Conclusión de los peluqueros: “Primero se usa el acondicionador y luego el shampoo”
Una especialista reveló que lavarse la cabeza “al revés” no solo permite espaciar las sesiones de ducha, sino que es la clave para prolongar la salud y el brillo natural del cabello
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Lavar el pelo a diario o esperar 48 horas: el debate sobre la frecuencia perfecta parece no tener fin. Sin embargo, hay un hábito que repetimos casi por inercia, sin cuestionar si el orden de los factores altera el resultado: aplicar primero el shampoo y después el acondicionador. A raíz de esto, una especialista reveló que el “lavado inverso” no solo permite espaciar las sesiones de ducha, sino que es la clave para prolongar la salud y el brillo natural del cabello.

En diálogo con el medio Clara, la reconocida peluquera española Olga G. San Bartolomé comentó que la clave está en proteger la fibra antes de limpiarla. Según la experta, aplicar el shampoo directamente sobre el cabello, especialmente si está seco o castigado, solo contribuye a resecarlo más. Al invertir el proceso, el acondicionador actúa como un escudo que hidrata los medios y puntas sin aportar un peso excesivo, lo que permite que el shampoo cumpla su función de limpiar el cuero cabelludo sin agredir el resto de la melena.
Este cambio en la rutina no es un simple capricho cosmético, sino una estrategia para evitar el temido efecto de “pelo pesado”. Según comentó San Bartolomé, el problema del orden tradicional es que, muchas veces, no logramos aclarar el acondicionador por completo: “Si te ponés el acondicionador después del shampoo y no lo aclarás bien, quedan residuos que ensucian el cabello y le quitan volumen”, advirtió la especialista.
Para poner en práctica esta técnica y ver resultados reales, la experta sugirió un paso a paso muy sencillo:
- Paso 1: Hidratar antes de mojar. Aplicar el acondicionador de medios a puntas. Esto es vital para las melenas secas, ya que así el shampoo no arrastrará los aceites naturales necesarios.
- Paso 2: El lavado selectivo. Sin retirar el acondicionador, aplicar el shampoo únicamente en la raíz.
- Paso 3: El aclarado final. Al enjuagar, la espuma del shampoo pasará por las puntas barriendo el exceso de acondicionador, pero dejando la hidratación justa.
El resultado, según detalló en la revista, es una melena con “mucho más volumen y movimiento”. Al eliminar el peso sobrante de los productos de hidratación, el cabello se mantiene suelto y aireado durante más tiempo, lo que permite —ahora sí— espaciar los lavados sin que la raíz se vea apelmazada o brillante antes de tiempo.
¿Lavarse el pelo todos los días es malo?
Según Olga San Bartolomé, no existe una regla universal de “determinadas veces por semana”, pero su postura rompe con el mito de que lavarlo seguido es malo.

La estilista es muy clara en esto: lavarse el pelo todos los días no es malo ni hace que se caiga. De hecho, afirma que si tu cuero cabelludo es graso o si hacés deporte y transpiras, debés lavarlo a diario. La higiene es salud para el folículo.

En sus intervenciones, ella suele dar estas pautas generales:
- Cabello graso: Lavado diario (cada 24 horas).
- Cabello normal o seco: Cada 48 horas (un día sí, un día no).
- Cabello muy seco o rizado: Puede espaciarse un poco más, pero ella advierte que no lavarlo en una semana es “un crimen”, ya que la falta de higiene obstruye el cuero cabelludo.
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