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El queso es un compañero fiel de muchas comidas, pero también es un alimento muy importante para la nutrición del organismo. Aporta calcio y vitaminas al cuerpo y, entre otros beneficios, ayuda a fortalecer los huesos a medida que, con los años, estos se van degradando.
“La buena nutrición puede ayudar a las personas a vivir más tiempo y reducir el riesgo de problemas de salud”, afirma MedlinePlus, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. “Un plan de alimentación saludable debe brindarle a su cuerpo la energía y los nutrientes que necesita todos los días. Los nutrientes incluyen proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales y agua. El plan también debe tener en cuenta sus preferencias, tradiciones culturales y presupuesto”.
Algunos de los aportes nutricionales del queso son:

El queso es un alimento sumamente completo, porque puede combinarse con casi todo tipo de comidas, desde pastas hasta tortas. Es muy rico y tiene muchos tipos distintos, que varían según su gusto, fabricación y componentes. Hay muchas personas que creen que su consumo puede ser negativo a la salud, dado que puede aportar colesterol y grasas saturadas a la dieta. Sin embargo, este lácteo no se debe dejar de lado en los planes alimenticios porque aporta nutrientes muy saludables e importante, fuentes de proteínas y de calcio. Como explican en MedlinePlus, es fundamental una dieta balanceada: “[Se pueden comer] alimentos menos saludables con alimentos más saludables y hacer actividad física regular”.
Según un estudio clínico publicado en la revista BMJ Nutrition Prevention & Health, el queso Jarlsberg es el más saludable para la salud de los huesos. Se trata de una variante que se originó en Noruega, que “puede ayudar a aumentar los niveles de osteocalcina, una hormona asociada a la fortaleza de los huesos y los dientes”, afirman en el ensayo.
El estudio duró seis semanas y, en ese tiempo, los especialistas hallaron que una porción diaria de 57 gramos del queso Jarlsberg puede ser muy positiva para el organismo, en particular aportando en tres aspectos distintos:

Los investigadores descubrieron que el consumo de este lácteo diariamente genera que el cuerpo de las personas aumente significativamente la vitamina K2 y los biomarcadores óseos, lo cual es fundamental en la formación de los huesos, su regeneración y su cuidado. Además, la reducción de los niveles calcio y magnesio en sangre, acreditan que el consumo del queso Jarlsberg está asociado con una mejor absorción de los minerales para los procesos químicos asociados a los huesos.



