Carlitos Tevez: la serie que muestra su lucha contra la adversidad

El jugador de Boca y el actor Balthazar Murillo, durante el rodaje de Apache: la vida de Carlos Tevez
El jugador de Boca y el actor Balthazar Murillo, durante el rodaje de Apache: la vida de Carlos Tevez Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi
Alejandro Lingenti
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2 de junio de 2019  

"Si no fuera por el fútbol, yo hubiera terminado como muchos chicos de mi barrio: estaría muerto, en cana o tirado en la calle drogado". Eso dijo alguna vez Carlos Tevez en una muy buena entrevista con La garganta poderosa, revista dedicada a la cultura villera. Tevez contó en aquella oportunidad unos cuantos detalles de una vida difícil, la que precedió a su transformación en gran estrella deportiva, cargada de gloria y de la devoción de miles y miles de fanáticos.

A partir de 2001, cuando tenía apenas 17 años y debutó en la Primera de Boca, Carlitos -el apelativo con el que lo conocen casi todos, el que de hecho lleva hoy estampado en la camiseta que usa del club de sus amores- empezó a tejer una historia de hazañas que lo llevó a conseguir lo que pocos futbolistas logran: ser ídolo en varios clubes del mundo. Es adorado en Boca, pero también en San Pablo, donde conquistó el corazón de la torcida del Corinthians, ganó el Brasileirao 2005 y fue recibido en el Planalto por el entonces presidente Lula, conocido fanático de ese popular equipo paulista. Después, pasó por el West Ham y fue pieza clave para salvarlo del descenso, un primer paso virtuoso de su notable trayectoria en la Premier League. En el Manchester United, donde fue compañero de Cristiano Ronaldo, ganó cuatro títulos locales (dos Premier League, una Copa de Liga y una Community Shield) y dos internacionales (la UEFA Champions League 2007-08 y el Mundial de Clubes 2008); en 99 partidos, hizo 34 goles y se ganó el cariño de la gente, pero tuvo algunas diferencias con la dirigencia del club y se tuvo que ir. Su destino inmediato fue el otro club de esa ciudad inglesa, el Manchester City, donde su paso fue rutilante, pero también tuvo una conclusión accidentada: fue una pesadilla para su exequipo (le hizo los dos goles con el que el City eliminó al United de la Carling Cup en un partido caliente en el que discutió con varios excompañeros en cancha), se convirtió en el primer argentino que logró ser el máximo goleador de una temporada (2011) y hasta motivó a Noel Gallagher, el famoso guitarrista de Oasis, a decir que lo votaría para el cargo de Primer Ministro. Un incidente con Roberto Mancini, el técnico italiano, derivó en una disputa con el club y con sus hinchas, que, enfurecidos organizaron una quema de camisetas con el número 32, el que usó siempre en Inglaterra. Hubo una reconciliación y un breve regreso antes de su pase al principal equipo del fútbol italiano, Juventus. Allí le dieron la 10 que había usado durante años Alessandro Del Piero, fue el máximo goleador y el mejor jugador del equipo de la temporada 2013/14, ganó dos campeonatos de la Serie A, una Copa y una Supercopa de Italia. Después, volvió a Boca (en 2015), tuvo un pase supermillonario a China (a tono con la explosión de la economía de esa potencia asiática, el Shanghái Shenhua pagó ¡80 millones de dólares! por su pase), donde hizo apenas cuatro goles, y un nuevo retorno a Boca, el club que seguramente lo verá despedirse del fútbol.

"Era fundamental hacer esta serie en el escenario real; así lo entendió Carlos también", cuenta uno de los productores
"Era fundamental hacer esta serie en el escenario real; así lo entendió Carlos también", cuenta uno de los productores

Ese largo camino deportivo no será, de todos modos, el centro de interés de la serie Apache: la vida de Carlos Tevez, que se verá por Netflix , pero vale la pena repasarlo porque la dimensión del futbolista es la base del proyecto: el mayor atractivo para el desarrollo de esta ficción fue desentrañar cómo un pibe de un barrio marginal del conurbano bonaerense llegó a convertirse en una estrella internacional de uno de los deportes más populares del planeta.

La verdad revelada

"La serie cuenta toda la verdad. Está claro que la historia de Carlos va más allá del fútbol. Es una historia de superación, de disciplina, protagonizada por alguien que logra salir de un lugar complicado y diferenciarse. Ese lugar del que él se rescató hoy está más o menos igual que hace veinte años, con los mismos problemas, típicos de la marginalidad. Ese entorno difícil está muy presente en la serie. Obviamente, también hay ahí gente muy trabajadora y decente que logra salir adelante con esfuerzo, de la misma forma que lo logró Carlos", cuentan desde la producción.

La idea de la serie nació con el primer regreso del jugador a Boca, después de triunfar en Europa. Para el proyecto, Israel Adrián Caetano era sin dudas el candidato ideal. Además de tener experiencia en el terreno de las series ( Prófugos, Sandro de América, la produccion brasileña Pacto de sangre), Caetano se crió en el Cerro, un barrio humilde de Montevideo, y cuenta con el aval de su trabajo en Tumberos y El marginal, dos producciones con las que Apache tiene evidentes puntos de contacto.

"Cuando yo era chico, en mi barrio había un montón de pibes como Tevez -cuenta el cineasta uruguayo a LA NACION revista-, así que sé de lo que hablamos en la serie. Me importa contar un pedazo de la vida de Carlos que no todos conocen. No hablo de la vida difícil de una familia humilde. Esas generalidades te las podés imaginar solo. Me refiero a una mirada un poco más antropológica, algo que va más allá de la superficie, de lo que uno puede entender que es la vida dura de alguien que nace en la pobreza. La televisión suele abordar esos submundos como marcos para contar historias como meras curiosidades, o para incentivar el morbo. Tevez fue una excepción en un mundo muy rudo, donde hay una aceptación de las complicaciones cotidianas porque la vida se ve como algo difícil. Carlos se rebeló, fue uno en un millón. Es un gran ejemplo, porque resignarse siempre está mal. Es doloroso ver a todos esos pibes sin futuro, criados y muertos en la violencia. Hay mucha gente que nunca vislumbra la posibilidad de una vida mejor: nacen, crecen y mueren en un ámbito de una gran violencia, sin una cultura del trabajo. Es tremendo".

Caetano buscó configurar a Fuerte Apache como un mundo con sus propias reglas, donde la supervivencia es un asunto difícil
Caetano buscó configurar a Fuerte Apache como un mundo con sus propias reglas, donde la supervivencia es un asunto difícil

El encargado de difundir el primer trailer de la serie fue Balthazar Murillo, actor de 14 años que ya participó en Un gallo para Esculapio y en Jardín de bronce, y que ahora interpreta al Tevez de esa edad. Fue él quien subió antes que nadie el material a su cuenta de Instagram. También son parte del elenco Sofía Gala, en el rol de Fabiana Trina Martínez, la madre biológica del jugador; Alberto Ajaka y Vanesa González, como sus tíos maternos y padres adoptivos, y el chileno Patricio Contreras, en el papel de abuelo. La producción quedó muy entusiasmada con el rendimiento de ese grupo de actores. Según cuentan, fue fascinante ver la luz y los puntos de conexión que surgieron en el mano a mano entre Sofía y Fabiana, la mamá biológica de Tevez. Las dos son mujeres de gran temperamento. El ida y vuelta con miradas y relatos ayudaron a componer lo que se expondrá en pantalla: una mujer dura atravesada por el dolor de resignar el cuidado de su hijo ante el contexto social que le tocaba vivir. Vanesa González también hizo un intenso trabajo en el armado de su personaje, con el objetivo de respetar la naturaleza de Adriana, tía y madre adoptiva de Carlos. "Es una mujer muy valiosa, que lo cuidó como a un hijo, sin hacer diferencias, dándole todo el amor y la atención que ese chico necesitaba para transitar una infancia difícil como la que le tocó".

Marca personal

El propio Tevez habla a cámara para presentar los capítulos. El recurso, más allá de su función narrativa, simboliza el aval del jugador al proyecto.

En la ficción que armó, Caetano buscó configurar a Fuerte Apache como un mundo con sus propias reglas, donde la supervivencia es un asunto difícil y por la que se debe pelear todos los días . "Me importó mucho destacar el rol de la familia en un lugar sin ley -señala el director-. Tevez me contó que muchas veces iba a jugar al fútbol esquivando balas. Hay algo de western en toda esa vida. Y ahí la justicia la imparte casi siempre el menos pensado, no precisamente el sheriff". Carlitos estuvo muy cerca de la realización. "Cuando nos juntamos con la gente de la producción, dijimos que íbamos a contar mi historia tal cual fue. No va a faltar nada: desde el día que me hice la cicatriz en la cara y el cuello hasta cuando debuté en Boca después de pasar por All Boys", dijo el Apache.

"Tevez no siempre fue así. Era alguien muy retraído hasta que un día se le ocurrió hacer la gallinita en aquel partido de 2004, en el Monumental"

"Carlos estaba muy interesado en que también se cuente la historia de los que no llegan -agrega Caetano-. No se trata únicamente de la celebración del héroe. No quisimos filmar una idealizacion de la pobreza. Su participación fue muy importante. Hubiera sido una falta de respeto contarlo sin que él participe. Lo que nos contó es cómo le sirvieron los consejos de sus padres adoptivos, cómo lo ayudó esa contención familiar enorme para llegar adonde llegó. Todo eso que él por suerte tuvo y muchísimos pibes no tienen nunca. Un pibe de Fuerte Apache crece en un entorno muy hostil".

Queda claro que la vida de Tevez tiene muchos condimentos como para ser la base de una buena ficción. "Es un auténtico sobreviviente. Un tipo con mucho talento y un montón de logros deportivos y que, además, en un deteminado momento, empezó a tener un enorme carisma. Porque no siempre fue así. Tevez era alguien muy retraído hasta que un día se le ocurrió hacer la gallinita en aquel partido de 2004, en el Monumental. Se fue de la Argentina muy joven y volvió con más de 30 años después de haber ganado casi todo. Es alguien que fue, como se suele decir, tocado por la varita mágica. Esa famosa quemadura que sufrió a los diez meses de vida lo podía haber matado. De hecho, estuvo internado en terapia intensiva mucho tiempo. Sin embargo, se recuperó y se transformó en lo que es hoy".

El contexto lo podría haber empujado a tomar otro camino. Hay decenas de ejemplos. Parte de esa historia de pelea contra la adversidad la tiene grabada en la memoria Diego, hermano de Carlitos y socio fundamental en la etapa de construcción del guion. Los productores remarcan la importancia vital que tuvieron sus aportes para el armado del relato, que incluye muchos momentos importantes de la intimidad de Tevez. En la serie aparece la profesora de educación física de la Escuela Técnica N° 4, Marta Mingiani, por ejemplo. Ella recuerda que cada vez que se lo cruzaba, le decía: "Martínez, la pelota adentro, no" [el nombre completo del jugador es Carlos Alberto Martínez Tevez]. Pero no era fácil contener la ilusión de un pibe que lo único que quería era llegar a jugar en Boca.

"Los primeros guiones fueron descartados porque Tevez dijo: 'Esta no es mi vida, yo no me veo acá'. Estuvo muy atento a lo que fuimos laburando".

Caetano destaca que la historia que cuenta la serie es impactante: "Es la parte más difícil de la vida de Tevez. Después tuvo otra vida, con otras problemáticas, las de un hombre rico y famoso. Pero antes de eso pasó por varias situaciones muy jodidas: a su papá lo mataron en un bar cuando él estaba en la panza, después vino la quemadura en la cara y esa infancia en la que los balazos eran moneda corriente". Ese relato atravesado por la tensión es el que trabajó el realizador y showrunner del proyecto, junto con otros dos guionistas, Marcos Osorio Vidal ( Jardín de bronce) y Diego Alonso Gómez (actor de Okupas y Tumberos). Colaboró en la dirección de algunos capítulos Nicolás Parodi (asistente de Cetano en Tumberos y en la película Un oso rojo).

"El rodaje fue tranquilo -detalla uno de los productores-. Nos trataron con mucho respeto y nosotros tratamos de devolver esa gentileza con alguna colaboración: arreglamos ascensores en los monoblocks y alambramos e iluminamos algunas canchitas de fútbol. Era fundamental hacer esta serie en el escenario real. Así lo entendió Carlos también. Él estuvo muy atento a lo que fuimos laburando. Logramos tal nivel de realismo que la intendencia del partido 3 de Febrero tuvo que emitir un comunicado desmintiendo hechos violentos sucedidos en el barrio, después de la viralización de un video del rodaje de una escena muy fuerte. Creo que llegamos a un resultado óptimo porque Carlos y su familia colaboraron mucho. Los tres primeros guiones fueron descartados porque él dijo: 'Esta no es mi vida, yo no me veo acá'. Ahí entendimos que nos iba a marcar de cerca. Y eso fue una ventaja. La historia se desarrolla en la época de apogeo de los Backstreet Boys, una de las bandas delictivas más famosas de Fuerte Apache, desarticulada en 2014. Robaban camiones, bancos y bingos. También se dedicaban al narcotráfico. Eran todos pibes de la misma edad de Carlos. Él podría haber terminado ahí".

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