Viaje al centro de los estudios de Andy Serkis

El actor de El señor de los anillos apuesta al futuro: montó en Londres un taller de captura en movimiento
Álvaro P. Ruiz de Elvira
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23 de febrero de 2015  

LONDRES (EL PAÍS).- No es la tecnología, son las emociones. No son los efectos visuales, es la actuación. En el estudio The Imaginarium están creando una parte del cine del futuro, pero volviendo a lo elemental. Tienen sólo tres años en el campo de la captura de movimiento, pero ya están inmersos en algunas de las mayores producciones de Hollywood, como Los Vengadores o Star Wars. Y es que, pese a su corta vida, cuentan con los 15 años de experiencia del fundador de la empresa, el actor Andy Serkis.

Desde que fue elegido para crear el alma y la voz del personaje de Gollum en El Señor de los anillos, Serkis ha participado en la evolución de la forma de trabajar con personajes virtuales a través de sus actuaciones como King Kong o como el chimpancé humanizado César de la nueva franquicia de El planeta de los simios. Un trabajo por el que lleva meses luchando, junto a Fox, para que su actuación sea equiparable a la de cualquier intérprete y pueda optar algún día a un Oscar de actuación. El trabajo de Serkis y la defensa que hace de él se comprenden mejor con una visita a la compañía que fundó con el productor Jonathan Cavendish en los míticos estudios Ealing de Londres.

The Imaginarium es pionero en Europa en el desarrollo de nuevas técnicas de captura de movimiento y además de Serkis cuenta con la maestría de otros profesionales, como el director del estudio, Johl Garling y el de proyectos, Ants Farrell, anfitriones del recorrido.

A través de una doble puerta se accede al corazón del estudio, una sala diáfana de 60 metros de ancho por 70 de largo y unos 12 de alto con las paredes cubiertas con telas blancas. En un lateral hay un puesto de seguridad con una docena de computadoras y en el centro un área delimitada con cinta azul. Allí se trabaja con los actores. Alrededor cuelgan 50 cámaras en tres niveles diferentes.

"Usamos la tecnología para sacar lo mejor de la interpretación del actor", explican los responsables del estudio. Los actores llevan puesto un traje de lycra con 60 marcadores reflectantes pegados con velcro. El medio centenar de objetivos, rodeado cada uno por un anillo de leds, dispara un rayo infrarrojo que rebota en cada sensor que lleva el actor. Toda la información se procesa en una computadora para recrear un modelo en tres dimensiones. "Obtenemos una representación sencilla del esqueleto, como si fueran huesos. Eso lo pasamos por otro software, en el que ponemos una capa nueva que podemos tratar a escala", explican mientras muestran en una pantalla un ejemplo de un actor moviendo un personaje virtual que se asemeja a Godzilla.

Los intérpretes tienen que imaginar todo, pero pueden ver en tiempo real en una pantalla sus movimientos ya representados con una versión tosca de su personaje creada en la computadora. "La idea es que los actores puedan estar en el escenario y verse a sí mismos, llevar un personaje haciéndose una idea de los límites, ver cómo son de grandes, cuánto pesan, incluso lo rápido que se pueden mover". Hasta hace poco estas secuencias se grababan en tres tomas diferentes.

"El foco está en que los actores se concentren en actuar", explican los responsables del estudio, mientras recorremos el espacio dedicado a las grabaciones. "Por eso hacemos hincapié en la captura facial." El actor lleva en el rostro muchos puntos de referencia que son registrados por una pequeña cámara que lleva anexa a un casco. El más mínimo gesto se refleja en el personaje creado por computadora. Aquí es donde Serkis suele hacer más hincapié en la defensa de su trabajo como una actuación más. "No hay diferencia entre lo que Andy hace en el set vestido con un traje gris a lo que puede hacer un actor con una máscara o maquillaje", defienden Garling y Farrell cuando se les pregunta por la posibilidad de que Serkis sea nominado a un Oscar.

Tanto Garling como Farrell se excusan de no poder dar detalles de todo lo que han hecho e innovado el último año para Star Wars y Los Vengadores. Y menos aún hay forma de sacarles información de El libro de la selva, la primera película propia del estudio y que supone el debut como director de Serkis (que ya ejerció de director de la segunda unidad en El Hobbit). Se sabe que el actor interpretará al oso Baloo y que lo acompañarán grandes nombres como Christian Bale, Benedict Cumberbatch o Cate Blanchett. Lo que no cuentan es si se vestirán de lycra, si registrarán sólo los gestos faciales o si sólo pondrán las voces y la captura del movimiento se hará con otros actores. El hecho de ver a estrellas de Hollywood trabajando de esta forma sería el impulso definitivo para que este tipo de interpretación sea mejor aceptada a nivel profesional.Lo que diferencia a The Imaginarium de otras compañías de su tipo es que está dirigida por un actor que conoce el medio y que, a la vez, está al tanto de la parte tecnológica.

Georges Méliès decía que las películas tienen el poder de capturar los sueños. En The Imaginarium quieren capturar el cine a través de la imaginación con la vuelta a lo más básico: actuar con emociones.

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