Porto Alegre. "La gente de acá es muy sensible -aseguró Varela a La Nación , pocas horas antes de subir al escenario Teatro San Pedro de Porto Alegre-. Este público tiene que ver con el de Montevideo y el de Buenos Aires. Somos portuarios. Y creo que hay un lenguaje común que no tiene que ver con una lengua sino con los códigos, con lo sureño y, también, con lo progre. Hoy el tango es progre".
Según Varela, la música del dos por cuatro volvió a ser algo "pesadito porque te la dice, frentea y no la disfraza. Además, en esta época los modelos del Norte son poderosos, perfectos, hermosos, distantes y, fundamentalmente, prescindentes, porque no necesitan de nadie. En cambio, el tango propone agarrarte de la cintura y hablar del otro. Lo anecdótico tiene que ver con el paisaje y hablar el otro es lo conceptual y lo que reivindica al tango".
"Cuando suena el río"
Sin dudas, su pasión por el tango es cada vez mayor, aunque desde hace algunos meses también le entrega el corazón a otras músicas que se cultivan a orillas del Río de la Plata. Hace pocos días terminó de grabar una placa con la dirección artística del uruguayo Jaime Roos, que podría llegar a las bateas en agosto.
Se trata de un disco con música rioplatense que incluirá candombes "muy representativos de Montevideo", milongas, algunos tangos con Federico, Oscar Giunta y Marconi,"Garúa" junto a la Orquesta Filarmónica de Montevideo, y un tema de Roos instrumentado como murga argentina, donde participan los Amantes de La Boca.
"Hicimos un trabajo arqueológico porque, más allá de Artigas, esta historia del Río de la Plata para mí era desconocida. Pero cuando lo descubrí me di cuenta de cuánto tenía que ver conmigo. Y a Jaime le pasaba lo mismo con el tango. Por eso dijimos: "Tenemos que hacer el disco del Río de la Plata que todavía no se grabó".
Así surgió esta sociedad musical que tiene a Varela como intérprete y a Roos como un apasionado productor artístico. "Jaime se metió en la murga argentina, y tomo lo elemental, lo primario y lo salvaje para plasmarlo en el disco. Por otra parte, los dos tenemos un perfil ideológico-artístico muy parecido: la llegada del fin de siglo y la idea de recuperar. Porque, evidentemente, hay algo que no ha quedado claro."
-¿Qué cosas hay que recuperar?
-Olores, colores, identidades. Todo lo que tiene que ver con lo real, que no es aquello que te pasan por televisión ni lo que está dentro del marketing. Tengo la necesidad y el gusto de ir por el costado, por donde va la realidad, eso que está en los barrios: la calentura, la cercanía, el tacto. Cosas que no aparecen en lo virtual. Cuando te venden fantasías la frustración puede ser paralizadora, y ahora tenemos que hacer lo contrario. Movilizarnos, ir a una manifestación, sentir a una mujer o a un hombre o escuchar la música que nos gusta.
-Cinco años atrás, con su disco "Maquillaje", propuso un tango revitalizado que la ubicó como una de las artistas más promisorias del género. ¿Cuál es el lugar que ocupa hoy?
-Estoy en el mismo lugar, lo que no significa haber paralizado cosas. En este caso el mismo lugar significa el mismo camino. Si hablamos de posicionamiento internacional, sin dudas, es otro. Aunque a veces siento como si no me creyera que estoy en un lugar, en cierto sentido, importante. Antes de subir al escenario llamo a casa para saber cómo están las cosas, si los chicos volvieron. El principio de realidad de cualquier mujer no lo pierdo. Por eso creo que la gente que me elige es como yo.
-¿Cuál es el camino?
-Uno que se puede transitar apasionadamente, sin mirar por dónde va lo marketinero . Cuando no cantaba, escuchaba aquello que no consumía la mayoría. Ahora no sería público de Ricky Martin. Ojo que no le resto importancia al tipo, pero sin dudas, yo fui público de otra gente que no tenía detrás un aparato tan grande. Y hoy soy una artista espontánea, no inventada. Lo mío se difundió de boca en boca hasta que un día explotó. Llegué a tocar en Barcelona en el mismo escenario donde se presentaron desde B.B. King y George Benson hasta Cesaria Evora. No sé exactamente si la gente quería tango. En todo caso, quería a Adriana Varela que canta tangos.
-¿Su público sería el mismo si interpretara géneros muy distintos del tango?
-Sí. Pero no es momento todavía. Además, en las murgas, los candombes y las milongas que grabamos con Jaime soy muy tanguera cantando.
Epocas
Adriana Varela asegura que tiene con muchos jóvenes una pasión en común: "Nos gustan los mismos tangos, los del veinte, del treinta y del cuarenta. Entonces Buenos Aires era muy bohemia". Para la cantante, la Buenos Aires de esa época tenía más pasión: "Las personas eran más mandadas. Cuando llegué al tango me enamoré perdidamente de esos hombres grandes con palabra, honor y con un sentido de la ética ya perdido. En aquella poesía está la palabra de esa gente".





