
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

El hígado, ese órgano silencioso que realiza más de 500 funciones esenciales en el cuerpo, a menudo sufre las consecuencias de malos hábitos alimenticios. Existen alternativas naturales que pueden ayudar a mantenerlo saludable e incluso prevenir enfermedades como la cirrosis y la enfermedad del hígado graso no alcohólico.
Diversos estudios respaldan los beneficios de consumir ciertas bebidas naturales que pueden contribuir a la salud hepática. Entre ellas, destacan tres opciones fáciles de preparar en casa: el té verde, el café y el jugo de remolacha.

Según la organización FundaHígado, el jugo de remolacha es la opción más eficaz para limpiar el hígado. Al ser un vegetal es rico en potasio, vitamina C y antioxidantes como la betalaína, estos componentes ayudan a reducir la inflamación y proteger el órgano de complicaciones como el síndrome hepatopulmonar.
El té verde se asoció con una reducción significativa en el riesgo de enfermedad hepática, incluida la cirrosis. Un metaanálisis publicado en el International Journal of Clinical and Experimental Medicine reveló que esta infusión podría disminuir la probabilidad de enfermedades como hepatitis, hígado graso y carcinoma hepatocelular.

Es importante tener en cuenta que, según Medical News Today, el consumo de extracto concentrado de té verde puede elevar los niveles de enzimas hepáticas en ciertos casos. Por lo tanto, se recomienda precaución y moderación.
El café demostró tener efectos protectores sobre el hígado cuando se consume de manera moderada. La organización British Liver Trust indica que beber café puede reducir el riesgo de cirrosis y de un tipo específico de cáncer hepático.

Un estudio de 2021 citado por Medical News Today reveló que incluso el café descafeinado y el instantáneo se asociaron con una menor incidencia de enfermedades hepáticas crónicas. El consumo recomendado es de 3 a 4 tazas al día.
Además de las tres bebidas estrella, existen otros alimentos que pueden aportar beneficios al hígado:

Para preservar la salud del hígado, los expertos coinciden en que es recomendable evitar el consumo excesivo de:
Estos productos pueden dificultar el funcionamiento hepático y aumentar el riesgo de enfermedades.
Cuidar el hígado es fundamental para el bienestar general del organismo. Este órgano desempeña un papel crucial en la digestión, el metabolismo y la desintoxicación del cuerpo. Un hígado sano contribuye a mantener un sistema inmunológico fuerte, niveles de energía adecuados y una piel radiante.
Incluir en la dieta diaria bebidas como el té verde, el café y el jugo de remolacha, además de mantener una alimentación balanceada, puede ser una estrategia efectiva para prevenir enfermedades hepáticas.
Es importante recordar que, antes de realizar cambios significativos en la dieta, especialmente si se presentan condiciones preexistentes, es aconsejable consultar con un profesional de la salud.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.




