
Villamil y Santamaría, amigos del alma
"El torniquete", en renovada versión
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Dos actores amigos -Vando Villamil y Carlos Santamaría- se reencuentran por estos días en el escenario. El espectáculo que los une es "El torniquete" de Víctor Lanoux y la dirección es responsabilidad de Maximiliano Paz. En 1989 ellos habían estrenado este texto en Buenos Aires. Por entonces hicieron funciones en el teatro Espacios y en el Payró. Luego llegó una gira en el exterior y la posibilidad de presentar el trabajo en el Festival Internacional de El Cairo, pero la guerra del Golfo frustró el proyecto de viaje.
Transcurrieron catorce años desde entonces, Villamil y Santamaría consolidaron sus carreras. El teatro, la televisión y el cine les aportaron mayor experiencia y en esta temporada deciden retomar "El torniquete". Las funciones comienzan esta noche en el Club del Bufón.
Carlos Santamaría participa hoy del ciclo televisivo "Sol negro" y prepara una ficción de Endemol, mientras que Vando Villamil se apresta a filmar "Roma", la nueva película de Alfredo Aristarain y una opera prima de Nico Tuosso.
Aquellos debutantes que en el 89 se jugaban con su proyecto independiente parecen no haber perdido las mañas y tampoco las ganas. Juntos volvieron a ponerse en productores ejecutivos para reponer un trabajo que los ayudó a diseñar su camino por el teatro.
"Volver a "El torniquete" es como reencontrarse con el primer amor, pero ya grandes -comenta Vando Villamil-. Es una experiencia recomendable para cualquier actor. Lo que vamos haciendo en nuestras vidas no deja de pertenecernos nunca y nunca uno se aleja del todo de las cosas. A medida que fuimos transitando estos personajes recuperamos su alma, como si nunca hubieran dejado de estar en nosotros".
"Si bien por entonces estuvimos dos años con el espectáculo, no hicimos muchas funciones -recuerda Carlos Santamaría-. Y al cabo de estos años mucha gente nos pedía que volviéramos a hacerlo, pero no encontrábamos la motivación. Pero después del atentado a las Torres Gemelas algo se abrió y la pieza recuperó su vigencia."
Pieza sin moraleja
"El torniquete" cuenta la historia de Juan y Pedro encerrados en un refugio nuclear luego de una explosión. Se trata de una pieza antibelicista, pero sin moraleja; es una comedia dramática que propone un juego muy intenso a los intérpretes y una reflexión profunda al espectador.
"Cuando la estrenamos la posibilidad de una hecatombe nuclear era muy hipotética -dice Vando Villamil- . Pero después del 11 de septiembre de 2001 todo se hizo más latente. Recuerdo las sensaciones que nos dejó a todos. Fue un hecho espectacular; uso esa palabra porque así fue concebido, en vivo y en directo. La paranoia que nos provocó; parecía que todos tenían armas bacteriológicas y nucleares. Uno se preguntaba: ¿qué hago con este nuevo mundo?, ¿vale la pena hacer teatro, tiene sentido? Y sí, ahí reapareció "El torniquete"."
Juan y Pedro
En un mundo en el que parecería que todo está acabado, Juan y Pedro, personajes de la pieza, exponen sus miserias humanas. "La relación entre ellos es muy básica -apunta Santamaría-. Uno es un pseudointelectual y el otro más llano. El primero trata de imponerse sobre su compañero. Están en una situación límite y, sin embargo, aparece esta cuestión de querer prevalecer por sobre los demás."
"Un torniquete -agrega Villamil- es un elemento para apretar, para ajustar, pero con la intención de salvar, se puede usar para cortar una hemorragia, por ejemplo. Y esto es la pieza, te muestra una salida, habla de la necesidad de ir hacia un lugar distinto, porque por este camino la cosa no está funcionando."
Ambos coinciden en que esta obra les posibilita "jugar un juego que nos gusta jugar". "Como somos muy amigos nos conocemos mucho y esto nos da mayor seguridad", comenta Carlos Santamaría. "Creo que lo más importante en el escenario sucede entre dos actores. Conocerse tanto, en este caso, le aporta al juego una soltura muy grande", finaliza Vando Villamil.





