
"Yo soy la televisión"
A poco de debutar en América, Gerardo Sofovich dialogó con La Nación y se defendió de las críticas a sus programas: "Toda mi vida he tratado de hacer TV con buen gusto y de educar"
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Para alguien que decidió, hace 38 años, meterse en la TV con el propósito de ser exitoso y vivir bien, debe de ser difícil convivir con la idea de que existe una envidia organizada y una absoluta falta de reconocimiento de sus pares. Sobre todo si, como ocurre con Gerardo Sofovich -que el próximo 15 de marzo estrenará por undécima vez "La noche del domingo", pero en América-, esa sensación transita en el carril paralelo a una certeza que lo hace decir, sin pudor: "Yo soy la televisión argentina".
De todas maneras, él asegura que no le molesta "la incomprensión" en el mundo televisivo ni la "persecución" en los pasillos políticos. En el primero de esos lugares, está convencido de que es víctima "de la envidia por llevar más de tres décadas de éxito ininterrumpido". En el segundo, asegura que todo se debe a su amistad con el presidente Carlos Menem.
Y como la palabra humildad es una de las que difícilmente figuren en su léxico, especula: "Decir que yo consigo trabajo por mi amistad con Menem, es una ridiculez. Yo siempre digo: Menem conseguía reportajes por su amistad conmigo".
Con esas palabras enfrenta las denuncias por enriquecimiento ilícito y otros males durante su gestión en ATC. Y también todas las acusaciones que florecieron alrededor de su cruzada por un zoológico privado.
"Los periodistas, y Chacho Alvarez en particular, no pueden decir que yo me hice rico en ATC. No pueden desconocer -sí pueden desconocer porque tienen ganas de hacerlo- que yo me hice rico porque hice las películas más exitosas del cine argentino, porque he sido el empresario más exitoso de Mar del Plata, porque he manejado el Maipo y el Astros en la etapa más fenomenal de la revista argentina...", enumera, sin dar lugar a la interrupción, mientras fuma uno de sus habanos favoritos.
Todo bajo control
En su guarida de Recoleta, una oficina en el piso 14 de Quintana al 500, Sofovich evidentemente se siente a sus anchas y protegido contra todos los ataques de este mundo.
Sus iniciales en la puerta de hierro blindado; las cámaras vigías que controlan el hall, la oficina de su secretaria y hasta la sala de espera, y que reproducen a los visitantes en el monitor que tiene sobre su escritorio; sus cuadros dedicados; sus cinco televisores encendidos; sus planillas de rating sobre el escritorio y sus premios, exhiben parte de esa obsesión que él mismo reconoce por tener todo bajo su exclusivo control.
Obsesión que se extiende, obviamente, a sus programas de televisión, a sus contratos y hasta a la producción de cada uno de ellos, parte comercial incluida.
Mientras encendía más de diez veces el mismo habano, Sofovich dialogó con La Nación sobre esta nueva etapa en América, opinó de la política, los negocios, los éxitos (no los fracasos) y, sobre todo, disparó contra todos los que él supone sus "injustos" enemigos.
"Yo siempre hice éxitos populares, pero nunca fui populachero. Y esto tiene que ver con la campaña que hacían cuando yo tenía el Zoológico. Yo estoy orgulloso de lo bueno que está el Zoológico. Pero qué decían todos: Sofovich quiere llevar choripán y bailanta al Zoológico. ¿Qué tengo que ver yo con el choripán y la bailanta, además de que me guste el choripán porque soy uno de esos tipos que, sin snobismo, pueden saborear el caviar y el choripán con chimichurri? La verdad es que en todos mis programas siempre he tratado de educar, y eso no me lo puede negar nadie. En "Polémica en el bar" mostré pintura argentina. Fui el primero en llevar música clásica, tenores...
-¿El juego de la manzana o las pulseadas son educativas?
-Toda mi vida he tratado de hacer una televisión con buen gusto. Y como elegí ser popular porque era la vía del éxito, me lo reprochan. Está bien, hice pulseadas, pero también hice qué sabe usted del idioma, para corregir el uso del idioma. Y en 1997, el bloque de Javier Portales con la alumna, estaba exclusivamente dedicado a contarle el público una de las grandes obras de teatro. Siempre tuvo ese ingrediente...
-¿Usted considera de buen gusto poner una cámara que enfoca desde abajo la entrepierna o la cola de una mujer?
-Ustedes mezclan. Me comparan con aquellos programas que ponen la cámara desde adentro de las polleras de la mujer. En mi programa eso es apenas un flash. Yo tengo los dedos nerviosos, muevo mucho las cámaras y tengo muchos cortes. Por eso, eso es apenas un flash.
La verdad es que los programas de bailanta se copiaron de mí. Yo dirijo las cámaras desde hace treinta años y todos esos encuadres lo copiaron de mí. El erotismo es un ingrediente de nuestra vida y es diferente de la pornografía. Todos los entretenimientos que se hacen en la TV argentina o son robados o son royalties comparados en el exterior. En cambio, en los míos, todos los entretenimientos que hago desde hace diez años los inventé yo: la manzana, hoy estamos de remate, el buen uso del idioma.
-Usted repite siempre que no le reconocen sus méritos. ¿Por qué cree que ocurre eso?
-Porque no tienen ganas.
-¿Y por qué no tienen ganas?
-Porque no soy homosexual, porque soy exitoso hace treinta y ocho años y especialmente porque en estos últimos años adquirí una actuación política y soy amigo del Presidente. Esto no me lo perdonan.
-Alguna vez se definió como demócrata social, después como independiente. Teniendo en cuenta su relación con Menem, ¿hoy dónde se inscribe?
-Soy independiente y ese es uno de los lugares más difíciles de mantener.
-Sin embargo, frente a Menem, tiene un apoyo incondicional...
-Es que ustedes no saben la intimidad de mi relación con el Presidente. Yo no dejo de ser un independiente que ahora reconozco que era esto lo que yo quería para el país.
Una nueva apuesta
-¿Por qué decidió pasar a América y dejar Telefé?
-¿Cuándo me vieron a mí sin trabajo? Eurnekián me ofreció una oferta importante. Y fíjese que sigo cenando con Gustavo Yankelevich, de Telefé, que es muy amigo mío.
-¿No le preocupa compartir la pantalla con opositores suyos?
-Es lo mismo que ocurrió con Mauro Viale. Depende de quién me ataque, voy a contestar. Cuando la crítica es leal, me la banco, si no, contesto con un Exocet.
-Y la parodia que hizo Jorge Lanata sobre su programa, en "Día D",¿cómo la recibió?
-Me dio tristeza por él. Sobre todo desde que me enteré de la carta que envió al canal donde cuenta que la proyección para este año de recaudación publicitaria para su programa era de diez millones de dólares en el año. Y cuando pienso además que eso no es una cooperativa donde el dinero se reparte entre todo el equipo de producción, muestra la hipocresía que tiene este personaje. El me usa a mí como escudo para concitar una campaña de apoyo para que se lo mantenga en el canal. Y como de pronto, eso coincide con que Eurnekián me contrata, me utiliza a mí como escudo y él queda como la prenda de cambio por la licitación de los aeropuertos.
-¿No se cansa de repetir la misma fórmula de "La noche del domingo" por onceava vez?
-Yo siempre digo: no hay chistes viejos, hay públicos nuevos.
-Usted dice que empezó en este negocio para vivir bien y para ser exitoso...
-No pido perdón por eso...
-...Pero, si, como usted dice, lo envidian y no lo reconocen. ¿Cree que ha logrado eso que quería?
-Sí claro. Vivo bien y soy exitoso dentro de la televisión, Y dentro de la política también porque, ya antes de Menem, los políticos tenían que cuidarse de este loco que decía cualquier cosa de los gobiernos. Eso tampoco lo valoran: que mandé a la m.... a un coronel que ponía la pistola en mi escritorio. Estoy muy contento con mi vida porque abracé con pasión el espectáculo, manejé la TV, el teatro, el cine, la radio. Y lo que me produce escozor es la falta de reconocimiento.
-¿Volvería a meterse en el negocio editorial, como ocurrió con "El Expreso"?
-No. Y por lo mismo: la falta de pergamino. Cuando abrí nadie dijo: que bueno Sofovich que crea fuentes de trabajo, pero cuando tuve que cerrar tuve a toda la Utpba con sus bombos y manifestaciones. Y por otro lado, hace treinta ocho años que estoy en la TV. Soy la televisión argentina, soy de lo poco que queda y estoy vigente.
-¿Reconoce algún error en toda su carrera?
-Debo haberme equivocado. Te veo venir... Al decir que soy la TV argentina quiero decir que formo parte de la historia argentina. De los 43 años de la TV argentina yo pasé ahí 38. Y que hoy me ofrezcan un contrato aún más ventajoso del que ya tenía significa algo ¿no?
-¿Qué le interesa más: la TV o el rédito económico que le da la TV?
-Me interesa obtener réditos de lo que me apasiona.
-¿Cada vez más réditos?
-No es que me preocupa ganar cada año más. Voy a ganar de acuerdo a lo que estoy acostumbrado a gastar.
-Que esta vez es más de lo que le ofrecía Telefé...
-A oferta igual hubiera ido con Eurnekián, porque América significa un desafío. Gustavo Yankelevich tiene la vaca atada, tiene el canal líder y sabe cómo mantenerlo. Eurnekián, en cambio, consigue el milagro de poner a su canal más cerca del tercero que del cuarto.
Yo, que he sido el rey del rating, reconozco que ahora estoy detrás de Marcelo Tinelli y de Susana Giménez. Pero ocurre que esta vez, en vez de ser cola de león, quiero ser cabeza de ratón.
Ya que Alejandro Romay se retiró de la televisión, ¿se considera usted uno de los últimos dinosaurios del medio?
-Creo que soy un dinosaurio muy vigente. Ojalá los dinosaurios hubieran tenido la salud que tengo yo profesionalmente porque todavía los tendríamos pastando en las llanuras.
Un diccionario a la manera del animador
Gerardo Sofovich tiene respuestas para todo. Yle gusta ser muy locuaz a la hora de hablar de amores, odios y pasiones con nombre y apellido: l Carlos Menem: "Es un amigo que llegó a ser presidente. Soy su amigo desde hace 25 años. No soy su recomendado. Menem estaba terminando de estudiar abogacía cuando yo empecé en la televisión".
l Nueva reelección: "En lo íntimo de mi corazón quiero que Menem sea reelegido nuevamente. Si Menem está tan desacreditado y tiene bajos índices de apoyo, ¿qué más quieren de un candidato con tan pocas posibilidades? ¿Por qué no dejar que el público elija, digo, que el pueblo elija?".
l ATC: "Una gestión que encaré como acto de servicio, por mi amistad con Menem, pero pensando que se podía hacer algo con el canal. Al año me fui porque realmente era inviable. Y yo sé por qué es inviable. Pero no lo puedo decir. Y creo que hoy lo más saludable es la licitación. El que invierta en entrar como sexta TV abierta va a crear puestos de trabajo, pero hay riesgo empresario. Y va a existir la oportunidad, por medio de la onda de canal 4, de hacer un canal cultural. Pero ese canal no tiene que tener a Sofovich ni a Marito Sábato a la cabeza".
* Acto de servicio: "No aceptaría ningún acto de servicio en la función pública, aun si me lo pide el Presidente. No se pueden hacer actos de servicio desde un lugar tan vulnerable como el mío".
- Chacho Alvarez: "Es un insolente en cuanto atribuye que yo me enriquecí con ATC. Como yo he sido mucho más constante que él, tengo la misma gente que trabajaba conmigo desde siempre. El cambia de pareja política a cada rato. Ahora es el manager de Graciela Fernández Meijide. Cambia de partido político, de mujeres, no tiene constancia en su vida. Siempre va montado en alguien: se montó primero en Menem, después se montó en la figura de Pino Solanas, después quiso a Bordón, e incluso esta vez, que es la primera que gana personalmente, gana por lo que yo llamo una maniobra personal para quedarse con el partido. Por eso manda al muere a Fernández Meijide contra Chiche Duhalde, para quedarse él con el partido. La mandó a que fuera segunda, pero le salió mal".
* Alberto Olmedo: "Con Olmedo, cada vez que estrenábamos una película la crítica hablaba de la chabacanería. Cuando murió el pobre negro, empezaron a decir que era un genio...Pero yo no tuve nada que ver, todo se le ocurría a él".
- Mujeres: "Que me guste la mujer no es un defecto. Amo la belleza en todas sus manifestaciones. Aun en el nivel de mis secretarias, que es el nivel más bajo del escalafón, yo voy fabricando un código personal con cada una de ellas de acuerdo con su personalidad. Yo cuido a Panam, que este año ha hecho reportajes por todos lados. Las cuido. Yo tengo una ternura con cada uno de los personajes que manejo. Las chicas de la peluquería de Don Mateo dejan mal parado al macho. Y siempre le digo a mi hijo: cuando ya sea un viejo baboso, intername. Pero eso sí, con dos o tres enfermeras muy lindas".
l Exito: "El éxito es la votación. Es lo que tiene repercusión. Pero hay que tener espíritu democrático para entender el éxito de los demás. Yo soy exitoso: están las cifras para demostrarlo".
l Proyectos: "Personalmente, lo que me gustaría es morirme haciendo mi programita periodístico. Porque, además, hago buenos reportajes, soy buen reportero, buen entrevistador".
l Futuro: "Nunca me veo en el futuro. Soy un gran improvisador, respondo a impulsos. Quizá vuelvo a un año sabático o vuelvo a hacer cine. Pero no planteo el futuro. Ahora voy a América, pero el año que viene no sé".





